La Frase de Hoy

13 de septiembre de 2017

El malcriado y su honestidad

La responsabilidad social de un músico de Rock

Tuve la suerte de interactuar hace un tiempo con algunas personas que se declararon seguidores de "Vassy Courtes", me gustó su forma de manifestar su impresión sobre nuestra música y confieso que no me lo esperaba. Es muy grato, llamémosle "muy bonito", que vengan y te digan que "Wow, qué bien lo hacen!" y que hasta te pidan autógrafos pero, con el respeto debido y entero a ellos, no es precisamente el momento de quedarse dormido y poner cara de satisfecho. Cuando comienza a haber gente así es cuando estás adquiriendo una responsabilidad ya que no son personas a las que debas obligar a adorarte, de hecho es al revés, tú debes adorarlos y respetarlos a ellos.

Pero esto va más allá. Yo soy de los que buscan a la gente y casi los obligo a escucharnos. Me gusta tratar personas y mencionarles lo que hago y muchos terminan cediendo más porque los deje en paz pero eventualmente una gran mayoría termina interesándose. Pero se que cuando estoy en un escenario la gente espera algo más que solamente ponerte a cantar lo que ya escucharon en el disco. Estar arriba en vivo conlleva un "Plus" que te hace especial o por el contrario tira por tierra lo que la gente se había formado como opinión y es además la parte en la que la gente conoce al verdadero artista. Y aún más, te conviertes en un ejemplo a seguir.

La música que nosotros tocamos, Rock, es un estilo que suele gustar a los jóvenes y a los adultos jóvenes (y claro, a muchos adultos maduros) pero en el caso de los primeros eres su ventana al ejemplo. Si sales al escenario vestido en garras, diciendo groserías y siendo la DIVA, ellos se formarán ese criterio para bien o para mal y algunos te seguirán pero muchos otros te van a etiquetar y eventualmente será algo que ellos no recomendarían. La conducta vandálica basada en el ser contestatario es algo que pasó de moda hace mucho y estaba bien en una Europa que salía de los costos de guerra en aquellos locos años 60. Estaba bien cuando había algo a qué rebelarse y hoy nadie puede darse el lujo de revivir ese monstruo. Ser músico de Rock hoy es más exigente en términos de clase y buen gusto sin dejar fuera la disciplina y el compromiso pero incluso alcanzando un cierto nivel (ah cómo odio ese término) ya muchos son los que te observan y de cómo te comportes es que pierdes o ganas adeptos. No es una religión ni una secta, aclarando, pero sí es una propuesta la que estás lanzando.

Cuando llegan chiquillos de cierta edad adolescente y te dicen que lo haces bien me siento un poco aterrado. Es como un maestro de preparatoria que en ese momento ha conseguido ser el tutor ideológico del alumno que realmente quiere algo de la escuela. Así esto, vienen contigo y te ven como algo que les gusta y/o que les gustaría hacer y es ahí donde adquieres esa responsabilidad. Hasta hace poco yo solía ser bastante hablador en mis blogs y en mis actuaciones pero comencé a descubrir que cada día había más gente enfrente de nosotros. Cada día parecía multiplicarse la cantidad de personas que les gustaba lo que hacemos y decidí hacer más patente mi respeto.

La gente no viene a ver si eres el mejor (aunque te lo digan) ni a que hagas alarde de ser un virtuoso (aunque lo seas), la gente viene a verte para que les hagas sentir algo especial con la música que hagas y toques y si se vuelve tu seguidora esa gente entonces ya has adquirido un compromiso casi nupcial que te obliga moralmente a no fallarles, a cuidarlos en la salud y la enfermedad, a amarlos, a respetarlos y serles fiel por el resto de tu vida. Si eres un músico de Rock no la tendrás fácil porque, tú y yo lo sabemos, es la música más honesta y solidaria del mundo y no encajan las mentiras y por ende nunca jamás podrás engañar a un público que sabe de calidad y que sabe de posturas sociales. Jamás podrás engañar a un público que, basada en lo que ha aprendido, descubrió calidad y buen gusto en lo que haces. Esto no es un pacto ni con Dios ni con el Diablo, es de hecho algo más comprometido.

Ser músico de Rock te da cierta libertad de ser "Funcionalmente Mal Portado" pero al mismo tiempo te obliga a respetar tu honestidad y podrás usar el cabello hasta los hombros, piercings, tatuajes y todo eso pero jamás podrás ser deshonesto con la gente que te ha puesto en el lugar en el que estés. Particularmente cuando ya es un público a consdierar.

Somos los músicos de Rock, los Malcriados Honestos.

Messy Blues

12 de septiembre de 2017

Cuestión de ética

Cuando la categoría no deja de mantenernos a flote

Acepto que en buena parte de los años 90 yo fui bastante insufrible a la hora de emitir juicios hacia mis colegas musicales coterráneos (cuando vivía en Salvatierra, Gto.) y me convertí en un ente bastante odiado por ello. Aunque nada justifica eso, también es verdad que había ciertas razones para haber actuado así ya que el entonces líder de mis colegas del otro grupo, en concreto el guitarrista, nos metió a nosotros algunas zancadillas y yo como buen idiota temperamental que soy arremetí contra todo el grupo y hasta algunos de sus simpatizantes. A juzgar por los resultados, creo que no les hizo mucha gracia. Al final terminé madurando y acepté mi mal comportamiento y a lo largo de este tema explicaré poco a poco por qué.

Hoy en día soy el mismo rufián que todos conocen pero acepté eventualmente que nada es más íntegro que la ética profesional y fue el derrotero que preferí seguir. Es cierto, muchos de ellos aún me odian y aunque no los culpo -del todo- también tendrán que aceptar que hubo muchos intrigosos detrás de todo eso. Pero, ¿ética?. Muchos hablan de profesionalismo, de ser los mejores, de tratar de alcanzar categorías de un nivel social alto y pueden tratar de comerle el mandado a su competidor por el simple hecho de ganar y no de ser calificado. Comparé a propósito por todo esto aquel mal detalle del guitarrista de cabello prematuramente canoso que fue a la oficina del empresario que nos iba a contratar a nosotros para hacerse de esa actuación y dejarnos fuera. Cuestión de ética, o falta de la misma, y creo que varios de mis colegas coincidirán conmigo. Así es mucha gente, para ellos no es cuestión de mantener la calidad sino de acaparar mercado y tal vez en lo comercial y empresarial sea válido, por decirlo así, pero en lo profesional no lo es tanto. El profesionista se debe a su vocación y a su ética y debe evitar en lo posible verse implicado en prácticas poco recomendables.

Ayer platiqué con la chica que, de una manera u otra, me ha orientado mucho en el cuidado de mis perros labrador y siendo como soy, bastante terco, le insistí en que fuera ella quien se convirtiera en la veterinaria de cabecera de ellos. Aquí viene lo interesante. En un estilo por demás categórico y bastante profesional de parte de ella, me indicó que su especialidad no son los perros y que ella preferiría respetar esa área para sus colegas que sí lo hacen. A pesar de ello me tranquilizó diciendo que sí me seguiría orientando en qué hacer en casos de emergencia (y los perros siempre lo tendrán a uno en jaque porque son inquietos como el diablo) y su amable disposición no se contrapuso con algo bastante importante: El Respeto a su Profesión. Quedé muy impresionado por ello. honestamente he conocido poca, muy poca, gente comprometida de esa manera con la ética y me congratulé de haberla conocido (y espero no haberle caído mal).

Pero lo cierto es que este es uno de esos casos de integridad que ponen el ejemplo. Es una manera que tiene la vida de devolverte la fe y de decirte que aún existen personas que valen la pena así como que la vida también te recuerda esas veces en que tú no has sido tan ético que digamos y frente a esto puede uno avergonzarse un poco. Pero algo diré a mi favor, yo actué en defensa propia y aprendí a respetar esta profesión, la música, y comencé a dejar mis demonios en el camino porque me estorbaban, porque me hacían daño, porque me destruían. Por personas como esta chica veterinaria aprendí que la vida no te regala nada pero tampoco te pone imposibles. La vida siempre tendrá un lugar para ti pero te obliga a que lo descubras y la única llave que puede abrir la puerta que te toca está compuesta de dos elementos muy importantes: La integridad y la ética, sin eso es poco probable que logres algo y si lo logras sin esa fórmula, estoy convencido que poco durará la alegría.

Pasé el resto del día de ayer, después de la charla con la chica mencionada, con una grata sensación. Al único profesional médico que había tratado últimamente con esos principios es mi dentista (ah y a mi abogado, jajajajaja) y pensé que ya las cosas se manejaban de otra manera. Es bueno apreciar que todavía hoy hay gente que conoce positivamente sus metas, que sabe lo que quiere y que su método para alcanzar todo eso se basa en esas herramientas tan vitales. Me alegra mucho tener de frente esa clase de ejemplos y me alegra mucho que la vida me los ponga en el camino. Es muy vigorizante -moralmente hablando- saber que también hay premios a la esperanza.

Desde este espacio personal felicito de corazón a la chica veterinaria.

Es cuanto

Messy Blues

7 de agosto de 2017

Mécanica Mental

No teman reinventarse

Hace poco publiqué algunos pareceres míos sobre la reciente publicación del disco "Rooted Time" del grupo en el que toco la guitarra y también grazno, perdón canto, Vassy Courtes, y fui increpado por mis mánagers por agredir a una persona. Leí y releí y nunca vi nombre alguno, sí decía algo a alguien pero no mencioné su nombre, ni siquiera su nick pero, por una parte fue bueno que eso sucediera, mis manejadores me salvaron de mi propio veneno y muchas veces es mejor quitarse pesos de encima. Y eso hice, me quité un peso de encima, tomé lo que no me sirve y lo arrojé al cesto y de verdad, yo mismo pensé que eso era un argumento del Coaching Coercitivo pero no, realmente funciona quitarse de encima lo que sólo causa molestias y sufrimiento. Pero ese menso al que ataqué, lo acepto, no fue el único que me dio una gran sorpresa en mi vida. Como él, hubo más personas por las que yo habría salido a rifarme el físico de ser necesario pero que al final terminaron cagándome encima.

Descubrí que muchas de mis teorías son fundamentalmente ciertas y que a veces uno se convierte voluntariamente en la esponja que trata de absorber las carencias morales de otros y eso a la larga resulta el peor de los errores. En el caso de él, el del "otro nivel", yo le convencí que él podía tocar el bajo eléctrico y le hice creer en él mismo y lo único que logré fue inflar su ego y su soberbia que al final se volvieron en mi contra. En el caso de otras personas, me di cuenta que sólo conseguí ponerle alcohol a sus dañadas autoestimas y barrieron y trapearon el piso conmigo. Aquí viene lo más chistoso, alguna de ellos me enfatizó exactamente cual era su posición con respecto a mi posición en términos, acepto, bastante humillantes pero acepté mi parte. Entiendan la lógica, cortó toda relación conmigo después de su victoria moral muy a pesar de que yo acepté sus argumentos de manera cordial. Odio a los malos perdedores pero definitivamente son peores los malos ganadores. Con eso, ella hizo pírrica su victoria, vaya manera de auto descalificarse

No es importante quién me hable o quién me deje de hablar, siendo como soy es más fácil que sea yo el sangrón, pero es verdad que uno suele reencontrarse con esas cosas que lo lastimaron a uno de niño y/o adolescente. Pareciera que existe una suerte de masoquismo funcional en la forma en que uno se desempeña con las personas a las que uno busca para establecer un vínculo afectivo, bien sea amistoso o bien sea sentimental -y desde luego no estoy cuestionando mi actual situación sentimental, para que no me la hagan de tos con eso-, pareciera también que hay una parte de nosotros que busca afanosamente reencontrarse con esos retos sin darse cuenta, lo malo es que, lejos de enfrentarlos y vencerlos, vuelve uno a caer de la misma manera en que eso mismo lo hizo en el pasado. Mi amigo Luis Torres (alguna vez colega, hoy retirado) opina que yo tengo un cierto talento para buscar personas psicópatas y aún hoy opino que exagera, sin embargo es bien cierto que suelo tener cierta atracción por la gente que tiene problemas de ubicación social.

Pero la verdad eso no es importante ya. Confieso que después de ese desencuentro de la victoria pírrica de la otra persona descansé bastante, me caló su dimisión pero me sentí tranquilo. De repente me di cuenta que estoy tratando de hacer que mi vida flote adecuadamente y que me había cargado lastres que no necesito y eso se debe al vicio que solemos tener de aferrarnos a personas y cosas en su concepción idílica, misma que nos forjamos nosotros mismos fantaseando siempre, como en un cuento de hadas o una historia de final feliz. Ese es el punto. Nadie es culpable de nuestras desgracias aunque muchas veces hasta lo intenten, el verdadero culpable de nuestros malos momentos es el instinto de uno mismo respecto a establecer situaciones ficticias basadas en ideales mentales alejados, por mucho, de la realidad. Nadie se da cuenta de sus propios errores ni está dispuesto a aceptarlos cuando sí se da cuenta y eso es todavía peor que el daño que pensamos que nos hacen los demás.

Nunca habrá una persona lo suficientemente mala, y me refiero a nuestro círculo social, que decida portarse mal con uno ya que la gente que nos rodea tiene su propio mundo igual de frágil y absurdo que el de uno y, visto detenidamente, resultan más frágiles y mas susceptibles de daño que incluso uno. El vicio de culpar a otros y de acusarlos de lastimarnos o perjudicarnos es un acto adelantado de negación a nuestras "zonas erróneas". Yo mismo solía ser un insufrible criticón. Para mí, mis colegas musicales eran unos tontos, todos, nadie era lo suficientemente bueno y los criticaba muy feo cada que podía, los descalificaba y hasta me burlaba de ellos. El día que conocí a alguien peor que yo fue cuando me di cuenta que "Lo que me choca me chequa" y me puse a hacer un autoexamen mental decidiendo que tenía que modificar mi forma de ser. Al final descubrí que mis colegas sí son bastante buenos. Eso es exactamente lo que sucede en estos casos, hay cosas que uno hace mal pero nunca las acepta. Al del otro nivel, a la de la victoria pírrica y a otros no tengo que perdonarlos, más bien creo que tengo que entenderlos porque hasta el momento yo no sé si de alguna manera yo provoqué sin darme cuenta alguna situación que a ellos los pusiera mal -en el caso del otro nivel me da igual, jajajajaja-. Debo entender que al menos yo conozco el piso donde estoy parado y aunque eso me da ventaja, una regla marcial de honor es "Respetar al caído" y en todos los casos el caído no fui yo, fueron ellos.

Odio aquello de "Ahora estoy en paz, muy tranquilo y veo al mundo a través de la cordialidad", porque yo no soy así, soy un bastardo que actúa como si el mundo sólo existiera para mí aunque definitivamente no estoy en guerra con la gente, me gusta esta vida, me gusta ser quien soy y me gusta lo que hago. Pero estas caídas en el lodo son ese tipo de mensajes de la vida (o pueden llamarla Dios o como ustedes quieran) de que uno debe siempre buscar funcionar con la vida tal y como nos gusta que la vida funcione con nosotros.

Hoy no soy el mismo de hace diez años y me alegro. Reinventar todo lo que hago y expreso no es una opción, es una necesidad y para ello debo, como dije, sacarme la basura de encima y seguir adelante o, de ser necesario, volver a empezar. Como dice Silvester Stallone en su personaje del camionero "Halcón": "La vida no da nada a medias, si te caes te vuelves a levantar" y aunque yo no caí, al menos no me siento vencido por nada ni por nadie, me atribuyo mucho la idea de que en todo camino, por difícil que sea, lo importante es mantener la meta y seguir adelante.

Es cierto que todos sufrimos, mucha gente en este momento no tendrá un bocado o está en una deuda o enfrenta alguna enfermedad, pero todos en algún momento sabemos que la batalla que se pierde es la que no se intenta. Alguna vez leí que el único lugar de la ciudad en donde la gente que está ahí no tiene ningún problema es el cementerio y eso es enfáticamente -y tétricamente- cierto. Así que las nubes negras no siempre estarán en el cielo y no siempre las cosas van mal, el punto es encontrar la opción adecuada para seguir de frente y ello es una responsabilidad con uno mismo a la que no se debe fallar.

Si bien en su momento hice berrinche por el desconcierto que esas personas me causaron, también es cierto que soy de los que eventualmente dejan ir lo malo y retoman lo bueno. Reinventarme es algo que suelo hacer cada determinado tiempo y eso, créanme, me ha servido de mucho. Irse a refugiar como ermitaño y escaparse de uno mismo es una manera de negarse a la responsabilidad que tienen los individuos de establecer su propio mundo en función del resto del mundo que, al fin y al cabo, es lo que les da lo que tienen. Ese es el punto final, me gusta vivir y me gusta vivir bien pero también tengo que poner de mi parte si no, como la apéndice, me convierto en un estorbo, en alguien de quien los demás huyen como a la peste. A esas altura, yo les llevo terreno de ventaja a los que me hicieron sentir defraudado pero como yo sí soy un buen ganador, dejaré patente que de verdad, si los lastimé, perdón, si me lastimaron, ya lo superé.

Es cuanto

Messy Blues

27 de julio de 2017

Agradecimientos

A propósito del disco...

Ayer escribí algo medio simple expresando mi sentir y al final me di cuenta de lo parco e injusto que soy al manifestar palabras limitadas de compromiso, toda vez que públicamente se siente uno con cierta obligación de salir a dar la cara y decir: "Gracias". Y sí, gracias a la gente que mostró al menos empatía, a la que estuvo para mí a deshoras en esa cosa del demonio llamada Facebook, en Whatsapp, en Twitter y en todas esas cosas de las que uno depende tanto (pregúntenle a Donald Duck si no) en estos tiempos. Pero no sólo les agradezco a ellos, en realidad son sólo parte de quienes merecen mi gratitud. También debo agradecer a los amigos que son amigos, de esos que se toman un trago contigo (aunque no bebas) o te obsequian un cigarrillo en un momento de mucha tensión, a esos que dicen de tu música: "se escucha bien!! qué más quieres????". A esas personas que hasta llegan a decir: "Lo hiciste tú, ya es garantía" y desde luego a quienes no entienden nada en absoluto de lo que haces pero saben que es lo que amas y que es tu vocación y simplemente dicen: "Adelante, sabrás hacerlo bien". Pero también hay que agradecer al contrario, al que odia lo que haces, al que te odia a ti (y miren que a mí me odia mucha gente, jajajajajaja), al que no da un centavo por lo que haces ni por las cosas a las que te dedicas. Sonará extraño pero así es, hay que agradecerles a ellos porque de alguna forma también es una manera de saber que algo en ti les es incómodo y que por ende lo estás haciendo bien. También hay que agradecer a todos aquellos que lo entendieron y saben que no estuviste para ellos en todo ese tiempo pero que de todas maneras algo de ti es parte de ellos. Existe demasiada gente a la cual uno debe mostrarles agradecimiento infinito.

Se que el disco no es, o al menos no es la intención de ser, el disco más grandioso del siglo digno de 20 Grammys y dispuesto a abatir al Sargento Pimienta de su posición icónica pero es nuestro disco. Es algo que representa lo que amamos hacer y por lo que luchamos contra viento y marea (dos de nosotros, Gabriel y yo, ya tenemos un divorcio en currículum). Probablemente no lo hacemos como le gustaría a mucha gente que probablemente lo hace mejor que nosotros pero lo estamos haciendo desde el corazón, desde esos capítulos de hambre y estrecheces y desde el punto en que uno ha caído al abismo derivado de humillaciones y malos ratos. Lo hacemos porque queremos construir y crear, no porque querramos figurar y tener reflectores. No hacemos música por darle en la cabeza a nadie ni por demostrar que somos mejores que nadie, ni por cumplir un fetiche de vanidad, ni por pisotear a NADIE. Lo hacemos porque sabemos que habrá quien lo disfrute y que existirá un destino específico correspondiente que quiera escuchar nuestra música. Lo hacemos porque queremos hacer valer la pena todo lo que hemos pasado, bueno y malo y porque al final del día nosotros hicimos algo.

Más de uno me ha llamado "mediocre", "ególatra" y "envidioso" solamente por externar mi opinión, opinión que también he aceptado de otros hacia mí sin mayor problema, pero debo responder a esas calificaciones con algo muy personal: yo hago música y puse mi mejor esfuerzo en que quedara grabada, yo al menos me tomo la molestia de crear y de tratar de hacerlo lo mejor posible. Yo no me cuelgo del éxito de nadie más ni me atribuyo etiquetas rimbombantes para decir que "hago algo", simplemente me siento libre de tocar y crear sin con ello tratar de perjudicar a NADIE, de hecho la idea y el propósito de hacer música es totalmente lo contrario: se trata de envolver a los demás en un ambiente en que deban pasarla bien y disfrutar. Si se trata de ser estrella basta con usar pistas de karaoke cada fin de semana en un bar donde, lo hagas bien o lo hagas mal, de todos modos te van a aplaudir. No, no se trata de "ser el superguitarrista" ni nada de eso, se trata de hacer historia en conjunto con el público, no tú sólo ni solamente tu grupo (banda pues), se trata de hacer magia y para ello recorres un camino muy difícil lleno de piedras y de mucha mierda. Un camino en el que defines quién realmente está contigo y a quién es urgente alejar. Ese camino que hasta termina dejándote solo o casi solo y en el que muchas veces tienes que detenerte, sentarte en una piedra y llorar a mares pero también te permite reír a carcajadas porque, a pesar de todo lo malo, es algo que también ta va a traer demasiadas satisfacciones. No, ni mediocre ni ególatra ni envidioso. Yo vi crecer a muchos colegas y algunos me han dado lecciones de superación y de esos juro que voy a mantener su amistad siempre, porque gracias a ellos muchas de mis reflexiones me hicieron modificar mis zonas erróneas (sí, también se cometen muchísimos errores).

"Rooted Time" es para mí probablemente el mejor disco en el que he trabajado hasta el día de hoy y no lo es porque sea la novedad ni porque vaya a respaldar una gira (bueno sí, un poco), es el más importante por lo que representó, tantas caídas y levantadas, tanto aprender de mí mismo y hasta mi reencuentro con lo básico en la música y en la guitarra (y hasta en el piano). Es un disco que me hizo aún más amigo de Javier y de Gabriel y que me acercó más a Oly y es un disco que nos probó como grupo, nos probó como personas y nos probó como músicos que deben respetar su propia integridad. Sí, hubo muchos momentos obscuros en los que estuve a punto de tirar la toalla pero también hubo momentos en los que bien valió la pena pasar por todo eso. Yo amo tocar mi guitarra, me gusta mucho cantar, me gusta pisar escenarios y me gusta hacer sentir bien a la gente. Yo no busco la gloria del aplauso porque a mí ya me han aplaudido bastante y ya superé esa época de necesidad de reconocimiento. La gloria existe dentro de uno mismo y eso se demuestra al crear y proponer, no porque espere uno que los demás descubran por intuición "lo super magnífico que uno es pero que el mundo no lo reconoce". Se es músico y ya, sin comprometer a NADIE a que te de palmadas en la espalda porque no haya quien te comprenda. Se hace música por convicción y se toca música por pasión, jamás se debe hacer ninguna de ambas cosas para taparle la boca a nadie (eso se da solo, jajajajajajaja). Ya en un talante serio y formal, de verdad que comenzar desde cero y a consciencia es como el artesano crea sus más bellas obras de arte, no es pensando en el amigo o el enemigo, es pensando en las cosas bellas que uno debe hacer para integrarlas y hacerlas parte de este mundo. No en balde hay tantas cosas a las que la humanidad les rinde culto, por ser bellas.

Terminar el disco me hizo descansar mucho en términos psicológicos pero confieso que echo de menos las horas interminables de creatividad. Aún así pude finalmente tirarme a la cama y dormir por horas y horas repitiendo en los audífonos las ocho canciones que lo componen, me sentí tan feliz de esto, tan complacido de haber cumplido el sueño y tan en Paz conmigo mismo que es algo que me habría gustado poder compartir con cada uno de quienes también sufrieron las complicaciones de cuatro años. Sí, me siento agradecido. Con ustedes, con Dios, con el grupo, con propios y ajenos y hasta con quienes demostraron poca tolerancia, porque de hecho son el tipo de personas de las que aprendí cómo NO debe ser uno porque, bien dicen, "Lo que te choca te checa" y justamente es la forma de ser que a uno no le gusta como uno no debe ser con los demás. por eso, para ellos también mi gratitud, lecciones son lecciones y en ese sentido yo gané más de lo que ellos piensan que perdí.

Los que estuvieorn al pie del cañón, ustedes son parte de todo esto así que lo vamos a disfrutar igual.

Gracias, de verdad Gracias a TODOS!!!!!

Es cuanto

Messy Blues

21 de julio de 2017

Rooted Time

Dice el dicho, y dice bien: "No desperdicies la lumbre en infiernitos". Justamente comenzó a sucederme en este último año produciendo el "Rooted Time" debido a que tuve problemas con la garganta y me refugié en las redes sociales mientras recuperaba la voz pero eso fue un tanto contraproducente, al menos en mi caso, porque me impliqué en situaciones dignas de novela de revista mensual y cuando regresé al estudio mi vida personal se dividía entre el mundo real y el artificial de ese tipo de programas (las redes sociales). Conoce uno, eso sí, gente muy digna de conservar como amistades pero hay otras cuyo complicado mundo termina complicándoselo a uno y, al final, ni siquiera les gusta tú música, jajajajajaja.

Por otro lado. El hecho de haber decidido hacer un disco hace, repito, cuatro años (y de hecho la idea es de hace cinco, ahora que recuerdo bien), fue inicialmente sin tener idea de cómo hacerlo y vino el proceso de "planeación" luego el de "experimentación" y, cuando ya tenía una idea más o menos clara de cómo, no faltaron los problemas laborales que me pusieron en jaque. Saltadas esas broncas vinieron luego mis problemas de nódulos y ahí sí no hay manera más que someterse a tratamientos y reposo por lo que el disco se retrasó otra vez (y lo peor es que yo ya había prometido su lanzamiento desde el 2015).

Con todo lo anterior se fue bastante tiempo perdido en la producción de un disco de 8 canciones pero también es verdad que Gabriel Gavidia, bajista, y Oly Betancourt, teclista-guitarrista, ayudaron mucho para trabajar en la calidad del sonido de las canciones. Sin dejar fuera a Javier Bojorge, baterista, quien tuvo más paciencia que nadie en todo este proceso (El Javo merece un pedestal en ese sentido).

Total, el disco quedó y lo subimos para que ustedes lo puedan escuchar mientras se pone a la venta en línea en sus versiones digital y física (en esta podrán tener también completo el trabajo de diseño y algunos accesos exclusivos al material fílmico en el website del grupo, así como promociones).

Con todo, yo les agradezco a muchos la paciencia. Ojalá les guste.

Messy Blues

6 de abril de 2017

Discos de a lustro

Por qué tanto tiempo para hacer un disco?

Va a parecer esto como una excusa más para seguir la interminable perorata de justificaciones por lo del retraso de casi un lustro de nuestro disco como Vassy Courtes y podría preguntar, cuál es la prisa? de no ser porque yo mismo he cacareado el méndigo disco aquí y en otros espacios. Bueno, no importa y con este post les voy a caer más gordos todavía porque el villano favorito vuelve a ser mencionado (más adelante verán quién). La cosa es que ya en unas semanas más cierto portal especializado pondrá en catálogo el multiprometido disco, aclarando que agradezco a la gente que me ha estado haciendo la observación, porque eso quiere decir que realmente quieren escuchar algo nuevo. Después de 15 años o algo así, jajajajajajaja.

Razones ya se dieron muchas pero quiero volverlas a mencionar (uff!!) y es que a partir de 2001 me volví exigente y "mamón", la verdad, con esto de la música. Comencé a creer que había algo más que tocar en interminables sesiones de bar en que me divertía mas yo que nadie más y los etílicos pedían y pedían "La chispa adecuada" o "La planta". No reniego contra los colegas mexicanos que hicieron esas canciones (creo que la chispa es de chilenos, no sé) pero como que aprenderte "Dream on", "Heaven and hell" (la de Los Who) y temas complicados no resulta tan gratificante cuando te escucha gente que preferiría que fueras su karaoke ranchero. Nunca he permitido los palomazos ni gente ajena en los ensayos pero, más allá todavía, el incesante enfoque a tocar "covers" me pareció aburrido y en cierto modo que me alejaba del verdadero propósito: hacer música, no sólo tocarla.

Yo siempre he sido medio mala leche como figura de escenario. En 2005 un idiota dijo alguna vez en uno de mis foros: "Tonatiuh es un infeliz que siempre quiere ser la estrella" y eso es verdad. Con toda honestidad confieso que siempre me ha gustado el rol de líder y me preparé para ello así que eso comenzó también a suceder en el seno de Crash Fuego Blanco. Polo era líder (y tenía sus buenas razones) y yo era líder y eso nos confrontaba a cada rato sin darnos cuenta. Cuando comencé a ambicionar hacer mis propios discos el enfoque cambió y ni él ni Luz María (bajista de Crash) pudieron ver a la misma dirección que yo porque mientras yo pensaba en crear ellos seguían pensando en interpretar, eso sí, querían hacerlo bien. Pero entre mis grandes defectos es que tiendo mucho a perder el encanto.

Cuando disolví Crash comencé a tocar con el gabacho baladas country y algo de blues y fue bueno por un rato pero comencé a sentirme limitado así que traje a los Dark QUEEN (Marco, Horacio, Oly y Judith) para darle un toque más rockero pero hasta en eso tuve dificultades, propias de tener una chamaca voluble de 14 años tocando el bajo -y que hoy en día te deja de hablar porque un depravado émulo barato de Marx es capaz de hipnotizarla-. Cuando terminó todo eso Oly y yo comenzamos a tocar como "The Nice Pair" un poco en alusión al disco de Pink Floyd, acepto, pero igual terminó dejándome insatisfecho. Ya en Chihuahua se me ocurrió hacer otra versión de Crash (ahora como Fuego Blanco) pero la cosa fue peor porque me alié con un par de payasos que ni saben tocar, Sergio Moreno (sí wey, tú) y Víctor Hernández (el mentado Trimax). Uno que se sentía tocado por los dioses y el otro que actualmente sale con la idiotez de que "está a otro nivel" pero en resumen no se hace uno de ambos. Es obvio que la cosa me tenía harto y traje a Iván Paniagua. Muy buen baterista (la verdad, de los pocos con los que me gustaba interactuar improvizando en escena) pero sin un enfoque de lo que realmente quería y, para mi desgracia, incondicional del Trimax. Cuando terminé con eso me regresé al entonces Distrito Federal ya con la idea de grabar algo propio.

Estando aquí comencé a trabajar de lleno en la idea. Por qué no?, cuál sería el problema?. Tener música propia que al menos te guste a ti es una satisfacción personal, igual no ganarás un Grammy pero es tuya, qué carajos!. Así que el propósito era grabar y comercializar como grupo de estudio pero luego vino la necesidad de querer tocar y surgió lo de hacer un grupo en forma así que hace tres años fue que Javier Bojorge se hizo nuestro baterista y comenzamos con el asunto de la grabada. Mi problema fueron los horarios y la obvia obligación de trabajar para ganar dinero y sobrevivir, lo que me llevó al asunto de PRODISA del que ya todos conocemos el desenlace. Sí, el Trimax ese que se siente más ingeniero que los ingenieros sólo porque es carnalazo de los dueños y cree que nadie lo supera (pobre wey). Así las cosas, recuperé un poco los bríos ya entrado el año siguiente pero esta vez fue la complicación de horarios nuevamente y el año pasado aún andaba en eso. Pero llegó este año y en estos tres meses pude recuperar el tiempo postergado. Olvidaba mencionar que estuve tocando con Tono 5 por dos años cuando recién llegué a la ciudad y eso me sirvió para retomar algunas cosas que ya había dejado, las partituras por ejemplo. Creo que estar en Tono 5 fue bastante sano para mí.

Luego entonces a estas alturas ya puedo decir tranquilamente que la música ya está por ser publicada pero confieso algo muy personal, de no haber sido por la gente que insistió en que sacara algo nuevo, probablemente aún estaría pensándolo. Por todo esto es que el disco debería llamarse "El disco de un lustro" pero no, jajajajajajaja, tendrá un nombre normal.

A todos muchas gracias, aquí publicaré el disco en cuanto esté listo.

Messy Blues

3 de febrero de 2017

Robert Stigwood, Rock en esencia

El empresario que resucitó el Rock and Roll

El australiano Robert Stigwood fue, como lo fue también Phil Spector, uno de los héroes anónimos de la música Rock en calidad de soporte, representación y producción para artistas icónicos. Cream, Bee Gees, Olivia Newton-John, Peter Frampton, Abba y hasta en cierto momento de su carrera con John Lennon, Eric Clapton en solitario y The Who, entre otros. A Stigwood se le deben, entre otras cosas también, que el Rock haya trascendido a las pantallas de cine y de hecho que se convirtiera en música de academia así como el resurgimiento del Rock and Roll a finales de los años 70.

Stigwood habría sido parte del movimiento MOD en Londres a mediados de los años 60 y se encargaba de conseguir grupos y artistas para el sello discográfico DECCA (que trataba de recuperarse de su gran fallo de haber rechazado a Los Beatles en 1962) y al mismo tiempo apoyaba a grupos de sonido "soul" que atiborraban los salones de baile de los grupos sindicales apegados aún al sonido Rock and Roll-Be Boop que habían dejado James Brown y The Platters algunos años antes de 1962, que es la época en la que Stigwood intentaba estabilizarse en Londres. Fue su encuentro con el citado movimiento MOD lo que le hizo, al principio un fan, posteriormente detractor ideológico.

Cream, el supergrupo de Rock formado en los años 60 por
Eric Clapton, ginger Baker y Jack Bruce y
representado por Robert Stigwood
Contra lo que muchos piensan, el Acid Rock fue idea de Stigwood cuando presenció un show de The Yardbirds en el Marquee Club de Londres y el guitarrista líder era Jeff Beck e intentó luego hacer que su amigo personal, el baterista Ginger Baker, centrara su atención en la idea de un rock basado en la improvisación múltiple propia del jazz y al mismo tiempo con la fuerza tonal de guitarristas como Jimmy Page y el también citado Jeff Beck. A tal petición, Baker sabía que tenían encima el peso de grupos como Beatles y Rolling Stones contra los que no era sencillo competir (toda vez que el mundo underground consideraba a John Lennon y a Brian Jones como los íconos más notorios de la escena inglesa) y estaban por otro lado unos fuertes y precisos The Who que habían patentado el caos y la destrucción como espectáculo. Ginger le hizo saber a Stigwood que necesitaría los mejores músicos de Gran Bretaña para que estuvieran a su altura y de esa manera crear el mejor grupo de rock de todos los tiempos, según su propia descripción y fue de ese modo que, a través de John Mayall, Ginger Baker contactó a Eric Clapton, que a su vez trajo a Jack Bruce, para formar el hoy legendario grupo Cream y de esa manera Robert Stigwood saltó a la notoriedad londinense casi a la altura de Andrew Loog Oldham, en aquel entonces manager de los Rolling Stones.

Pero Stigwood seguí sintiéndose en el limbo en sentido artístico (una de sus más grandes frustraciones fue no haber podido ser ni actor ni músico, de acuerdo a él mismo), no obstante eso, comenzó a explotar hábilmente su capacidad de hacer negocios convirtiendo a Cream en una vertiente musical paralela a los Beatles y los Rolling Stones y una opción local que comenzó a desplazar a aquellos otros. The Who venía muy de cerca con unos administradores bien relacionados a la escena fílmica inglesa y, dada la amistad con el grupo -particularmente con John Entwistle y Keith Moon-, estos le proporcionaron contactos a Stigwood para comenzar a experimentar aunque también le inquietaba la producción y montaje teatral y por consecuencia se hizo amigo personal de Brian Epstein, manager de los Beatles y firme aficionado al teatro.

Manejando a Cream, Stigwood anotó un tanto cuando Chas Chandler le pidió de favor le permitiera a Jimi Hendrix tener una Jam con Eric Clapton en el escenario del Marquee Club y posteriormente filmando algunas de las mejores actuaciones de Jimi en Inglaterra. Se puede decir que convirtiendo al Blues en música de consumo Stigwood acuñó el término Acid Rock e incluso se embarcó en producir el musical teatral "Hair" que fracasó los primeros meses pero posteriormente le procuró la pronta recuperación de sus casi quebradas arcas personales. Por cierto que Stigwood fue responsable de que las obras musicales comenzaran a considerarse como rentables por lo también podría decirse que es el mecenas que rescató a Broadway como patrimonio musical. Al tenor, Robert Stigwood fue el primer productor en tener presencia directa en Nueva York y de hecho fue el representante legal de NEMS Enterprises (Brian Epstein) en esa ciudad y por ende en todo Estados Unidos hasta la ruptura de los Beatles en 1970.

Promocional del musical "Hair" producido por Robert Stigwood
a finales de los años 60 e inicios de los 70
La importancia de Robert Stigwood en el teatro musical fue imperante pero comercialmente fue considerada por él mismo como tímida a pesar de que, gracias a él, artistas como Ian Gillan, Barry Dennen, Ivonne Elliman y Ted Neely comenzaran a hacerse un nombre a finales de los años 60 gracias a que fue el primer productor que creyó en el trabajo de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice y aceptó montar su Rock Opera "Jesus Christ Superstar", rechazada previamente múltiples veces debido a las creencias religiosas imperantes por esos días (aunque cabe señalar que con Dennen, Neeley y Elliman comenzó a trabajar hasta bien entrado el año de 1970). Hair y JCS fueron los primeros éxitos firmes en la carrera de Stigwood, que se recuperaba del rompimiento de Cream como grupo de Rock, de la muerte de Jimi Hendrix -con quien planeaba una gira ambiciosa por todo el mundo-, de la separación de los Beatles y de un pago de impuestos rezagados que había tenido en Inglaterra. Los años setenta serían por mucho la era de Robert Stigwood que hasta entonces se había mantenido al filo entre el éxito y el fracaso -aunque siempre fue bastante hábil financieramente hablando como para no caer en sus repentinos reveses).

Ted Neeley como "Jesucristo" en "Jesus Christ superstar"
(1973)
La importancia mencionada arriba de hecho, hizo que Stigwood creyera literalmente en el lado comercial del teatro y de la música y compró los derechos del musical "Grease" con la idea de hacer un montaje también ambicioso en uno de los mejores teatros de Nueva York, el Carnegie Hall, proyecto que esperó casi diez años antes de que, rechazado por el ayuntamiento decenas de veces, se convirtiera en una de las películas más taquilleras en la historia del cine norteamericano. Pero Stigwood ya venía acarreando experiencia tanto con Hair, Jesus Christ Superstar y el montaje de Tommy de los Who (que por cierto atrajo la atención mundial por tratarse de los Who y por las luminarias que participaron en dicho montaje) por lo que la billetera de Stigwood le permitió enfrascarse en experimentos tanto buenos como malos. Por ese entonces y para evitar complicaciones fiscales, Robert creó la Robert Stigwood Organization (RSO), que a la sazón sería responsable de muchos éxitos pero también de varios fracasos.

Evita fue uno de los musicales de Broadway
producidos por Robert Stigwood
Cuando los Bee Gees comenzaron a perder brillo en 1971 se convirtió en su manager y al mismo tiempo invirtió en la infraestructura del grupo de producción musical en estudio denominado como The Wreking Crew (que se especializaba en grabar la música de éxitos internacionales) y rescató a Phil Spector también de una bancarrota. Por ese entonces Stigwood comenzó a materializar una obsesión personal que sentía por la música Rock and Roll (desde su época de joven MOD en los años 60) y planteó a sus colaboradores la idea de hacer de la rechazada "Grease" una película, a lo que se enfrentó a muchos consejos de declinar tal idea en base a que "Grease" era un bobalicón musical de teatro. Aún así Stigwood comenzó a trabajar en esa idea. Para, 1973, Stigwood había tenido uno de sus mejores éxitos con la adaptación fílmica de "Jesus Christ Superstar" para la que había pensado originalmente en Ian Gillan como actor principal pero el director Norman Jewison insistió en que Ted Neeley era más adecuado para el papel (en realidad Neeley era amigo personal de uno de los implicados directos, Barry Dennen, quien hizo el papel de Pilatos en el filme). Gillan por su parte también declinó la oferta cuando Stigwood se la hizo directamente ya que el cantante estaba de lleno trabajando en la banda Deep Purple, que pasaba uno de sus mejores momentos. Y aunque los primeros años 70 fueron productivos para Stigwood su placer personal seguía siendo la música Rock y financió bastantes proyectos de los cuales en realidad obtuvo pocas ganancias y en el famoso fin de semana perdido de John Lennon (1973), ante lo que amenazaba como un desastre para su compañía, Stigwood obtuvo la licencia de la producción teatral del musical "John, Paul, George, Ringo and Bert" (comedia basada en la historia de los beatles) aunque precisamente poco antes de ello tuvo la amarga sorpresa de que John Eastman, en representación de Paul McCartney, había entablado una demanda en su contra por intentar obtener dicha licencia.

Por lo antes mencionado, Robert Stigwood decidió buscar al mismísimo John Lennon (del que se había hecho entrañable amigo desde 1967 en la época en que Cream y Jimi Hendrix eran los Dioses del Marquee Club de Londres, cuando John todavía era un Beatle) pero Stigwood se encontró con más novedades complicadas. John y Yoko habían decidido separarse un tiempo y aquel se había marchado a Los Ángeles dejando a Yoko al frente de las finanzas, cosa que Stigwood desconocía y su vida se complicó por unos días. Al respecto, Stigwood escribiría en sus memorias lo siguiente: "Para llegar  a John había que pasar por Yoko Ono y ella era la mujer más odiada del Rock and Roll por ese entonces, y creo que lo sigue siendo todavía, por lo que ella siempre estaba en guardia. Lo que me ayudó fue que Yoko era muy hábil manejando negocios y yo era un hombre de negocios y, si bien a mis asistentes les había resultado imposible conseguir una cita con ella, tuve que llamarle yo directamente para que me atendiera. Le dije mis razones y muy amablemente me informó que John estaba en California y me proporcionó su paradero. Fue un desastre, no podía dar con John hasta que decidí ir hasta Los Angeles para buscarlo por mí mismo y en el vuelo estaba Keith Moon, batería de los Who, que curiosamente también iba a reunirse con John y otros amigos de borrachera. Keith me mencionó que allá estaban Harry Nilsson y el propio Ringo y que sería un julepe de antología. A mí lo que importaba era obtener ese maldito permiso".

The Who y Eric clapton en "Tommy The Movie"
(1975)
A propósito de Keith Moon, Stigwood puede considerarse junto con Pete Townshend como las personas que lo rescataron de las garras del alcoholismo un año después internándolo en una clínica para adicciones (cosa que también habían hecho unos años antes por Eric Clapton. Se dice que Stigwood odiaba las adicciones y a los adictos) e irónicamente ya en proceso de recuperación fue Keith Moon quien buscó sanear a lo único que le hacía sentir vivo, el grupo The Who, y por ende buscó a su vez hacer que sus compañeros dejaran el alcohol y las drogas (probable excepción de Roger Daltrey, el vocalista, que nunca tuvo problemas en ese sentido). Cierto día se encontraron Stigwood, Eric Clapton y Keith Moon en un café de Nueva york y Keith le dijo a Stigwood que Tommy merecía ser una película, idea que Clapton apoyó de manera firme. Al final de la charla quedaron los tres en convencer al resto del proyecto. En 1975 se realizó la película "Tommy The Movie" con aún más luminarias de talla internacional que siquiera el montaje teatral unos años antes. La película fue un fracaso de taquilla pero mereció nominaciones al Oscar como mejor actriz para Ann Margret y mejor soundtrack para The Who y ese fracaso se debió en parte a que el director Ken Russell había desestimado la experiencia de Stigwood respecto a la manera de manejar la presencia de cada personaje y sus respectivos intérpretes. Es decir, Russell traía la experiencia de películas más académicas y menos comerciales y aplicó la misma fórmula en una película que llevaba claros tintes de consumo. Resulta un tanto irónico que hoy "Tommy The Movie" sea considerada una película de culto. Pero no todo fueron malas noticias, las pérdidas provocadas por la película se vieron compensadas por la compra masiva del disco por parte de los fans de The Who y por el hecho de que los propios fans de los artistas que participaron (Tina Turner, Eric Clapton y Elton John) también hicieron compra tanto del disco como de la mercancía generada (playeras, botones, posters, etc). La venta masiva de todas las entradas a los conciertos siguientes de The Who son prueba del impacto de la película.

Así y todo Stigwood decidió enfocarse en dos cosas, Broadway y el rescate de los Bee Gees, quienes tiempo atrás habían roto relaciones con él y tras verse apaleados por el Heavy Metal, las baladas Country y el Rock Progresivo reinantes en la época, decidieron ponerse nuevamente en sus manos. Stigwood no solía hacer muchas caridades cuando los propios artistas hacían un pleito mayúsculo (que fue el caso de los Bee Gees) pero el hecho de ser australiano como ellos le hizo sentirse obligado a apoyarlos. Eventualmente haría lo propio con Olivia Newton-John y más adelante con John Travolta quien le daría razones de orgullo por mucho tiempo.

Fue después de la intentona de "Tommy The Movie" que Stigwood comenzó a coquetear con la idea de hacer del concepto de los Beatles de "Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band" una historia y realizar una suerte de segunda parte a "John, Paul, George, Ringo and Bert" pero las constantes condiciones excesivas que la firma de John Eastman le prodigaban cada vez que solicitaba audiencia con McCartney, le desanimaron por un tiempo y fue cuando desempolvó su ya entonces añejo proyecto de "Grease", un musical de Rock and Roll ambientado en los años cincuenta en una norteamérica recién surgida de la guerra. Existían antecedentes de éxito teatral de la misma (incluído el de Julissa de Llano y Benny Ibarra Sr.) pero la idea de pasarlo a la pantalla resultaba en ese entonces, no arriesgado sino temerario por su contexto teatral, cosa que sólo "The Sound of Music" y "West Side Story" habían logrado salvar exitosamente años atrás, pero existía el detalle de que estas habían sido escritas por expertos escénicos y "Grease" era originalmente un proyecto escolar. Se añadía también el hecho de que "Jesus Christ Superstar" como éxito y "Tommy The Movie" como fracaso habían puesto a sus abogados y expertos financieros en guardia respecto a cada proyecto nuevo que Robert Stigwood concibiera.

Saturday Night Fever (1978)
Por ese entonces descubrió a John Travolta y estaba firmando con Olivia Newton-John. Stigwood estuvo presente cuando Travolta audicionó para "El último deber" (con Jack Nicholson) y fue rechazado. Sin embargo Stigwood y Nicholson aseguraban que no podía haber mejor audición en una persona tan joven por lo que, a insistencias de su entonces manager Stigwood logró que Travolta participara en "Carrie" de Brian de Palma. cuando tres años después Robert Stigwood comenzó a trabajar en una película dramática con música de moda como escaparate pensó en John Travolta que en esos días se contoneaba de un éxito relativo como actor de reparto. Stigwood contactó a Travolta y le dio el papel de Tony Manero en Saturday Night Fever que es considerada una de las más exitosas películas realizadas en la década de los 1970's. Tras ese apoteósico éxito Stigwood decidió aprovechar la ya innegable posición de Travolta y decidió que él sería Danny Zuko en su siguiente proyecto, la ambiciosa producción de "Grease" cuyo costo superaría los 20 millones de dólares y que representaría la más costosa para RSO y pusiera en apuesta virtualmente toda su compañía. Con todo, Grease recuperó por sí misma el 1980% de su inversión al recabar, solo al inicio, la cantidad record de 350 millones de dólares. Hoy es considerada una de las mejores franquicias en el mundo.

Sgt Pepper´s con los Bee Gees y Peter Frampton (1979)
El punto de quiebre vino posteriormente cuando por fín consiguió permiso para realizar "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band" trayendo a sus representados Peter Frampton y los Bee Gees con una inversión mínima y ganancias modestas que de todos modos no le hicieron perder dinero. Se cuenta la leyenda urbana de que el propio John Lennon estuvo en el pizarrazo inicial del filme (leyenda desmentida varias veces) pero en la citada biografía de Stigwood, este menciona lo siguiente: "Llamé a John para invitarle a estar en la filmación como asistente de honor y me respondió que la idea del sargento era de Paul (McCartney) así que él tenía poco que decir o hacer pero que no sería mala idea darse una vuelta. Agregó lo siguiente: "Por lo pronto teneis mi bendición hijo mío" y rompió a reir". Al parecer la leyenda no tenía tanto de leyenda.

Grease (1979)
Stigwood es uno de esos hombres detrás de las bamablinas que lo hacen todo posible como fue el caso de The Wreking Crew, Phil Spector, Steven Spielberg, George Martin y otros héroes no públicos y devolvió al mundo mucho optimismo así como la dignidad al Rock and Roll y al Rock mismo con todas las películas y producciones teatrales que produjo. Él estuvo a punto de llevar a la pantalla la historia de "The Wall" de Pink Floyd pero por una repentina cirugía se la turnó a quien le había dado la idea, Alan Parker (quien más tarde también haría "Evita" apoyado por Stigwood). De Robert Stigwood fue la idea de los conciertos benéficos de la Unicef en los que participaron artistas como Kris Kristoferson, Rita Coollidge, ABBA, Andy Gibb, Olivia Newton-John, Queen, Paul McCartney (con quien se había reconciliado en 1978) y para los que se insistió tanto en reunir precisamente a los Beatles.

Robert Stigwood calculó realizar y lanzar "Grease" a veinte años de la muerte de Ritchie Valenz, Buddy Holly y The Big Bopper y macabramente su filmación coincidió con la muerte de Elvis Presley. En la película se pueden ver dos tributos póstumos, la escena de los chicos en la nevería y de fondo tocan "La Bamba" con Ritchie Valenz (y otros fondos con Buddy Holly y Big Bopper a lo largo de la película) pero en la escena en donde las chicas están en casa de "Marty" (Dinah Manoff) haciendo coreografía a "Rizzo" (Stockard Channing), hay una foto de Elvis en un espejo y de hecho el verso original de la canción (Sandra Dee) fue modificado para mencionar a Elvis. En teoría fue en el momento de filmar esa escena cuando la producción se enteró del fallecimiento de Presley el 16 de Agosto de 1977.

Diez años después del éxito rotundo de "Grease", Stigwood financió un proyecto hispanoamericano iniciativa del productor Danny Valdez quien realizó otro tributo póstumo a Valenz, Holly y Bopper: la película de La bamba cuyo éxito también fue sobrado pero es necesario reconocer que "Grease" diez años antes y el advenimiento del resurgimiento de la música Rockabilly en manos de los Stray Cats, allanó el camino para tal éxito. Curiosamente el líder de los Stray Cats, Brian Setzer, aparece en el filme haciendo el papel de Eddie Cochran.

Un reconocimiento al visionario Robert Stigwood.

Es cuanto

Messy Blues

20 de enero de 2017

Categoría con la seriedad y el respeto

Ser Rockero y/o Bluesman no es sinónimo de falta de formalidad.

Entre las malas famas que tengo orbitando a mi alrededor (algunas infundadas, claro) está una muy característica de mí y es que soy muy sangrón e intolerante con respecto a una cosa: la formalidad en la palabra empeñada y más que nada por respeto. Es decir, el respeto que todos merecemos a nuestro tiempo y planes de rutina (laboral especialmente) en las cosas a las que nos dedicamos cada uno de nosotros. Voy a poner un ejemplo muy bobo: si alguno de ustedes es, digamos, carpintero y vengo yo a su taller y le pregunto precios, el carpintero me dirá lo que tenga que decirme y no hay compromiso pero si yo le digo que quiero que me haga un mueble de determinadas características y que es seguro que se lo encargaré, pido presupuesto y le digo que mañana pasaré a dejarle dinero entonces ya existe un compromiso de mi parte y el maestro hará un espacio de tiempo para atenderme aparte de que inconscientemente (es decir, sin darse cuenta) comenzará a contar con ese dinero que yo le aseguré que le daría. pero resulta que a la mera hora decidí que era caro el costo y simplemente lo eché en saco roto olvidándome por completo de que había quedado formalmente con el carpintero de verlo al día siguiente. Si bien no estaba obligado a hacerle la compra, sí lo estaba para notificarle a tiempo la cancelación y permitirle seguir adelante como antes de que yo apareciera en su taller. Ahí yo afecté su tiempo, su rutina y compromisos previos y, peor, atenté contra algo sagrado: su sentido de responsabilidad.

Bueno, yo soy así. Podré ser un hocicón -lo soy- y podré ser odioso pero definitivamente no falto a mi palabra y me gusta ser franco con las personas con las que tengo que interactuar en todo sentido. Como dibujante trato de hacer trabajos con clientes que sepan lo que verdaderamente hago y no con los que suponen que solamente soy un hábil manejador de Corel y Photoshop. Como músico procuro no enfrascarme con agrupaciones y/o colegas que toquen estilos diferentes al mío, primero porque no me gustan y no voy a sentirme cómodo y segundo porque es tanto como defraudarlos a ellos. Luego entonces cuando adquiero un compromiso lo hago convencido de que quiero y voy a cumplir, de otro modo prefiero declinar.

A lo que voy es a la importancia de ser serios y formales y eso es algo que hoy día parece no tener mucho sentido. En 2009, estando en Delicias, Chih., una tal Rebeca Bejarano -responsable de Desarrollo Social en ese municipio- aseguró que nos contrataría como músicos en el 75vo aniversario de la ciudad, eso hizo que comenzaramos a analizar el repertorio que tocaríamos y hasta el comportamiento en escena. Pasó una semana para que, por terceros, nos enteráramos que la tipa había desechado la idea sin tomarse la molestia de avisarnos siquiera. Eso es no tener palabra ni honor y no es que anduvieramos urgidos por tocar (la verdad es que de ese grupo sólo la Oly y yo tocábamos como Dios manda) pero la categoría se evidencía con ese tipo de cosas. En los años siguientes tuve experiencias de ese mismo tipo con gente que se dice profesional y que tiene muy buena actitud al proponer y/o pedir pero a la hora de cumplir su propia promesa le cae de peso.

También he caído en el error de ser un tanto cándido y hasta ingenuo por ejemplo en las redes sociales. Hace casi un año una de mis contactos ofreció aretes rockeros a pedido y pensé en que regalarle unos a la Oly, de los Rolling Stones, no sería mala idea. Se los pedí y quedamos en vernos en determinado lugar a determinada hora, determinado día. Se llegó el día y yo estaba en el lugar a la hora convenida. Pasó una hora, dos, tres.... llamé, me mandó a buzón, envié mensaje, no lo respondió, mande Whatsapp, ni siquiera lo vió. A las siete de la noche de ese día yo había perdido mi tiempo esperando y tratando de comunicarme. Me quedé con un palmo de narices, sin un regalo que quería darle a mi mujer y sintiéndome muy ridículo y burlado. Al día siguiente me mandó un breve mensaje: "Perdón amigo, me encontré a una amistad que no veía hace años y me quedé incomunicada y no te pude avisar". Ok, digamos que acepto sin conceder. Se quedó incomunicada en una ciudad en donde puedes tener problemas para recibir señal digital en tu televisor pero quedarte incomunicado todo un día con tu celular no te la cree ni tu sobrino de siete años. O sea, si a mí me hubiera sucedido es muy probable que yo me las hubiera ingeniado en mandar un mensaje a la persona que me estaba esperando ya que el compromiso es primordial y la otra persona merece respeto y puede tener otras ocupaciones mejores que pasarse el día como idiota esperando a que me acuerde del compromiso. Lo interesante es que la agraviada fue ella y hasta me bloqueó de su cuenta (lo cual resulta muy bobo si se piensa con madurez).

Y en terrenos tan frágiles como es la música la cosa es mas extraña todavía. En 2010 andaba yo tratando de conseguir actuaciones (cuando yo todavía aceptaba tocar en bares) y caí en "La Terraza", conocido antro en la "Alegre" calle de Génova en la Zona Rosa (CDMX) y ahí casi hice guardia para que el encargado se dignara atenderme, charlamos poco y finalmente me dio su tarjeta diciendo: "mira, llámame mañana y quedamos en algo". Llamé al día siguiente y en el cuarto intento me respondió: "oye flaco, ahorita te regreso la llamada, no?". Es el día que el señor no me ha regresado la llamada. Otra experiencia. Claudio Barrera, publicista según él, me encargó no hace mucho algunos trabajos míos (de diseño) para determinar si me contrataba para hacerle unos trabajos a él. Le envié algunos borradores después de que me presionó dos días en apurarme (por cierto, yo le había explicado que me tardaría porque no tenía nada escaneado y muy poco en digital). También, es el día que no me entero si le gustó o no mi trabajo. Yo creo que hasta para rechazar existe la educación de hacerlo saber, no?.

No hace mucho también. Un caballero que se dice muy relacionado en el espectáculo me pidió "DEMOS" para ver cómo me podría promocionar. Le aclaré ese detalle, no tenemos DEMOS sino dos singles en Reverbnation y lo mandé a visitar nuestro perfil. Mostró mucha disposición y me comprometí a llamarle, "No hermano, tengo que hacer otra cosa, te llamo yo". Es la hora en que sigo esperando la llamada. No sé por qué existe ese hábito tan malo de prometer sin comprometer, tan fácil que es decir: "No mano, no me gustó" o "No carnal, de plano no le entro". Qué sí de plano cuesta tanto ser honesto?.

Y así las cosas. Yo tan pesado y sangrón en el sentido de respetar a los demás y mucha gente que piensa que con abrir la boca va a quedar como todo un ejecutivo. De esas veces que la forma de ser de la gente no coincide con esa gran boca que tienen.

Gracias por leer.

Messy Blues

20 de diciembre de 2016

Conciliándome conmigo mismo

Como para limpiar afrentas

Sí claro, este blog es, se supone, de Blues, pero pues como bien se indica arriba "espacio demasiadísimo personal del Messy Blues" también ejerzo mi derecho a escribir lo que yo quiera. Todo a cuento porque en realidad tengo pocas afrentas que resolver en mi vida. Una de estas es un coraje que traigo enconado en el hígado y la otra en realidad sí la considero una suerte de extraña situación entre dos personas que en realidad no nos conocemos bien.

Iré con esa última para dejarla bien clara. Y es con una persona, Dama, con la que de entrada choqué y no pude llevarla como Dios manda toda vez que ambos estuvimos sujetos a las circunstancias. Se que ella no me traga por la forma en que me he expresado (muy personal mi opinión) no hacia ella sino hacia terceros y es probable que yo esté equivocado, pero uno no es perfecto. La cosa es que, muy a pesar de todo, no puedo decir que una persona me cae mal cuando no la conozco a fondo. Esta chica es una persona como yo y como ustedes que están leyendo, tiene sus pasiones y sus defectos pero es persona y honestamente conmigo también tuvo gestos generosos. De hecho en mi muy personal criterio la considero inteligente y creativa, con tesón y bastante necia en lo que quiere (cual debe ser). Sufrimos del mismo mal: creemos demasiado en lo que hacemos y no, no estoy buscando redención. Por mí si ella acepta mi reconocimiento está bien (porque si ella no lee esto no faltará quién sí y se lo diga) y si no lo acepta al menos no estoy diciendo nada que la demerite ni la ataque. Es, como insisto mucho, mi opinión personal, perfectible y humana. Lo cierto es que creo que a ella no le han dado el lugar que le corresponde y eso me parece injusto porque ella se ha esmerado mucho en lo que quiere y la he visto poner de su parte. En fin, con esto quedo en paz conmigo mismo, reconociendo lo bueno de una persona que solo ha querido ver en mí lo malo (pero que cuando guste puede contar conmigo, de corazón).

El otro punto, el primero que señalé, es sobre un fulano que en su momento era para mí la Biblia misma y del que tardé en enterarme que me había querido "torcer" (y lo supe cuando consiguió tirarme a la lona). Y no, no soy quién para perdonar o "entender" a nadie, cada quién hace y se comporta como puede pero sí me gustaría dejarle claro a algunos amigos comunes (que insisten en que yo exagero). Comencemos por el criterio de mi amigo Pepmac (conocido por contribuir mucho en mis blogs de grilla) de que ese fulano solo quiso ayudarnos (a Oly y a mí) y el criterio de otros de que "no fue culpa suya lo que sucedió en Prodisa" (lo chistoso es que muchos en Prodisa opinan que sí fue su culpa, jajajajajaja). Pues no, de hecho ese detalle es el menor de los problemas. En todo caso no fue el fulano el que me dijo muy mamonamente: "No estamos obligados a contratarte, eh?" ni "Si fuéramos millonarios pues poníamos una beneficencia, no?". No desde luego, pero lo cierto es que el fulano fue el que me llevó a esa empresa y luego ayudó a mi salida por un detalle: Él le ofreció empleo a un arquitecto amigo mío y luego se arrepintió pero se molestó mucho cuando yo personalmente llevé al arquitecto a que al menos ingresara su CV (quién fue el hocicón que lo había invitado?). Con ese detalle, el fulano no solo quedó mal conmigo, a todos por acá les cayó como piedra.

Lo de arriba demostró muchas cosas, yo quedé fuera y mordí el polvo pero soy un tipo que sabe trabajar y mal que bien se recupera uno pero hay otras cosas que el fulano olvida muy fácilmente y sus defensores, o ignoran, o quieren ignorar. Para empezar algunos años antes de todo esto (concretamente en el 2009) en el momento en que el ayuntamiento de Delicias, Chih. decidió ponerlo fuera a él (a mí no me sorprendieron durmiendo en la oficina, cabe destacar) y aún así nos mantuvimos de su parte. Y yo tuve que soportar a una bola de idiotas que fueron bastante hipócritas conmigo. Aquí viene lo interesante. Él sabía que yo iba a hacerme cargo de mis hijos a partir de determinada fecha y comenzó a suponer que yo me colgaría de él para sostener a mi familia allá en esa ciudad (que por cierto mis respetos por la ciudad). Pues el caballero me trajo de "Raid" (para recoger a mis hijos y fue por cierto idea de él para no venir sólo en el camino) y a mí se me ocurrió pedirle que nos llevara de regreso y le pagaba la gasolina (en vez de pagar los pasajes), obvio, se hizo wey pero eso fue el mejor argumento para que el fulano dijera luego que yo quería aprovecharme. La cosa es que cuando quise regresar el fulano ya estaba en su casa ignorando mis llamadas. No sería tan malo si mi mujer y mis cosas no se hubieran quedado allá en Cd. Delicias, Chih.

Pero el plan del fulano y su gente era otro, ellos querían que yo desapareciera de sus vidas y dejara a la Oly comenzar sola de nuevo por allá, de hecho habían orquestado todo esto mientras yo anduve recogiendo a mis hijos acá. Tanto el Iván Paniagua (sin relación con Iván Arellano) como su vieja Lucía Rivera (que según ella toca mejor que yo la guitarra, dice) como la vividora de la Sandra Doria y hasta su viejo el tal Rafa, ya tenían un buen plan. Pero me las arreglé y conseguí dinero para regresar a esos lugares precisamente para ir por mi mujer y mis cosas. No sabía de su plan pero sí me había molestado el que el fulano me dejara morir solo por acá. Interesante resulta que al baterista Iván (al que yo había anexado al mediocre grupo de Rock que formamos por allá, con el fulano) halla dicho en una de esas: "quiere largarse no?, pues a chingar a su madre, yo ya no toco con él". Vaya cosa, aún así la decisión estaba tomada (les caló porque el grupo ya se había formado un público, increíble porque tocábamos del carajo, y yo decidí regresarme).

Pero todo eso, ok, está bien, si yo me iba a convertir en un lastre creo que la mejor decisión era dejar de serlo y, de veras, no hay tos por eso. La diferencia es que yo lo habría dicho en voz alta y con muchos huevos si hubiera sido al revés. Yo entiendo razones. La cosa es que el día que estábamos a punto de tomar el camión de regreso (en el que mi mujer gastó una lanota para poder mover un madral de cosas), yo bajé a comprarme un café en el Oxxo y el fulano se quedó en su vehículo a solas con ella para decirle lo siguiente (interpretación avalada por mi cara mitad):

"...mira Oly, te voy a decir algo y espero no me lo tomes a mal. Hemos visto que tú estás muy a gusto aquí y te quieres quedar pero este wey te está obligando a jalar con él. Este wey es un huevón y le gusta que le resuelvan los problemas. A mí quiso embarrarme cuando íbamos para allá para que lo trajera de regreso con todo y sus hijos y, perdóname, hasta iba a querer que yo los mantuviera y, pos no, yo de dónde?. La verdad no te conviene, tú estás muy joven y aquí puedes empezar de nuevo sin él. Nosotros veremos cómo te ayudamos porque tú sí eres una persona agradable y sabes llevarte bien con todos, él no, él es un wey bien creído que siempre quiere tener la razón. Por algo lo mandaron a la chingada en su anterior matrimonio..."

Qué tal?. Lo chistosísimo es que luego él le dijo a Pepmac que "se trataba de un malentendido". Y no es, repito, el asunto del trabajo perdido (que confieso mi dolor porque a mí nunca me habían despedido de ningún empleo salvo uno por situaciones políticas), ni que al fulano se le hubiera subido un puesto en una empresa que mueve mucho dinero (es obvio que ellos lo iban a cuidar -el dinero-), es el hecho de la traición. Se perdona todo, hasta una mentada de madre pero la traición de plano no. No conozco a nadie que la haya perdonado (ni siquiera creo que Cristo haya perdonado a Judas, jajajajaja). Es el pisotear la amistad. Él dijo que nadie me tragaba, pues qué bueno, a mí me cagaba la bola de estúpidos que orbitaba en torno a él (incluída su vieja) pero, mas importante, yo soy genuinamente yo y, se lo reitero, la estrella tanto del diseño como de la música era YO y eso le sirvió más a él para lucirse tanto en el programa de publicidad del gobierno local como de pseudo bajista que a mí, ya que en todo caso me quemé.

No, no lo odio, simplemente no me parece justo que le tengan casi en un pedestal algunos amigos mutuos y que yo quede como el ojete porque no están así las cosas. Lamento en serio todo lo malo que le sucedió pero desde luego que me cala más lo malo que me sucedió a mí por su culpa. A lo largo de los dos años siguientes a que tratara de convencer a mi esposa para quedarse por allá, ella tuvo un curioso comportamiento de dudas sobre mí y hasta llegó a cuestionarme varias veces incluso señalándome en situaciones adversas que no fuera huevón y que no buscara que me solucionaran los problemas y eso sí que JAMÁS se la voy a pasar al fulano. Cosa más divertida, a las personas que les he pedido ayuda también las apoyo y de eso el fulano me debe bastantito. Reitero, no obstante, que mientras no me cubra la deuda que tiene conmigo (y él sabe de qué me debe) yo no haré lo mismo (y mi abogado me apoya en eso).

Así las cosas. Espero dejarles claro a mis amigos por qué mi actitud al respecto. Y con esto termino de sacar las cosas que no me dejaban en paz conmigo mismo.

Es cuanto

Messy Blues

15 de septiembre de 2016

Así que quieres triunfar?

Un artista autoadministrado sufre menos si se sabe manejar.
Por: Messy Blues (Director General de VC Records)
De unos meses a la fecha hemos estado recibiendo muchas preguntas respecto a qué es y cómo funciona "VC Records" y esto se debe a que hemos mencionado aquí que trataremos de apoyar el rock creado en México de manera independiente. Esto a su vez ha generado perspectivas que incluso podrían ser equivocadas ya que VC Records por sí misma no ofrece contratos ni cosas así. No obstante también aclarando que el sello aún no está funcionando oficialmente (cosa que sucederá con el lanzamiento del primer larga duración de Vassy Courtes), es cierto que sí ofreceremos asistencia y previo contrato la legitimidad de la comercialización de los que así lo busquen. La grabación de material musical corre a cargo del artista ciertamente.
Pero no todo son malas noticias (o noticias incompletas). No es necesario que el lector (al que asumimos como artista, manager y/o representante) se vaya desmoralizado creyendo que ha leído un espacio más pleno de oportunistas que querrán sacarle dinero. Eso no sucederá de ninguna manera. Así que diremos que los artistas actuales tendrán menos problemas para triunfar (y eso lo detallaremos más adelante) en esta era moderna por el hecho de que existe precisamente el internet (que bien usado es una herramienta maravillosa). Afortunadamente hay lugar para todos y de muchos los llamados, los elegidos serán aquellos que sostengan un buen nivel de calidad y profesionalismo y que siempre se estén preparando y, claro, que siempre vean hacia adelante ofreciendo material que valga la pena que trascienda. Si los artistas saben apreciar esto, la calidad de la música se elevará nuevamente.
El principal objetivo de VC Records es que se fortalezca la comunidad de música Rock Independiente en México y no por ello diremos que somos los únicos que tenemos la respuesta porque de hecho se trata de orientar y apoyar, no de dominar.
Por lo arriba mencionado se escribe esto señalando que hoy existe más de una manera de que los artistas (solistas o grupos) se autoadministren y manejen sus propias carreras sin tener que sujetarse a los caprichos de ejecutivos y promotores que explotan muy bien el talento de otros. No serán todos los casos pero los honestos en este rubro son los menos.
Ahora bien. Ya teniendo material de calidad aceptable, el artista procede a grabarlo (hay sinnúmero de programas para ello como Adobe Audition, Cubase, Mixcraft, etc.) y posteriormente a crear sus discos y ya que está todo hecho la siguiente pregunta será: ¿y ahora qué?. Si de por sí grabar ya es una historia, el paso siguiente es menos fácil todavía porque viene el asunto de la imagen a proyectar. Este paso por lo regular es uno de los que menos cuidado merecen por parte del artista (y a veces también por parte del manager) y es un error. Lo que hace diferentes a grupos como Kiss, Queen, Beatles, etc. respecto a los demás es que ellos ofrecieron un espectáculo diferente (tomemos en cuenta que para la gente resulta un tanto aburrido el solo ir a ver un equipo de músicos tocar por lo que todo espectáculo requiere eso, espectáculo). No es necesario ser un modelo o ser el tipo (o chica) mejor parecido(a) del pueblo sino de pulir la personalidad y la presencia escénica. Muchos de ustedes conocerán casos de músicos extraordinariamente buenos pero que pasan de noche en el escenario y esto no se debe a que estén feos, bajitos, altos, gordos, flacos ni tópicos sociales como esos, ese efecto sucede cuando el músico sube a un escenario vestido como suele hacerlo cuando va al colegio o a ver a sus amigos y en el stage se comporta como si estuviera en un ensayo. Eso lo hacen casi todos.
Ya superado esto y teniendo un show con rutinas y todo, el artista se enfrenta al asunto de venderse, cosa que muy pocos saben hacer porque son músicos, no vendedores. A este punto probablemente surja la necesidad de encontrar a alguien con visión y analice bien el tipo de mercado que busca el artista (el gran error de los artistas de rock en México es asumir que todos los escenarios multitudinarios son la mejor forma de hacerse de seguidores y, peor aún, de compradores de su música). Ya encontrado esto, y con una persona que sepa desenvolverse a un nivel empresarial (que de hecho es generalmente quien hace la función de manager), el artista comienza a abrirse un mercado potencial.
Aquí las buenas noticias.
Hoy la red mundial ha hecho posible que el comercio y la difusión sean más accesibles ya que le han arrebatado a los monopolios de medios el dominio del negocio. Hoy un adolescente promedio pasa más tiempo en internet que mirando la tele o escuchando radio, a menos que estos sean precisamente por internet. Así que esta es la mejor parte, a continuación mencionamos algunas alternativas para comercial el material de los artistas.
CD Baby.- Es un portal en el que se puede subir música y dejar que sea el propio portal el que se encargue de promoverla, comercializarla y licitarla creando incluso las fundas o estuches en donde van los discos físicos. El costo es por porcentaje y el portal solo cobra por disco vendido que de hecho hace llegar a cualquier parte del mundo.
Sound Cloud.- Este portal ya es muy popular pero pocos utilizan al máximo sus muchas herramientas. Aunque no se puede comercializar el material directamente ahí, sí es posible publicarlo en el portal y luego compartirlo en un sitio web especial del artista (creado aparte por el artista, no lo quieran todo, jajajajaja) en donde si pueda venderse online. Una de las ventajas de la versión de pago (que realmente sale bastante más económico que pagarle a alguien por fingir hacerlo) es que puede controlarse inclusive en qué ciudades pueden escucharte y en cuales hacer mayor énfasis de promoción ("Sugerencias" le llaman en SoundCloud pero para el caso es lo mismo).
Tune Core.- Este portal es realmente una maravilla porque te permite llevar el control de todo y las ventas son totalmente para el artista. Obviamente hay un cobro y este servicio te da opciones de pagar por disco subido o un pago definitivo para poder subir canciones de manera ilimitada. Considerando que para muchos artistas es muy importante su trabajo por disco, esta opción es la mejor para gusto de nosotros.
Google Play for Artists.- Aunque el hecho de que se trate de Google produce cierta urticaria mental, en realidad este servicio es probablemente el de 5 estrellas ya que, entre muchas otras cosas, permite al artista designar el precio del material y la promoción vía videos protegidos por youtube y todo lo que se maneja vía Google, incluso su comercialización por Google Play Store (que esto ya es una ventaja por sí misma).
Route Note.- Este servicio es uno de los mejores -probablemente hasta mejor que Google Play for Artists en algunos puntos-. Existe la opción gratuita y existe la de costo y en esta última el artista de lo que se tiene que preocupar es de mantener la calidad y su carrera brillando ya que ellos distribuyen el material hasta en Spotify, amén de muchos otros portales de música. Probablemente la única desventaja sea la de que ellos no hacen entrega de discos físicos pero estos discos puede fabricarlos el propio artista (o usar alternativamente el CD Baby ya que no se hace contrato de exclusividad). Otro detalle es que Route Note también distribuye el material -y lo protege- en youtube. Vale la pena al menos checar este portal.
Dittomusic.- Muy similar a Route Note y de hecho con las mismas ventajas con la única diferencia en que depende de gustos y de acomodarse con cualquiera de ambas. Aunque su costo en muchas cosas es menor, no tiene distribución vía youtube o Spotify, sin embargo sí crea un canal propio del artista en Vevo. Otra idea es utilizarlo alternamente con Route Note, los costos siguen siendo de risa.
Song Cast Music.- Este también es un monstruo de portal. Aquí el artista que no triunfa es porque no quiso o porque su trabajo no es bueno. Aunque no tiene distribución en youtube, sí integra directamente al artista al competido y difícil mercado de iTunes y un plus sensacional ofreciendo la opción de ser incluído en una estación de radio web escuchada a nivel internacional, claro, con un ligero cargo extra (que bien lo vale).
Reverbnation.- Es por mucho el preferido de muchísimos artistas que se toman en serio su carrera. Las obvias ventajas de todos los arriba mencionados (excepto youtube pero con cast propio de videos del mismo youtube). Existe la opción de pago que también es bastante económica.
¿Y la promoción apá?
Aunque en la lista de portales citadas arriba mencionamos que existe la promoción, es bien cierto que el artista debe ejercer una buena parte de esta. Con la finalidad de liberarlo de lo leonino de ser manejado por terceros, sugerimos algunos puntos respecto a promoverse que creemos podrán ser de gran ayuda:
Actuaciones en vivo: Definitivamente no hay artista y/o grupo que se escape de esto. Sin las actuaciones directas al respetable no habrá artista que vaya más allá de su círculo de amistades. Obvio, como hemos dicho aquí, el producto se vende solo y si es un buen espectáculo no habrá mayor complicación. Para evitar "limosnear" actuaciones se sugiere echar mano de un sitio web y valerse de servicios tales como:
Youtube, Vimeo y/o Dailymotion: Los videos son lo más concurrido y lo más utilizado y "el que no enseña no vende". Unos tendrán ventajas con respecto a los otros pero lo más recomendable sería utilizar los tres, nadie saldrá dañado en todo caso.
Facebook: Aparte de los perfiles personales de un artista y/o grupo es altamente recomendable crear una página relativa al artista y/o grupo y también vender y agendar a través de esta. También se colocan videos y artículos que llamen la atención (un ejemplo: el guitarrista habla de cómo poner las cuerdas sin morir en el intento) como también realizar encuestas y establecer lazos con ciudades cercanas y gente adecuada relacionada a lugares para actuar.
Twitter: Si bien Facebook resulta harto interesante y útil para promover al artista, Twitter es de vital utilidad también debido a que ayuda al artista a mantener un contacto estrecho con sus seguidores, con el adicional de que también sirve promocionalmente.
Y estas son algunas cosas que se mencionan respecto a las herramientas disponibles para que los artistas y grupos puedan autoadministrarse pero no sin antes dejar algunos consejos a considerar:
1.- No menosprecies a los colegas. Por menos buenos que sean los demás, el crear un ambiente adverso atrae muchas más consecuencias que las aparentes.
2.- Apoyar a los colegas. La única manera de crear mercado es haciéndolo fuerte y la única manera de hacerlo fuerte es siendo solidario y trabajar en equipo.
3.- Perfecciona lo que haces. Si eres profesional y comprometido contigo mismo no tendrás problemas en colocar tu música.
4.- Mantén una actitud centrada. El ego excesivo así como la humildad excesiva por lo regular son mas nocivos que benéficos, en el primer caso porque el artista se crea muy mala fama y se va cerrando las puertas y en el segundo caso porque precisamente a los "empresarios" abusivos les es fácil aprovecharse con músicos que no saben decir que "no".
5.- Se profesional. Aunque tu show consista en un escenario minimalista con pocos elementos pero tiene ese "algo único" necesario en este negocio, debes ser profesional en ello. Mantén la organización tanto del grupo como del personal que le rodea (jalacables, técnicos de consola, iluminadores, etc.) así como los instrumentos en óptimo estado. Nunca dejes que las cuerdas de las guitarras, los cueros de los tambores de la batería se hagan viejos y eso te haga tener que improvisar. Trata de tener reservas de estos mismos elementos si sales de gira y procura que tu equipo esté funcionando correctamente y esté limpio.
Como se dice al inicio de esto, VC Records tendrá su catálogo de artistas y todo eso pero no nos establecemos como "La más grande solución para los artistas independientes". En lo posible apoyaremos y desde luego trataremos de orientar a los artistas para que tengan muchos menos dolores de cabeza de los que están expuestos a sufrir.
Muchas gracias por leer.
El equipo de "VC Records"