Sobre la rock ópera
Recientemente mencioné en mi blog de blues el proyecto de grabar completa mi rock ópera "Gracias por estar aquí!" que escribí hace ya algunos ayeres cuando apenas era "estudihambre" de universidad y del conservatorio, es decir, mas o menos por la época en que mi banda de entonces, "Crash!" (primer alineación formal) y un servidor estábamos dando conciertos benéficos para damnificados del terremoto del 85. Cuando hice esa obra teníamos planes y eramos otras personas con sueños y hambre de triunfo aunque por mucho los planes siempre se fraguaban, oh dulce juventud, en finales borracheras e inquietantes fiestas que duraban todo un fin de semana. Vaya época mas loca. El caso es que tuve la ocurrencia de decir, en ese posteo reciente, que regrabaría el primer disco de "Crash Fuego Blanco" llamado "En la tierra del fuego blanco" lo cual generó muchas reacciones por parte de quienes conocen ese disco lanzado, digamos, de manera independiente a través del sitio web oficial de CFB y, culpa mía, por tal confusión hasta un reproche me llevé por parte de un amigo en común que tuvimos mis excolegas de CFB y un servidor respecto a que era triste que yo siguiera explotando aquello que fue genial entonces y me hacía incapaz de hacer algo nuevo ahora.
Bien. Resulta que las canciones de ese disco, "En la tierra del fuego blanco", fueron todos prestadas porque el musical que yo había escrito a finales de los ochentas se había quedado guardado y tomé algunas canciones para armar una DEMO que en ese entonces Marcia Valdés, se supone manager, nos había solicitado. Por esos días había escrito yo algunas canciones pero el tiempo apremiaba y fue de esa manera que desempolvé la obra, saqué algunos temas y armamos el disco que, a pesar de que por todos lados decía "DEMO", mucha gente tomó como oficial del grupo "Crash Fuego Blanco". La cosa es que si bien considero aquello como un trabajo hecho por CFB, definitivamente "Gracias por estar aquí!" resulta por sí misma una obra independiente que tarde o temprano tenía que ser realizada en forma. Aquel disco de CFB sería mas bien como CFB interpretando parte de esa obra y no al revés.
Pero en todo caso mis canciones son mías las grabe con quien las grabe así como las canciones de mis colegas serán siempre de mis colegas y ellos las grabarán o tocarán con quienes ellos prefieran aunque a veces el honrado en ello sea yo. "Gracis por estar aquí" es entonces un trabajo en el que invertí demasiadas horas, demasiadas ideas y mucho trabajo en el que Mario González (baterista del Crash de aquel entonces) poco se tomó la molestia de ayudarme, aunque existe una canción en cuyos créditos manifiesto su aportación lìrica con Gaby Denisia.
Miguel Jacob González -nombre real del bajista que tuvimos en ese entonces- en realidad se limitó a compartir la juerga y el hedonismo porque jamás se preocupó por participar ni de compositor ni de letrista. Existen ciertamente muchos mitos al respecto y aunque Mario se portó conmigo como un verdadero hermano en tiempos terribles (especialmente cuando rompí con mi familia Rivera Trujillo), es también verdad que de la obra poco le impresionaron los resultados, de hecho llegó a prohibirme interpretar o siquiera cantar en público "Deja de soñar" porque creo que olvidó que la música y el título de ese tema son míos y alegaba que esa canción era de Gaby (quien consciente estaba y lo aceptó que la canción fue trabajo conjunto). Es decir, si mi Rock ópera tuvo un enemigo ese fue Mario González y esa fue una situación, aparte de frustrante, bastante triste porque la escribí pensando en que la montáramos en vivo con todo y todo. Obviamente el único que pensaba en ello era yo.
Sin embargo existen curiosidades del pasado cuando afiné esa obra ya que si existe un testigo de ello es precisamente mi polémico colega MVZ Vicente Corona Hernández -antes veterinario que músico- quien escuchó una primer grabación en crudo hecha con una guitarra acústica grabada una sobre otra y mi monótona voz (carajo, si uno no tiene banda se vale de lo que haya, no?). Eso fue alrededor de 1988. Cuando vino todo el proceso de rompimiento con la familia y el éxodo de entonces a 1992, la rock ópera quedó en el armario sin modificaciones ni nada, lo demás ya es harto conocido.
Ahora bien. Existen muchas cosas y elementos de la ópera original que poco podían aplicarse al formato de Crash Fuego Blanco comenzando por un baterista con el toque británico de Mario González (que también vivió un tiempo en Londres) y por un bajista con bases académicas capaz de saber qué leía en la partitura como es el caso de Michael Jacob por lo que en ese entonces existía la posibilidad de incluir, insisto, elementos orquestales utilizando sintetizadores y hasta un piano repentino. Así que el armado de "En la tierra del fuego blanco" tuvo que limitarse a bases rítmicas y armónicas que arrojaron resultados buenos pero bastante menores a lo que yo había planeado doce años antes. Debo no obstante hacer un reconocimiento a Polo y Luz María quienes invirtieron el alma en ello e hicieron lo que estuvo en sus manos para grabar el disco aquellos días de enero del 2001 en que repentinamente Marcia Valdés comenzó a desentenderse del trato que teníamos. Lo cierto es que la experiencia fue buena mal que bien a pesar de que, soy terco, no era en sí la rock ópera "Gracias por estar aquí".
Ese es el punto. "Gracias por estar aquí!" es para mí como una suerte de exámen del rock en respuesta como fanático de The Who -mi grupo favorito- inspirado en su "Tommy" y su "Quadrophennia" aunque no niego cierta influencia de Pink Floyd y hasta un poco de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice. Hay canciones que son un abierto tributo a The Who aunque de manera disfrazada y otras en las que metí un poco el sonido Deep Purple y el de la guitarra de Brian May (Queen) y por cierto algunos renglones vocales tipo canon que tanto utilizaron Queen abiertamente e Eagles como arreglos formales. Las canciones, digamos, nuevas que ecribí especialmente para "En la tierra del fuego blanco" como son "Por eso ladras", "La tierra del fuego blanco" y "Si piensas volar" incluyen, si se aprecian con cuidado, un sonido post ochentero de Rush y David Gilmour aunque, debido precisamente a ser una grabación directa y sin equipo profesional, el resultado fue un sonido prometedor pero rayando en Rock Urbano que no se supone que era lo que buscábamos.
Analizando fríamente la obra, cosa que me tomó meses, pensé en que tal vez valdría la pena trabajar nuevamente en todo aquello incluyendo las tres canciones que escribí en el 2001 (porque curiosamente encajaban en la historia) y se lo propuse a Oly Betancourt, la mancuerna, pensando en que probablemente la grababaramos invitando colegas o bien proponérsela a "Tono 5" y hasta el momento de escribir esto es aún un proyecto pero con miras a realizarse. La idea está puesta en la mesa claramente, no existe la opción de proponerla nuevamente ni con "Crash!" ni con "Crash Fuego Blanco" porque por un lado Mario González ya es un médico muy ocupado como para ello, de Michael Jacob no he sabido nada en años y entre Polo, Luz María y yo existen diferencias musicales (y personales en el caso de Luz María) irreconciliables. Por cierto, aunque podría trabajar nuevamente con Horacio Galván, no lo haría con Judith Hernández o Marco Santoyo, a quienes aprecio mucho pero parecen estar en plan de que les tengo que rogar, cosa que ningún músico que se respete a sí mismo debe hacer con nadie.
Las canciones las escribí yo (aclarando la ya mencionada participación de Mario y Gaby en solo una canción) así que tengo la opción de volver a trabajar en ellas. Aquella época de conciertos de "Crash Fuego Blanco" que, árdale a mis detractores, fue genial y con muchos aplausos y vítores; quedó atrás, es parte de su tiempo y magia. Hoy las cosas son diferentes y estos tiempos merecen su propia magia y sí soy capaz de hacer mas canciones pero tengo ganas de no dejar en el olvido aquel trabajo que tanto tomó de mí entre desveladas y muchos cambios y correcciones.
No creo estar aprovechándome de aquellos tiempos. Me queda el orgullo personal de que siempre se refirieron al grupo como "el grupo del Tonatiuh" y cuando cambié de alineaciones (MessyBlues Band, Dark QUEEN, Fuego Blanco, etc) siempre fue así y creo que hacerme de mi nombre artístico me costó sangre, sudor y lágrimas por lo que me reservé el derecho de decirle a Polo que la leyenda de CFB fue mi sonido y el de renunciar a ser el patiño de Rod Ruthrauff trascendiendo a esta época como un músico por mí mismo y con curriculum ganado a pulso. Gracias a ello tengo el honor de pertencer a uno de los grupos mas respetados del DF: "Tono 5".
Mal que bien "Gracias por estar aquí!" debe considerarse como un trabajo de Messy Blues y no uno de Crash Fuego Blanco.
Gracias por leerme aquí!
Messy Blues
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Nota publicada de manera simultánea en mi portal Messy Blues, The Website
Lo que se publicó al respecto en el website de "Crash Fuego Blanco"
Recientemente mencioné en mi blog de blues el proyecto de grabar completa mi rock ópera "Gracias por estar aquí!" que escribí hace ya algunos ayeres cuando apenas era "estudihambre" de universidad y del conservatorio, es decir, mas o menos por la época en que mi banda de entonces, "Crash!" (primer alineación formal) y un servidor estábamos dando conciertos benéficos para damnificados del terremoto del 85. Cuando hice esa obra teníamos planes y eramos otras personas con sueños y hambre de triunfo aunque por mucho los planes siempre se fraguaban, oh dulce juventud, en finales borracheras e inquietantes fiestas que duraban todo un fin de semana. Vaya época mas loca. El caso es que tuve la ocurrencia de decir, en ese posteo reciente, que regrabaría el primer disco de "Crash Fuego Blanco" llamado "En la tierra del fuego blanco" lo cual generó muchas reacciones por parte de quienes conocen ese disco lanzado, digamos, de manera independiente a través del sitio web oficial de CFB y, culpa mía, por tal confusión hasta un reproche me llevé por parte de un amigo en común que tuvimos mis excolegas de CFB y un servidor respecto a que era triste que yo siguiera explotando aquello que fue genial entonces y me hacía incapaz de hacer algo nuevo ahora.
Bien. Resulta que las canciones de ese disco, "En la tierra del fuego blanco", fueron todos prestadas porque el musical que yo había escrito a finales de los ochentas se había quedado guardado y tomé algunas canciones para armar una DEMO que en ese entonces Marcia Valdés, se supone manager, nos había solicitado. Por esos días había escrito yo algunas canciones pero el tiempo apremiaba y fue de esa manera que desempolvé la obra, saqué algunos temas y armamos el disco que, a pesar de que por todos lados decía "DEMO", mucha gente tomó como oficial del grupo "Crash Fuego Blanco". La cosa es que si bien considero aquello como un trabajo hecho por CFB, definitivamente "Gracias por estar aquí!" resulta por sí misma una obra independiente que tarde o temprano tenía que ser realizada en forma. Aquel disco de CFB sería mas bien como CFB interpretando parte de esa obra y no al revés.
Pero en todo caso mis canciones son mías las grabe con quien las grabe así como las canciones de mis colegas serán siempre de mis colegas y ellos las grabarán o tocarán con quienes ellos prefieran aunque a veces el honrado en ello sea yo. "Gracis por estar aquí" es entonces un trabajo en el que invertí demasiadas horas, demasiadas ideas y mucho trabajo en el que Mario González (baterista del Crash de aquel entonces) poco se tomó la molestia de ayudarme, aunque existe una canción en cuyos créditos manifiesto su aportación lìrica con Gaby Denisia.
Miguel Jacob González -nombre real del bajista que tuvimos en ese entonces- en realidad se limitó a compartir la juerga y el hedonismo porque jamás se preocupó por participar ni de compositor ni de letrista. Existen ciertamente muchos mitos al respecto y aunque Mario se portó conmigo como un verdadero hermano en tiempos terribles (especialmente cuando rompí con mi familia Rivera Trujillo), es también verdad que de la obra poco le impresionaron los resultados, de hecho llegó a prohibirme interpretar o siquiera cantar en público "Deja de soñar" porque creo que olvidó que la música y el título de ese tema son míos y alegaba que esa canción era de Gaby (quien consciente estaba y lo aceptó que la canción fue trabajo conjunto). Es decir, si mi Rock ópera tuvo un enemigo ese fue Mario González y esa fue una situación, aparte de frustrante, bastante triste porque la escribí pensando en que la montáramos en vivo con todo y todo. Obviamente el único que pensaba en ello era yo.
Sin embargo existen curiosidades del pasado cuando afiné esa obra ya que si existe un testigo de ello es precisamente mi polémico colega MVZ Vicente Corona Hernández -antes veterinario que músico- quien escuchó una primer grabación en crudo hecha con una guitarra acústica grabada una sobre otra y mi monótona voz (carajo, si uno no tiene banda se vale de lo que haya, no?). Eso fue alrededor de 1988. Cuando vino todo el proceso de rompimiento con la familia y el éxodo de entonces a 1992, la rock ópera quedó en el armario sin modificaciones ni nada, lo demás ya es harto conocido.
Ahora bien. Existen muchas cosas y elementos de la ópera original que poco podían aplicarse al formato de Crash Fuego Blanco comenzando por un baterista con el toque británico de Mario González (que también vivió un tiempo en Londres) y por un bajista con bases académicas capaz de saber qué leía en la partitura como es el caso de Michael Jacob por lo que en ese entonces existía la posibilidad de incluir, insisto, elementos orquestales utilizando sintetizadores y hasta un piano repentino. Así que el armado de "En la tierra del fuego blanco" tuvo que limitarse a bases rítmicas y armónicas que arrojaron resultados buenos pero bastante menores a lo que yo había planeado doce años antes. Debo no obstante hacer un reconocimiento a Polo y Luz María quienes invirtieron el alma en ello e hicieron lo que estuvo en sus manos para grabar el disco aquellos días de enero del 2001 en que repentinamente Marcia Valdés comenzó a desentenderse del trato que teníamos. Lo cierto es que la experiencia fue buena mal que bien a pesar de que, soy terco, no era en sí la rock ópera "Gracias por estar aquí".
Ese es el punto. "Gracias por estar aquí!" es para mí como una suerte de exámen del rock en respuesta como fanático de The Who -mi grupo favorito- inspirado en su "Tommy" y su "Quadrophennia" aunque no niego cierta influencia de Pink Floyd y hasta un poco de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice. Hay canciones que son un abierto tributo a The Who aunque de manera disfrazada y otras en las que metí un poco el sonido Deep Purple y el de la guitarra de Brian May (Queen) y por cierto algunos renglones vocales tipo canon que tanto utilizaron Queen abiertamente e Eagles como arreglos formales. Las canciones, digamos, nuevas que ecribí especialmente para "En la tierra del fuego blanco" como son "Por eso ladras", "La tierra del fuego blanco" y "Si piensas volar" incluyen, si se aprecian con cuidado, un sonido post ochentero de Rush y David Gilmour aunque, debido precisamente a ser una grabación directa y sin equipo profesional, el resultado fue un sonido prometedor pero rayando en Rock Urbano que no se supone que era lo que buscábamos.
Analizando fríamente la obra, cosa que me tomó meses, pensé en que tal vez valdría la pena trabajar nuevamente en todo aquello incluyendo las tres canciones que escribí en el 2001 (porque curiosamente encajaban en la historia) y se lo propuse a Oly Betancourt, la mancuerna, pensando en que probablemente la grababaramos invitando colegas o bien proponérsela a "Tono 5" y hasta el momento de escribir esto es aún un proyecto pero con miras a realizarse. La idea está puesta en la mesa claramente, no existe la opción de proponerla nuevamente ni con "Crash!" ni con "Crash Fuego Blanco" porque por un lado Mario González ya es un médico muy ocupado como para ello, de Michael Jacob no he sabido nada en años y entre Polo, Luz María y yo existen diferencias musicales (y personales en el caso de Luz María) irreconciliables. Por cierto, aunque podría trabajar nuevamente con Horacio Galván, no lo haría con Judith Hernández o Marco Santoyo, a quienes aprecio mucho pero parecen estar en plan de que les tengo que rogar, cosa que ningún músico que se respete a sí mismo debe hacer con nadie.
Las canciones las escribí yo (aclarando la ya mencionada participación de Mario y Gaby en solo una canción) así que tengo la opción de volver a trabajar en ellas. Aquella época de conciertos de "Crash Fuego Blanco" que, árdale a mis detractores, fue genial y con muchos aplausos y vítores; quedó atrás, es parte de su tiempo y magia. Hoy las cosas son diferentes y estos tiempos merecen su propia magia y sí soy capaz de hacer mas canciones pero tengo ganas de no dejar en el olvido aquel trabajo que tanto tomó de mí entre desveladas y muchos cambios y correcciones.
No creo estar aprovechándome de aquellos tiempos. Me queda el orgullo personal de que siempre se refirieron al grupo como "el grupo del Tonatiuh" y cuando cambié de alineaciones (MessyBlues Band, Dark QUEEN, Fuego Blanco, etc) siempre fue así y creo que hacerme de mi nombre artístico me costó sangre, sudor y lágrimas por lo que me reservé el derecho de decirle a Polo que la leyenda de CFB fue mi sonido y el de renunciar a ser el patiño de Rod Ruthrauff trascendiendo a esta época como un músico por mí mismo y con curriculum ganado a pulso. Gracias a ello tengo el honor de pertencer a uno de los grupos mas respetados del DF: "Tono 5".
Mal que bien "Gracias por estar aquí!" debe considerarse como un trabajo de Messy Blues y no uno de Crash Fuego Blanco.
Gracias por leerme aquí!
Messy Blues
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Nota publicada de manera simultánea en mi portal Messy Blues, The Website
Lo que se publicó al respecto en el website de "Crash Fuego Blanco"
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