La Frase de Hoy

6 de abril de 2017

Discos de a lustro

Por qué tanto tiempo para hacer un disco?

Va a parecer esto como una excusa más para seguir la interminable perorata de justificaciones por lo del retraso de casi un lustro de nuestro disco como Vassy Courtes y podría preguntar, cuál es la prisa? de no ser porque yo mismo he cacareado el méndigo disco aquí y en otros espacios. Bueno, no importa y con este post les voy a caer más gordos todavía porque el villano favorito vuelve a ser mencionado (más adelante verán quién). La cosa es que ya en unas semanas más cierto portal especializado pondrá en catálogo el multiprometido disco, aclarando que agradezco a la gente que me ha estado haciendo la observación, porque eso quiere decir que realmente quieren escuchar algo nuevo. Después de 15 años o algo así, jajajajajajaja.

Razones ya se dieron muchas pero quiero volverlas a mencionar (uff!!) y es que a partir de 2001 me volví exigente y "mamón", la verdad, con esto de la música. Comencé a creer que había algo más que tocar en interminables sesiones de bar en que me divertía mas yo que nadie más y los etílicos pedían y pedían "La chispa adecuada" o "La planta". No reniego contra los colegas mexicanos que hicieron esas canciones (creo que la chispa es de chilenos, no sé) pero como que aprenderte "Dream on", "Heaven and hell" (la de Los Who) y temas complicados no resulta tan gratificante cuando te escucha gente que preferiría que fueras su karaoke ranchero. Nunca he permitido los palomazos ni gente ajena en los ensayos pero, más allá todavía, el incesante enfoque a tocar "covers" me pareció aburrido y en cierto modo que me alejaba del verdadero propósito: hacer música, no sólo tocarla.

Yo siempre he sido medio mala leche como figura de escenario. En 2005 un idiota dijo alguna vez en uno de mis foros: "Tonatiuh es un infeliz que siempre quiere ser la estrella" y eso es verdad. Con toda honestidad confieso que siempre me ha gustado el rol de líder y me preparé para ello así que eso comenzó también a suceder en el seno de Crash Fuego Blanco. Polo era líder (y tenía sus buenas razones) y yo era líder y eso nos confrontaba a cada rato sin darnos cuenta. Cuando comencé a ambicionar hacer mis propios discos el enfoque cambió y ni él ni Luz María (bajista de Crash) pudieron ver a la misma dirección que yo porque mientras yo pensaba en crear ellos seguían pensando en interpretar, eso sí, querían hacerlo bien. Pero entre mis grandes defectos es que tiendo mucho a perder el encanto.

Cuando disolví Crash comencé a tocar con el gabacho baladas country y algo de blues y fue bueno por un rato pero comencé a sentirme limitado así que traje a los Dark QUEEN (Marco, Horacio, Oly y Judith) para darle un toque más rockero pero hasta en eso tuve dificultades, propias de tener una chamaca voluble de 14 años tocando el bajo -y que hoy en día te deja de hablar porque un depravado émulo barato de Marx es capaz de hipnotizarla-. Cuando terminó todo eso Oly y yo comenzamos a tocar como "The Nice Pair" un poco en alusión al disco de Pink Floyd, acepto, pero igual terminó dejándome insatisfecho. Ya en Chihuahua se me ocurrió hacer otra versión de Crash (ahora como Fuego Blanco) pero la cosa fue peor porque me alié con un par de payasos que ni saben tocar, Sergio Moreno (sí wey, tú) y Víctor Hernández (el mentado Trimax). Uno que se sentía tocado por los dioses y el otro que actualmente sale con la idiotez de que "está a otro nivel" pero en resumen no se hace uno de ambos. Es obvio que la cosa me tenía harto y traje a Iván Paniagua. Muy buen baterista (la verdad, de los pocos con los que me gustaba interactuar improvizando en escena) pero sin un enfoque de lo que realmente quería y, para mi desgracia, incondicional del Trimax. Cuando terminé con eso me regresé al entonces Distrito Federal ya con la idea de grabar algo propio.

Estando aquí comencé a trabajar de lleno en la idea. Por qué no?, cuál sería el problema?. Tener música propia que al menos te guste a ti es una satisfacción personal, igual no ganarás un Grammy pero es tuya, qué carajos!. Así que el propósito era grabar y comercializar como grupo de estudio pero luego vino la necesidad de querer tocar y surgió lo de hacer un grupo en forma así que hace tres años fue que Javier Bojorge se hizo nuestro baterista y comenzamos con el asunto de la grabada. Mi problema fueron los horarios y la obvia obligación de trabajar para ganar dinero y sobrevivir, lo que me llevó al asunto de PRODISA del que ya todos conocemos el desenlace. Sí, el Trimax ese que se siente más ingeniero que los ingenieros sólo porque es carnalazo de los dueños y cree que nadie lo supera (pobre wey). Así las cosas, recuperé un poco los bríos ya entrado el año siguiente pero esta vez fue la complicación de horarios nuevamente y el año pasado aún andaba en eso. Pero llegó este año y en estos tres meses pude recuperar el tiempo postergado. Olvidaba mencionar que estuve tocando con Tono 5 por dos años cuando recién llegué a la ciudad y eso me sirvió para retomar algunas cosas que ya había dejado, las partituras por ejemplo. Creo que estar en Tono 5 fue bastante sano para mí.

Luego entonces a estas alturas ya puedo decir tranquilamente que la música ya está por ser publicada pero confieso algo muy personal, de no haber sido por la gente que insistió en que sacara algo nuevo, probablemente aún estaría pensándolo. Por todo esto es que el disco debería llamarse "El disco de un lustro" pero no, jajajajajajaja, tendrá un nombre normal.

A todos muchas gracias, aquí publicaré el disco en cuanto esté listo.

Messy Blues

3 de febrero de 2017

Robert Stigwood, Rock en esencia

El empresario que resucitó el Rock and Roll

El australiano Robert Stigwood fue, como lo fue también Phil Spector, uno de los héroes anónimos de la música Rock en calidad de soporte, representación y producción para artistas icónicos. Cream, Bee Gees, Olivia Newton-John, Peter Frampton, Abba y hasta en cierto momento de su carrera con John Lennon, Eric Clapton en solitario y The Who, entre otros. A Stigwood se le deben, entre otras cosas también, que el Rock haya trascendido a las pantallas de cine y de hecho que se convirtiera en música de academia así como el resurgimiento del Rock and Roll a finales de los años 70.

Stigwood habría sido parte del movimiento MOD en Londres a mediados de los años 60 y se encargaba de conseguir grupos y artistas para el sello discográfico DECCA (que trataba de recuperarse de su gran fallo de haber rechazado a Los Beatles en 1962) y al mismo tiempo apoyaba a grupos de sonido "soul" que atiborraban los salones de baile de los grupos sindicales apegados aún al sonido Rock and Roll-Be Boop que habían dejado James Brown y The Platters algunos años antes de 1962, que es la época en la que Stigwood intentaba estabilizarse en Londres. Fue su encuentro con el citado movimiento MOD lo que le hizo, al principio un fan, posteriormente detractor ideológico.

Cream, el supergrupo de Rock formado en los años 60 por
Eric Clapton, ginger Baker y Jack Bruce y
representado por Robert Stigwood
Contra lo que muchos piensan, el Acid Rock fue idea de Stigwood cuando presenció un show de The Yardbirds en el Marquee Club de Londres y el guitarrista líder era Jeff Beck e intentó luego hacer que su amigo personal, el baterista Ginger Baker, centrara su atención en la idea de un rock basado en la improvisación múltiple propia del jazz y al mismo tiempo con la fuerza tonal de guitarristas como Jimmy Page y el también citado Jeff Beck. A tal petición, Baker sabía que tenían encima el peso de grupos como Beatles y Rolling Stones contra los que no era sencillo competir (toda vez que el mundo underground consideraba a John Lennon y a Brian Jones como los íconos más notorios de la escena inglesa) y estaban por otro lado unos fuertes y precisos The Who que habían patentado el caos y la destrucción como espectáculo. Ginger le hizo saber a Stigwood que necesitaría los mejores músicos de Gran Bretaña para que estuvieran a su altura y de esa manera crear el mejor grupo de rock de todos los tiempos, según su propia descripción y fue de ese modo que, a través de John Mayall, Ginger Baker contactó a Eric Clapton, que a su vez trajo a Jack Bruce, para formar el hoy legendario grupo Cream y de esa manera Robert Stigwood saltó a la notoriedad londinense casi a la altura de Andrew Loog Oldham, en aquel entonces manager de los Rolling Stones.

Pero Stigwood seguí sintiéndose en el limbo en sentido artístico (una de sus más grandes frustraciones fue no haber podido ser ni actor ni músico, de acuerdo a él mismo), no obstante eso, comenzó a explotar hábilmente su capacidad de hacer negocios convirtiendo a Cream en una vertiente musical paralela a los Beatles y los Rolling Stones y una opción local que comenzó a desplazar a aquellos otros. The Who venía muy de cerca con unos administradores bien relacionados a la escena fílmica inglesa y, dada la amistad con el grupo -particularmente con John Entwistle y Keith Moon-, estos le proporcionaron contactos a Stigwood para comenzar a experimentar aunque también le inquietaba la producción y montaje teatral y por consecuencia se hizo amigo personal de Brian Epstein, manager de los Beatles y firme aficionado al teatro.

Manejando a Cream, Stigwood anotó un tanto cuando Chas Chandler le pidió de favor le permitiera a Jimi Hendrix tener una Jam con Eric Clapton en el escenario del Marquee Club y posteriormente filmando algunas de las mejores actuaciones de Jimi en Inglaterra. Se puede decir que convirtiendo al Blues en música de consumo Stigwood acuñó el término Acid Rock e incluso se embarcó en producir el musical teatral "Hair" que fracasó los primeros meses pero posteriormente le procuró la pronta recuperación de sus casi quebradas arcas personales. Por cierto que Stigwood fue responsable de que las obras musicales comenzaran a considerarse como rentables por lo también podría decirse que es el mecenas que rescató a Broadway como patrimonio musical. Al tenor, Robert Stigwood fue el primer productor en tener presencia directa en Nueva York y de hecho fue el representante legal de NEMS Enterprises (Brian Epstein) en esa ciudad y por ende en todo Estados Unidos hasta la ruptura de los Beatles en 1970.

Promocional del musical "Hair" producido por Robert Stigwood
a finales de los años 60 e inicios de los 70
La importancia de Robert Stigwood en el teatro musical fue imperante pero comercialmente fue considerada por él mismo como tímida a pesar de que, gracias a él, artistas como Ian Gillan, Barry Dennen, Ivonne Elliman y Ted Neely comenzaran a hacerse un nombre a finales de los años 60 gracias a que fue el primer productor que creyó en el trabajo de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice y aceptó montar su Rock Opera "Jesus Christ Superstar", rechazada previamente múltiples veces debido a las creencias religiosas imperantes por esos días (aunque cabe señalar que con Dennen, Neeley y Elliman comenzó a trabajar hasta bien entrado el año de 1970). Hair y JCS fueron los primeros éxitos firmes en la carrera de Stigwood, que se recuperaba del rompimiento de Cream como grupo de Rock, de la muerte de Jimi Hendrix -con quien planeaba una gira ambiciosa por todo el mundo-, de la separación de los Beatles y de un pago de impuestos rezagados que había tenido en Inglaterra. Los años setenta serían por mucho la era de Robert Stigwood que hasta entonces se había mantenido al filo entre el éxito y el fracaso -aunque siempre fue bastante hábil financieramente hablando como para no caer en sus repentinos reveses).

Ted Neeley como "Jesucristo" en "Jesus Christ superstar"
(1973)
La importancia mencionada arriba de hecho, hizo que Stigwood creyera literalmente en el lado comercial del teatro y de la música y compró los derechos del musical "Grease" con la idea de hacer un montaje también ambicioso en uno de los mejores teatros de Nueva York, el Carnegie Hall, proyecto que esperó casi diez años antes de que, rechazado por el ayuntamiento decenas de veces, se convirtiera en una de las películas más taquilleras en la historia del cine norteamericano. Pero Stigwood ya venía acarreando experiencia tanto con Hair, Jesus Christ Superstar y el montaje de Tommy de los Who (que por cierto atrajo la atención mundial por tratarse de los Who y por las luminarias que participaron en dicho montaje) por lo que la billetera de Stigwood le permitió enfrascarse en experimentos tanto buenos como malos. Por ese entonces y para evitar complicaciones fiscales, Robert creó la Robert Stigwood Organization (RSO), que a la sazón sería responsable de muchos éxitos pero también de varios fracasos.

Evita fue uno de los musicales de Broadway
producidos por Robert Stigwood
Cuando los Bee Gees comenzaron a perder brillo en 1971 se convirtió en su manager y al mismo tiempo invirtió en la infraestructura del grupo de producción musical en estudio denominado como The Wreking Crew (que se especializaba en grabar la música de éxitos internacionales) y rescató a Phil Spector también de una bancarrota. Por ese entonces Stigwood comenzó a materializar una obsesión personal que sentía por la música Rock and Roll (desde su época de joven MOD en los años 60) y planteó a sus colaboradores la idea de hacer de la rechazada "Grease" una película, a lo que se enfrentó a muchos consejos de declinar tal idea en base a que "Grease" era un bobalicón musical de teatro. Aún así Stigwood comenzó a trabajar en esa idea. Para, 1973, Stigwood había tenido uno de sus mejores éxitos con la adaptación fílmica de "Jesus Christ Superstar" para la que había pensado originalmente en Ian Gillan como actor principal pero el director Norman Jewison insistió en que Ted Neeley era más adecuado para el papel (en realidad Neeley era amigo personal de uno de los implicados directos, Barry Dennen, quien hizo el papel de Pilatos en el filme). Gillan por su parte también declinó la oferta cuando Stigwood se la hizo directamente ya que el cantante estaba de lleno trabajando en la banda Deep Purple, que pasaba uno de sus mejores momentos. Y aunque los primeros años 70 fueron productivos para Stigwood su placer personal seguía siendo la música Rock y financió bastantes proyectos de los cuales en realidad obtuvo pocas ganancias y en el famoso fin de semana perdido de John Lennon (1973), ante lo que amenazaba como un desastre para su compañía, Stigwood obtuvo la licencia de la producción teatral del musical "John, Paul, George, Ringo and Bert" (comedia basada en la historia de los beatles) aunque precisamente poco antes de ello tuvo la amarga sorpresa de que John Eastman, en representación de Paul McCartney, había entablado una demanda en su contra por intentar obtener dicha licencia.

Por lo antes mencionado, Robert Stigwood decidió buscar al mismísimo John Lennon (del que se había hecho entrañable amigo desde 1967 en la época en que Cream y Jimi Hendrix eran los Dioses del Marquee Club de Londres, cuando John todavía era un Beatle) pero Stigwood se encontró con más novedades complicadas. John y Yoko habían decidido separarse un tiempo y aquel se había marchado a Los Ángeles dejando a Yoko al frente de las finanzas, cosa que Stigwood desconocía y su vida se complicó por unos días. Al respecto, Stigwood escribiría en sus memorias lo siguiente: "Para llegar  a John había que pasar por Yoko Ono y ella era la mujer más odiada del Rock and Roll por ese entonces, y creo que lo sigue siendo todavía, por lo que ella siempre estaba en guardia. Lo que me ayudó fue que Yoko era muy hábil manejando negocios y yo era un hombre de negocios y, si bien a mis asistentes les había resultado imposible conseguir una cita con ella, tuve que llamarle yo directamente para que me atendiera. Le dije mis razones y muy amablemente me informó que John estaba en California y me proporcionó su paradero. Fue un desastre, no podía dar con John hasta que decidí ir hasta Los Angeles para buscarlo por mí mismo y en el vuelo estaba Keith Moon, batería de los Who, que curiosamente también iba a reunirse con John y otros amigos de borrachera. Keith me mencionó que allá estaban Harry Nilsson y el propio Ringo y que sería un julepe de antología. A mí lo que importaba era obtener ese maldito permiso".

The Who y Eric clapton en "Tommy The Movie"
(1975)
A propósito de Keith Moon, Stigwood puede considerarse junto con Pete Townshend como las personas que lo rescataron de las garras del alcoholismo un año después internándolo en una clínica para adicciones (cosa que también habían hecho unos años antes por Eric Clapton. Se dice que Stigwood odiaba las adicciones y a los adictos) e irónicamente ya en proceso de recuperación fue Keith Moon quien buscó sanear a lo único que le hacía sentir vivo, el grupo The Who, y por ende buscó a su vez hacer que sus compañeros dejaran el alcohol y las drogas (probable excepción de Roger Daltrey, el vocalista, que nunca tuvo problemas en ese sentido). Cierto día se encontraron Stigwood, Eric Clapton y Keith Moon en un café de Nueva york y Keith le dijo a Stigwood que Tommy merecía ser una película, idea que Clapton apoyó de manera firme. Al final de la charla quedaron los tres en convencer al resto del proyecto. En 1975 se realizó la película "Tommy The Movie" con aún más luminarias de talla internacional que siquiera el montaje teatral unos años antes. La película fue un fracaso de taquilla pero mereció nominaciones al Oscar como mejor actriz para Ann Margret y mejor soundtrack para The Who y ese fracaso se debió en parte a que el director Ken Russell había desestimado la experiencia de Stigwood respecto a la manera de manejar la presencia de cada personaje y sus respectivos intérpretes. Es decir, Russell traía la experiencia de películas más académicas y menos comerciales y aplicó la misma fórmula en una película que llevaba claros tintes de consumo. Resulta un tanto irónico que hoy "Tommy The Movie" sea considerada una película de culto. Pero no todo fueron malas noticias, las pérdidas provocadas por la película se vieron compensadas por la compra masiva del disco por parte de los fans de The Who y por el hecho de que los propios fans de los artistas que participaron (Tina Turner, Eric Clapton y Elton John) también hicieron compra tanto del disco como de la mercancía generada (playeras, botones, posters, etc). La venta masiva de todas las entradas a los conciertos siguientes de The Who son prueba del impacto de la película.

Así y todo Stigwood decidió enfocarse en dos cosas, Broadway y el rescate de los Bee Gees, quienes tiempo atrás habían roto relaciones con él y tras verse apaleados por el Heavy Metal, las baladas Country y el Rock Progresivo reinantes en la época, decidieron ponerse nuevamente en sus manos. Stigwood no solía hacer muchas caridades cuando los propios artistas hacían un pleito mayúsculo (que fue el caso de los Bee Gees) pero el hecho de ser australiano como ellos le hizo sentirse obligado a apoyarlos. Eventualmente haría lo propio con Olivia Newton-John y más adelante con John Travolta quien le daría razones de orgullo por mucho tiempo.

Fue después de la intentona de "Tommy The Movie" que Stigwood comenzó a coquetear con la idea de hacer del concepto de los Beatles de "Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band" una historia y realizar una suerte de segunda parte a "John, Paul, George, Ringo and Bert" pero las constantes condiciones excesivas que la firma de John Eastman le prodigaban cada vez que solicitaba audiencia con McCartney, le desanimaron por un tiempo y fue cuando desempolvó su ya entonces añejo proyecto de "Grease", un musical de Rock and Roll ambientado en los años cincuenta en una norteamérica recién surgida de la guerra. Existían antecedentes de éxito teatral de la misma (incluído el de Julissa de Llano y Benny Ibarra Sr.) pero la idea de pasarlo a la pantalla resultaba en ese entonces, no arriesgado sino temerario por su contexto teatral, cosa que sólo "The Sound of Music" y "West Side Story" habían logrado salvar exitosamente años atrás, pero existía el detalle de que estas habían sido escritas por expertos escénicos y "Grease" era originalmente un proyecto escolar. Se añadía también el hecho de que "Jesus Christ Superstar" como éxito y "Tommy The Movie" como fracaso habían puesto a sus abogados y expertos financieros en guardia respecto a cada proyecto nuevo que Robert Stigwood concibiera.

Saturday Night Fever (1978)
Por ese entonces descubrió a John Travolta y estaba firmando con Olivia Newton-John. Stigwood estuvo presente cuando Travolta audicionó para "El último deber" (con Jack Nicholson) y fue rechazado. Sin embargo Stigwood y Nicholson aseguraban que no podía haber mejor audición en una persona tan joven por lo que, a insistencias de su entonces manager Stigwood logró que Travolta participara en "Carrie" de Brian de Palma. cuando tres años después Robert Stigwood comenzó a trabajar en una película dramática con música de moda como escaparate pensó en John Travolta que en esos días se contoneaba de un éxito relativo como actor de reparto. Stigwood contactó a Travolta y le dio el papel de Tony Manero en Saturday Night Fever que es considerada una de las más exitosas películas realizadas en la década de los 1970's. Tras ese apoteósico éxito Stigwood decidió aprovechar la ya innegable posición de Travolta y decidió que él sería Danny Zuko en su siguiente proyecto, la ambiciosa producción de "Grease" cuyo costo superaría los 20 millones de dólares y que representaría la más costosa para RSO y pusiera en apuesta virtualmente toda su compañía. Con todo, Grease recuperó por sí misma el 1980% de su inversión al recabar, solo al inicio, la cantidad record de 350 millones de dólares. Hoy es considerada una de las mejores franquicias en el mundo.

Sgt Pepper´s con los Bee Gees y Peter Frampton (1979)
El punto de quiebre vino posteriormente cuando por fín consiguió permiso para realizar "Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band" trayendo a sus representados Peter Frampton y los Bee Gees con una inversión mínima y ganancias modestas que de todos modos no le hicieron perder dinero. Se cuenta la leyenda urbana de que el propio John Lennon estuvo en el pizarrazo inicial del filme (leyenda desmentida varias veces) pero en la citada biografía de Stigwood, este menciona lo siguiente: "Llamé a John para invitarle a estar en la filmación como asistente de honor y me respondió que la idea del sargento era de Paul (McCartney) así que él tenía poco que decir o hacer pero que no sería mala idea darse una vuelta. Agregó lo siguiente: "Por lo pronto teneis mi bendición hijo mío" y rompió a reir". Al parecer la leyenda no tenía tanto de leyenda.

Grease (1979)
Stigwood es uno de esos hombres detrás de las bamablinas que lo hacen todo posible como fue el caso de The Wreking Crew, Phil Spector, Steven Spielberg, George Martin y otros héroes no públicos y devolvió al mundo mucho optimismo así como la dignidad al Rock and Roll y al Rock mismo con todas las películas y producciones teatrales que produjo. Él estuvo a punto de llevar a la pantalla la historia de "The Wall" de Pink Floyd pero por una repentina cirugía se la turnó a quien le había dado la idea, Alan Parker (quien más tarde también haría "Evita" apoyado por Stigwood). De Robert Stigwood fue la idea de los conciertos benéficos de la Unicef en los que participaron artistas como Kris Kristoferson, Rita Coollidge, ABBA, Andy Gibb, Olivia Newton-John, Queen, Paul McCartney (con quien se había reconciliado en 1978) y para los que se insistió tanto en reunir precisamente a los Beatles.

Robert Stigwood calculó realizar y lanzar "Grease" a veinte años de la muerte de Ritchie Valenz, Buddy Holly y The Big Bopper y macabramente su filmación coincidió con la muerte de Elvis Presley. En la película se pueden ver dos tributos póstumos, la escena de los chicos en la nevería y de fondo tocan "La Bamba" con Ritchie Valenz (y otros fondos con Buddy Holly y Big Bopper a lo largo de la película) pero en la escena en donde las chicas están en casa de "Marty" (Dinah Manoff) haciendo coreografía a "Rizzo" (Stockard Channing), hay una foto de Elvis en un espejo y de hecho el verso original de la canción (Sandra Dee) fue modificado para mencionar a Elvis. En teoría fue en el momento de filmar esa escena cuando la producción se enteró del fallecimiento de Presley el 16 de Agosto de 1977.

Diez años después del éxito rotundo de "Grease", Stigwood financió un proyecto hispanoamericano iniciativa del productor Danny Valdez quien realizó otro tributo póstumo a Valenz, Holly y Bopper: la película de La bamba cuyo éxito también fue sobrado pero es necesario reconocer que "Grease" diez años antes y el advenimiento del resurgimiento de la música Rockabilly en manos de los Stray Cats, allanó el camino para tal éxito. Curiosamente el líder de los Stray Cats, Brian Setzer, aparece en el filme haciendo el papel de Eddie Cochran.

Un reconocimiento al visionario Robert Stigwood.

Es cuanto

Messy Blues

20 de enero de 2017

Categoría con la seriedad y el respeto

Ser Rockero y/o Bluesman no es sinónimo de falta de formalidad.

Entre las malas famas que tengo orbitando a mi alrededor (algunas infundadas, claro) está una muy característica de mí y es que soy muy sangrón e intolerante con respecto a una cosa: la formalidad en la palabra empeñada y más que nada por respeto. Es decir, el respeto que todos merecemos a nuestro tiempo y planes de rutina (laboral especialmente) en las cosas a las que nos dedicamos cada uno de nosotros. Voy a poner un ejemplo muy bobo: si alguno de ustedes es, digamos, carpintero y vengo yo a su taller y le pregunto precios, el carpintero me dirá lo que tenga que decirme y no hay compromiso pero si yo le digo que quiero que me haga un mueble de determinadas características y que es seguro que se lo encargaré, pido presupuesto y le digo que mañana pasaré a dejarle dinero entonces ya existe un compromiso de mi parte y el maestro hará un espacio de tiempo para atenderme aparte de que inconscientemente (es decir, sin darse cuenta) comenzará a contar con ese dinero que yo le aseguré que le daría. pero resulta que a la mera hora decidí que era caro el costo y simplemente lo eché en saco roto olvidándome por completo de que había quedado formalmente con el carpintero de verlo al día siguiente. Si bien no estaba obligado a hacerle la compra, sí lo estaba para notificarle a tiempo la cancelación y permitirle seguir adelante como antes de que yo apareciera en su taller. Ahí yo afecté su tiempo, su rutina y compromisos previos y, peor, atenté contra algo sagrado: su sentido de responsabilidad.

Bueno, yo soy así. Podré ser un hocicón -lo soy- y podré ser odioso pero definitivamente no falto a mi palabra y me gusta ser franco con las personas con las que tengo que interactuar en todo sentido. Como dibujante trato de hacer trabajos con clientes que sepan lo que verdaderamente hago y no con los que suponen que solamente soy un hábil manejador de Corel y Photoshop. Como músico procuro no enfrascarme con agrupaciones y/o colegas que toquen estilos diferentes al mío, primero porque no me gustan y no voy a sentirme cómodo y segundo porque es tanto como defraudarlos a ellos. Luego entonces cuando adquiero un compromiso lo hago convencido de que quiero y voy a cumplir, de otro modo prefiero declinar.

A lo que voy es a la importancia de ser serios y formales y eso es algo que hoy día parece no tener mucho sentido. En 2009, estando en Delicias, Chih., una tal Rebeca Bejarano -responsable de Desarrollo Social en ese municipio- aseguró que nos contrataría como músicos en el 75vo aniversario de la ciudad, eso hizo que comenzaramos a analizar el repertorio que tocaríamos y hasta el comportamiento en escena. Pasó una semana para que, por terceros, nos enteráramos que la tipa había desechado la idea sin tomarse la molestia de avisarnos siquiera. Eso es no tener palabra ni honor y no es que anduvieramos urgidos por tocar (la verdad es que de ese grupo sólo la Oly y yo tocábamos como Dios manda) pero la categoría se evidencía con ese tipo de cosas. En los años siguientes tuve experiencias de ese mismo tipo con gente que se dice profesional y que tiene muy buena actitud al proponer y/o pedir pero a la hora de cumplir su propia promesa le cae de peso.

También he caído en el error de ser un tanto cándido y hasta ingenuo por ejemplo en las redes sociales. Hace casi un año una de mis contactos ofreció aretes rockeros a pedido y pensé en que regalarle unos a la Oly, de los Rolling Stones, no sería mala idea. Se los pedí y quedamos en vernos en determinado lugar a determinada hora, determinado día. Se llegó el día y yo estaba en el lugar a la hora convenida. Pasó una hora, dos, tres.... llamé, me mandó a buzón, envié mensaje, no lo respondió, mande Whatsapp, ni siquiera lo vió. A las siete de la noche de ese día yo había perdido mi tiempo esperando y tratando de comunicarme. Me quedé con un palmo de narices, sin un regalo que quería darle a mi mujer y sintiéndome muy ridículo y burlado. Al día siguiente me mandó un breve mensaje: "Perdón amigo, me encontré a una amistad que no veía hace años y me quedé incomunicada y no te pude avisar". Ok, digamos que acepto sin conceder. Se quedó incomunicada en una ciudad en donde puedes tener problemas para recibir señal digital en tu televisor pero quedarte incomunicado todo un día con tu celular no te la cree ni tu sobrino de siete años. O sea, si a mí me hubiera sucedido es muy probable que yo me las hubiera ingeniado en mandar un mensaje a la persona que me estaba esperando ya que el compromiso es primordial y la otra persona merece respeto y puede tener otras ocupaciones mejores que pasarse el día como idiota esperando a que me acuerde del compromiso. Lo interesante es que la agraviada fue ella y hasta me bloqueó de su cuenta (lo cual resulta muy bobo si se piensa con madurez).

Y en terrenos tan frágiles como es la música la cosa es mas extraña todavía. En 2010 andaba yo tratando de conseguir actuaciones (cuando yo todavía aceptaba tocar en bares) y caí en "La Terraza", conocido antro en la "Alegre" calle de Génova en la Zona Rosa (CDMX) y ahí casi hice guardia para que el encargado se dignara atenderme, charlamos poco y finalmente me dio su tarjeta diciendo: "mira, llámame mañana y quedamos en algo". Llamé al día siguiente y en el cuarto intento me respondió: "oye flaco, ahorita te regreso la llamada, no?". Es el día que el señor no me ha regresado la llamada. Otra experiencia. Claudio Barrera, publicista según él, me encargó no hace mucho algunos trabajos míos (de diseño) para determinar si me contrataba para hacerle unos trabajos a él. Le envié algunos borradores después de que me presionó dos días en apurarme (por cierto, yo le había explicado que me tardaría porque no tenía nada escaneado y muy poco en digital). También, es el día que no me entero si le gustó o no mi trabajo. Yo creo que hasta para rechazar existe la educación de hacerlo saber, no?.

No hace mucho también. Un caballero que se dice muy relacionado en el espectáculo me pidió "DEMOS" para ver cómo me podría promocionar. Le aclaré ese detalle, no tenemos DEMOS sino dos singles en Reverbnation y lo mandé a visitar nuestro perfil. Mostró mucha disposición y me comprometí a llamarle, "No hermano, tengo que hacer otra cosa, te llamo yo". Es la hora en que sigo esperando la llamada. No sé por qué existe ese hábito tan malo de prometer sin comprometer, tan fácil que es decir: "No mano, no me gustó" o "No carnal, de plano no le entro". Qué sí de plano cuesta tanto ser honesto?.

Y así las cosas. Yo tan pesado y sangrón en el sentido de respetar a los demás y mucha gente que piensa que con abrir la boca va a quedar como todo un ejecutivo. De esas veces que la forma de ser de la gente no coincide con esa gran boca que tienen.

Gracias por leer.

Messy Blues

20 de diciembre de 2016

Conciliándome conmigo mismo

Como para limpiar afrentas

Sí claro, este blog es, se supone, de Blues, pero pues como bien se indica arriba "espacio demasiadísimo personal del Messy Blues" también ejerzo mi derecho a escribir lo que yo quiera. Todo a cuento porque en realidad tengo pocas afrentas que resolver en mi vida. Una de estas es un coraje que traigo enconado en el hígado y la otra en realidad sí la considero una suerte de extraña situación entre dos personas que en realidad no nos conocemos bien.

Iré con esa última para dejarla bien clara. Y es con una persona, Dama, con la que de entrada choqué y no pude llevarla como Dios manda toda vez que ambos estuvimos sujetos a las circunstancias. Se que ella no me traga por la forma en que me he expresado (muy personal mi opinión) no hacia ella sino hacia terceros y es probable que yo esté equivocado, pero uno no es perfecto. La cosa es que, muy a pesar de todo, no puedo decir que una persona me cae mal cuando no la conozco a fondo. Esta chica es una persona como yo y como ustedes que están leyendo, tiene sus pasiones y sus defectos pero es persona y honestamente conmigo también tuvo gestos generosos. De hecho en mi muy personal criterio la considero inteligente y creativa, con tesón y bastante necia en lo que quiere (cual debe ser). Sufrimos del mismo mal: creemos demasiado en lo que hacemos y no, no estoy buscando redención. Por mí si ella acepta mi reconocimiento está bien (porque si ella no lee esto no faltará quién sí y se lo diga) y si no lo acepta al menos no estoy diciendo nada que la demerite ni la ataque. Es, como insisto mucho, mi opinión personal, perfectible y humana. Lo cierto es que creo que a ella no le han dado el lugar que le corresponde y eso me parece injusto porque ella se ha esmerado mucho en lo que quiere y la he visto poner de su parte. En fin, con esto quedo en paz conmigo mismo, reconociendo lo bueno de una persona que solo ha querido ver en mí lo malo (pero que cuando guste puede contar conmigo, de corazón).

El otro punto, el primero que señalé, es sobre un fulano que en su momento era para mí la Biblia misma y del que tardé en enterarme que me había querido "torcer" (y lo supe cuando consiguió tirarme a la lona). Y no, no soy quién para perdonar o "entender" a nadie, cada quién hace y se comporta como puede pero sí me gustaría dejarle claro a algunos amigos comunes (que insisten en que yo exagero). Comencemos por el criterio de mi amigo Pepmac (conocido por contribuir mucho en mis blogs de grilla) de que ese fulano solo quiso ayudarnos (a Oly y a mí) y el criterio de otros de que "no fue culpa suya lo que sucedió en Prodisa" (lo chistoso es que muchos en Prodisa opinan que sí fue su culpa, jajajajajaja). Pues no, de hecho ese detalle es el menor de los problemas. En todo caso no fue el fulano el que me dijo muy mamonamente: "No estamos obligados a contratarte, eh?" ni "Si fuéramos millonarios pues poníamos una beneficencia, no?". No desde luego, pero lo cierto es que el fulano fue el que me llevó a esa empresa y luego ayudó a mi salida por un detalle: Él le ofreció empleo a un arquitecto amigo mío y luego se arrepintió pero se molestó mucho cuando yo personalmente llevé al arquitecto a que al menos ingresara su CV (quién fue el hocicón que lo había invitado?). Con ese detalle, el fulano no solo quedó mal conmigo, a todos por acá les cayó como piedra.

Lo de arriba demostró muchas cosas, yo quedé fuera y mordí el polvo pero soy un tipo que sabe trabajar y mal que bien se recupera uno pero hay otras cosas que el fulano olvida muy fácilmente y sus defensores, o ignoran, o quieren ignorar. Para empezar algunos años antes de todo esto (concretamente en el 2009) en el momento en que el ayuntamiento de Delicias, Chih. decidió ponerlo fuera a él (a mí no me sorprendieron durmiendo en la oficina, cabe destacar) y aún así nos mantuvimos de su parte. Y yo tuve que soportar a una bola de idiotas que fueron bastante hipócritas conmigo. Aquí viene lo interesante. Él sabía que yo iba a hacerme cargo de mis hijos a partir de determinada fecha y comenzó a suponer que yo me colgaría de él para sostener a mi familia allá en esa ciudad (que por cierto mis respetos por la ciudad). Pues el caballero me trajo de "Raid" (para recoger a mis hijos y fue por cierto idea de él para no venir sólo en el camino) y a mí se me ocurrió pedirle que nos llevara de regreso y le pagaba la gasolina (en vez de pagar los pasajes), obvio, se hizo wey pero eso fue el mejor argumento para que el fulano dijera luego que yo quería aprovecharme. La cosa es que cuando quise regresar el fulano ya estaba en su casa ignorando mis llamadas. No sería tan malo si mi mujer y mis cosas no se hubieran quedado allá en Cd. Delicias, Chih.

Pero el plan del fulano y su gente era otro, ellos querían que yo desapareciera de sus vidas y dejara a la Oly comenzar sola de nuevo por allá, de hecho habían orquestado todo esto mientras yo anduve recogiendo a mis hijos acá. Tanto el Iván Paniagua (sin relación con Iván Arellano) como su vieja Lucía Rivera (que según ella toca mejor que yo la guitarra, dice) como la vividora de la Sandra Doria y hasta su viejo el tal Rafa, ya tenían un buen plan. Pero me las arreglé y conseguí dinero para regresar a esos lugares precisamente para ir por mi mujer y mis cosas. No sabía de su plan pero sí me había molestado el que el fulano me dejara morir solo por acá. Interesante resulta que al baterista Iván (al que yo había anexado al mediocre grupo de Rock que formamos por allá, con el fulano) halla dicho en una de esas: "quiere largarse no?, pues a chingar a su madre, yo ya no toco con él". Vaya cosa, aún así la decisión estaba tomada (les caló porque el grupo ya se había formado un público, increíble porque tocábamos del carajo, y yo decidí regresarme).

Pero todo eso, ok, está bien, si yo me iba a convertir en un lastre creo que la mejor decisión era dejar de serlo y, de veras, no hay tos por eso. La diferencia es que yo lo habría dicho en voz alta y con muchos huevos si hubiera sido al revés. Yo entiendo razones. La cosa es que el día que estábamos a punto de tomar el camión de regreso (en el que mi mujer gastó una lanota para poder mover un madral de cosas), yo bajé a comprarme un café en el Oxxo y el fulano se quedó en su vehículo a solas con ella para decirle lo siguiente (interpretación avalada por mi cara mitad):

"...mira Oly, te voy a decir algo y espero no me lo tomes a mal. Hemos visto que tú estás muy a gusto aquí y te quieres quedar pero este wey te está obligando a jalar con él. Este wey es un huevón y le gusta que le resuelvan los problemas. A mí quiso embarrarme cuando íbamos para allá para que lo trajera de regreso con todo y sus hijos y, perdóname, hasta iba a querer que yo los mantuviera y, pos no, yo de dónde?. La verdad no te conviene, tú estás muy joven y aquí puedes empezar de nuevo sin él. Nosotros veremos cómo te ayudamos porque tú sí eres una persona agradable y sabes llevarte bien con todos, él no, él es un wey bien creído que siempre quiere tener la razón. Por algo lo mandaron a la chingada en su anterior matrimonio..."

Qué tal?. Lo chistosísimo es que luego él le dijo a Pepmac que "se trataba de un malentendido". Y no es, repito, el asunto del trabajo perdido (que confieso mi dolor porque a mí nunca me habían despedido de ningún empleo salvo uno por situaciones políticas), ni que al fulano se le hubiera subido un puesto en una empresa que mueve mucho dinero (es obvio que ellos lo iban a cuidar -el dinero-), es el hecho de la traición. Se perdona todo, hasta una mentada de madre pero la traición de plano no. No conozco a nadie que la haya perdonado (ni siquiera creo que Cristo haya perdonado a Judas, jajajajaja). Es el pisotear la amistad. Él dijo que nadie me tragaba, pues qué bueno, a mí me cagaba la bola de estúpidos que orbitaba en torno a él (incluída su vieja) pero, mas importante, yo soy genuinamente yo y, se lo reitero, la estrella tanto del diseño como de la música era YO y eso le sirvió más a él para lucirse tanto en el programa de publicidad del gobierno local como de pseudo bajista que a mí, ya que en todo caso me quemé.

No, no lo odio, simplemente no me parece justo que le tengan casi en un pedestal algunos amigos mutuos y que yo quede como el ojete porque no están así las cosas. Lamento en serio todo lo malo que le sucedió pero desde luego que me cala más lo malo que me sucedió a mí por su culpa. A lo largo de los dos años siguientes a que tratara de convencer a mi esposa para quedarse por allá, ella tuvo un curioso comportamiento de dudas sobre mí y hasta llegó a cuestionarme varias veces incluso señalándome en situaciones adversas que no fuera huevón y que no buscara que me solucionaran los problemas y eso sí que JAMÁS se la voy a pasar al fulano. Cosa más divertida, a las personas que les he pedido ayuda también las apoyo y de eso el fulano me debe bastantito. Reitero, no obstante, que mientras no me cubra la deuda que tiene conmigo (y él sabe de qué me debe) yo no haré lo mismo (y mi abogado me apoya en eso).

Así las cosas. Espero dejarles claro a mis amigos por qué mi actitud al respecto. Y con esto termino de sacar las cosas que no me dejaban en paz conmigo mismo.

Es cuanto

Messy Blues

15 de septiembre de 2016

Así que quieres triunfar?

Un artista autoadministrado sufre menos si se sabe manejar.
Por: Messy Blues (Director General de VC Records)
De unos meses a la fecha hemos estado recibiendo muchas preguntas respecto a qué es y cómo funciona "VC Records" y esto se debe a que hemos mencionado aquí que trataremos de apoyar el rock creado en México de manera independiente. Esto a su vez ha generado perspectivas que incluso podrían ser equivocadas ya que VC Records por sí misma no ofrece contratos ni cosas así. No obstante también aclarando que el sello aún no está funcionando oficialmente (cosa que sucederá con el lanzamiento del primer larga duración de Vassy Courtes), es cierto que sí ofreceremos asistencia y previo contrato la legitimidad de la comercialización de los que así lo busquen. La grabación de material musical corre a cargo del artista ciertamente.
Pero no todo son malas noticias (o noticias incompletas). No es necesario que el lector (al que asumimos como artista, manager y/o representante) se vaya desmoralizado creyendo que ha leído un espacio más pleno de oportunistas que querrán sacarle dinero. Eso no sucederá de ninguna manera. Así que diremos que los artistas actuales tendrán menos problemas para triunfar (y eso lo detallaremos más adelante) en esta era moderna por el hecho de que existe precisamente el internet (que bien usado es una herramienta maravillosa). Afortunadamente hay lugar para todos y de muchos los llamados, los elegidos serán aquellos que sostengan un buen nivel de calidad y profesionalismo y que siempre se estén preparando y, claro, que siempre vean hacia adelante ofreciendo material que valga la pena que trascienda. Si los artistas saben apreciar esto, la calidad de la música se elevará nuevamente.
El principal objetivo de VC Records es que se fortalezca la comunidad de música Rock Independiente en México y no por ello diremos que somos los únicos que tenemos la respuesta porque de hecho se trata de orientar y apoyar, no de dominar.
Por lo arriba mencionado se escribe esto señalando que hoy existe más de una manera de que los artistas (solistas o grupos) se autoadministren y manejen sus propias carreras sin tener que sujetarse a los caprichos de ejecutivos y promotores que explotan muy bien el talento de otros. No serán todos los casos pero los honestos en este rubro son los menos.
Ahora bien. Ya teniendo material de calidad aceptable, el artista procede a grabarlo (hay sinnúmero de programas para ello como Adobe Audition, Cubase, Mixcraft, etc.) y posteriormente a crear sus discos y ya que está todo hecho la siguiente pregunta será: ¿y ahora qué?. Si de por sí grabar ya es una historia, el paso siguiente es menos fácil todavía porque viene el asunto de la imagen a proyectar. Este paso por lo regular es uno de los que menos cuidado merecen por parte del artista (y a veces también por parte del manager) y es un error. Lo que hace diferentes a grupos como Kiss, Queen, Beatles, etc. respecto a los demás es que ellos ofrecieron un espectáculo diferente (tomemos en cuenta que para la gente resulta un tanto aburrido el solo ir a ver un equipo de músicos tocar por lo que todo espectáculo requiere eso, espectáculo). No es necesario ser un modelo o ser el tipo (o chica) mejor parecido(a) del pueblo sino de pulir la personalidad y la presencia escénica. Muchos de ustedes conocerán casos de músicos extraordinariamente buenos pero que pasan de noche en el escenario y esto no se debe a que estén feos, bajitos, altos, gordos, flacos ni tópicos sociales como esos, ese efecto sucede cuando el músico sube a un escenario vestido como suele hacerlo cuando va al colegio o a ver a sus amigos y en el stage se comporta como si estuviera en un ensayo. Eso lo hacen casi todos.
Ya superado esto y teniendo un show con rutinas y todo, el artista se enfrenta al asunto de venderse, cosa que muy pocos saben hacer porque son músicos, no vendedores. A este punto probablemente surja la necesidad de encontrar a alguien con visión y analice bien el tipo de mercado que busca el artista (el gran error de los artistas de rock en México es asumir que todos los escenarios multitudinarios son la mejor forma de hacerse de seguidores y, peor aún, de compradores de su música). Ya encontrado esto, y con una persona que sepa desenvolverse a un nivel empresarial (que de hecho es generalmente quien hace la función de manager), el artista comienza a abrirse un mercado potencial.
Aquí las buenas noticias.
Hoy la red mundial ha hecho posible que el comercio y la difusión sean más accesibles ya que le han arrebatado a los monopolios de medios el dominio del negocio. Hoy un adolescente promedio pasa más tiempo en internet que mirando la tele o escuchando radio, a menos que estos sean precisamente por internet. Así que esta es la mejor parte, a continuación mencionamos algunas alternativas para comercial el material de los artistas.
CD Baby.- Es un portal en el que se puede subir música y dejar que sea el propio portal el que se encargue de promoverla, comercializarla y licitarla creando incluso las fundas o estuches en donde van los discos físicos. El costo es por porcentaje y el portal solo cobra por disco vendido que de hecho hace llegar a cualquier parte del mundo.
Sound Cloud.- Este portal ya es muy popular pero pocos utilizan al máximo sus muchas herramientas. Aunque no se puede comercializar el material directamente ahí, sí es posible publicarlo en el portal y luego compartirlo en un sitio web especial del artista (creado aparte por el artista, no lo quieran todo, jajajajaja) en donde si pueda venderse online. Una de las ventajas de la versión de pago (que realmente sale bastante más económico que pagarle a alguien por fingir hacerlo) es que puede controlarse inclusive en qué ciudades pueden escucharte y en cuales hacer mayor énfasis de promoción ("Sugerencias" le llaman en SoundCloud pero para el caso es lo mismo).
Tune Core.- Este portal es realmente una maravilla porque te permite llevar el control de todo y las ventas son totalmente para el artista. Obviamente hay un cobro y este servicio te da opciones de pagar por disco subido o un pago definitivo para poder subir canciones de manera ilimitada. Considerando que para muchos artistas es muy importante su trabajo por disco, esta opción es la mejor para gusto de nosotros.
Google Play for Artists.- Aunque el hecho de que se trate de Google produce cierta urticaria mental, en realidad este servicio es probablemente el de 5 estrellas ya que, entre muchas otras cosas, permite al artista designar el precio del material y la promoción vía videos protegidos por youtube y todo lo que se maneja vía Google, incluso su comercialización por Google Play Store (que esto ya es una ventaja por sí misma).
Route Note.- Este servicio es uno de los mejores -probablemente hasta mejor que Google Play for Artists en algunos puntos-. Existe la opción gratuita y existe la de costo y en esta última el artista de lo que se tiene que preocupar es de mantener la calidad y su carrera brillando ya que ellos distribuyen el material hasta en Spotify, amén de muchos otros portales de música. Probablemente la única desventaja sea la de que ellos no hacen entrega de discos físicos pero estos discos puede fabricarlos el propio artista (o usar alternativamente el CD Baby ya que no se hace contrato de exclusividad). Otro detalle es que Route Note también distribuye el material -y lo protege- en youtube. Vale la pena al menos checar este portal.
Dittomusic.- Muy similar a Route Note y de hecho con las mismas ventajas con la única diferencia en que depende de gustos y de acomodarse con cualquiera de ambas. Aunque su costo en muchas cosas es menor, no tiene distribución vía youtube o Spotify, sin embargo sí crea un canal propio del artista en Vevo. Otra idea es utilizarlo alternamente con Route Note, los costos siguen siendo de risa.
Song Cast Music.- Este también es un monstruo de portal. Aquí el artista que no triunfa es porque no quiso o porque su trabajo no es bueno. Aunque no tiene distribución en youtube, sí integra directamente al artista al competido y difícil mercado de iTunes y un plus sensacional ofreciendo la opción de ser incluído en una estación de radio web escuchada a nivel internacional, claro, con un ligero cargo extra (que bien lo vale).
Reverbnation.- Es por mucho el preferido de muchísimos artistas que se toman en serio su carrera. Las obvias ventajas de todos los arriba mencionados (excepto youtube pero con cast propio de videos del mismo youtube). Existe la opción de pago que también es bastante económica.
¿Y la promoción apá?
Aunque en la lista de portales citadas arriba mencionamos que existe la promoción, es bien cierto que el artista debe ejercer una buena parte de esta. Con la finalidad de liberarlo de lo leonino de ser manejado por terceros, sugerimos algunos puntos respecto a promoverse que creemos podrán ser de gran ayuda:
Actuaciones en vivo: Definitivamente no hay artista y/o grupo que se escape de esto. Sin las actuaciones directas al respetable no habrá artista que vaya más allá de su círculo de amistades. Obvio, como hemos dicho aquí, el producto se vende solo y si es un buen espectáculo no habrá mayor complicación. Para evitar "limosnear" actuaciones se sugiere echar mano de un sitio web y valerse de servicios tales como:
Youtube, Vimeo y/o Dailymotion: Los videos son lo más concurrido y lo más utilizado y "el que no enseña no vende". Unos tendrán ventajas con respecto a los otros pero lo más recomendable sería utilizar los tres, nadie saldrá dañado en todo caso.
Facebook: Aparte de los perfiles personales de un artista y/o grupo es altamente recomendable crear una página relativa al artista y/o grupo y también vender y agendar a través de esta. También se colocan videos y artículos que llamen la atención (un ejemplo: el guitarrista habla de cómo poner las cuerdas sin morir en el intento) como también realizar encuestas y establecer lazos con ciudades cercanas y gente adecuada relacionada a lugares para actuar.
Twitter: Si bien Facebook resulta harto interesante y útil para promover al artista, Twitter es de vital utilidad también debido a que ayuda al artista a mantener un contacto estrecho con sus seguidores, con el adicional de que también sirve promocionalmente.
Y estas son algunas cosas que se mencionan respecto a las herramientas disponibles para que los artistas y grupos puedan autoadministrarse pero no sin antes dejar algunos consejos a considerar:
1.- No menosprecies a los colegas. Por menos buenos que sean los demás, el crear un ambiente adverso atrae muchas más consecuencias que las aparentes.
2.- Apoyar a los colegas. La única manera de crear mercado es haciéndolo fuerte y la única manera de hacerlo fuerte es siendo solidario y trabajar en equipo.
3.- Perfecciona lo que haces. Si eres profesional y comprometido contigo mismo no tendrás problemas en colocar tu música.
4.- Mantén una actitud centrada. El ego excesivo así como la humildad excesiva por lo regular son mas nocivos que benéficos, en el primer caso porque el artista se crea muy mala fama y se va cerrando las puertas y en el segundo caso porque precisamente a los "empresarios" abusivos les es fácil aprovecharse con músicos que no saben decir que "no".
5.- Se profesional. Aunque tu show consista en un escenario minimalista con pocos elementos pero tiene ese "algo único" necesario en este negocio, debes ser profesional en ello. Mantén la organización tanto del grupo como del personal que le rodea (jalacables, técnicos de consola, iluminadores, etc.) así como los instrumentos en óptimo estado. Nunca dejes que las cuerdas de las guitarras, los cueros de los tambores de la batería se hagan viejos y eso te haga tener que improvisar. Trata de tener reservas de estos mismos elementos si sales de gira y procura que tu equipo esté funcionando correctamente y esté limpio.
Como se dice al inicio de esto, VC Records tendrá su catálogo de artistas y todo eso pero no nos establecemos como "La más grande solución para los artistas independientes". En lo posible apoyaremos y desde luego trataremos de orientar a los artistas para que tengan muchos menos dolores de cabeza de los que están expuestos a sufrir.
Muchas gracias por leer.
El equipo de "VC Records"

9 de septiembre de 2016

Telecaster, Blues y el Telemaster

Danny Gatton

La guitarra Telecaster y el más grande guitarrista desconocido y las cosas del blues

Como guitarrista soy definitivamente un inclinado por las Fender Stratocaster, por las razones que ustedes quieran nombrar. Lo más seguro es que a mí me hayan influenciado mucho Jimi Hendrix y Ritchie Blackmore porque las Les Paul de Gibson desde luego que también me gustan mucho, pero eventualmente descubrí muchas bondades de las Stratocaster. Por ende tardé en hacerme de una Telecaster que también me gustan mucho y me parecen muy cómodas y ajustables, sin desmerecer a las otras dos, pero de estas tenía poca experiencia en el manejo de los fonocaptores (pastillas en mexicano) y aún menos experiencia en manejar el selector de los cambios tonales así que me tomé un rato en aprenderle bien a mi guitarra.

Un día tuve ganas de tocar Rockabilly para experimentar un poco y comencé a buscar guitarristas más allá de Brian Setzer, que es uno de mis héroes, y hallé a Arlen Roth y James Burton entre algunos más y, así buscando, un día leí sobre Danny Gatton que por alguna razón me sonaba. Como que ya había escuchado sobre él pero no recordaba dónde hasta que me cayó el veinte. En los noventa un amigo me regaló varios CDs de blues y recuerdo especialmente a "Walter Trout and The Free Radicals" (en vivo) y el "88 Elmira St" de Danny Gatton que me parecían excepcionales. Lo que no recordaba era el nombre del intérprete de este último, al menos no lo había retenido bien, porque también me había regalado un disco de "The Hellecasters".

Por alguna razón yo tenía la idea de que las Telecaster, más allá del blues, solían ser usadas para el country y estilos hillbilly (obvio, incluyendo el Rockabilly), lo cual podría ser hasta un error técnico ya que las Stratocaster son tan aplicables a esos estilos como lo puedan ser las Telecaster pero probablemente me atacó el subconsciente el hecho de que la Telecaster por sí misma es la raíz histórica de las guitarras eléctricas fabricadas por Fender. En todos los hogares norteamericanos que amen el Country y/o el Rockabilly siempre habrá una guitarra Fender y de estas muchas son Telecaster. Pero como no quise irme con mi propia finta decidí averiguar sobre los usos y aplicaciones de Blues, Jazz y Rockabilly con las Telecaster. Me sorprendió mucho saber que Danny Gatton es por mucho el campeón sin corona en este rubro y quien mejor utilizó la Telecaster dominando estilos como el blues, el jazz, el rockabilly, el ragtime, el rock y hasta un poco de soul de una manera en que solo Jimi Hendrix había conseguido tocando Rock y Blues con la Stratocaster.

Compré luego un video instruccional "Danny Gatton, Telemaster" y quedé pasmado de todo lo que Danny hacía con la guitarra (un amigo mío le cambió el nombre de Danny Gatton a "Danny Perrón" por la misma razón). No tenía idea de que las Telecaster fueran tan versátiles y de hecho tan completas en muchos sentidos. Quedé prendado también de las Tele, digamos que las adoro igual que a las Strat como guitarras de uso (me refiero a las que más me gusta tocar).

Sería un hablador si dijera que mi guitarra Telecaster (a la que cariñosamente llamo "Mi Tablita" -mote que no es original mío, aclaro-) la compré en tributo a Danny Gatton, simplemente la compré porque me gustó y porque tenía ganas de una y ya, pero me emocionó mucho lo que descubrí que se podía hacer de acuerdo a lo que Danny Gatton explotó de estas guitarras. No dejo fuera, sin embargo a guitarristas geniales como: James Burton, Arlen Roth, Steve Cropper, Albert King, Muddy Waters, Jimmy Page (en sus inicios con Led Zeppelin), Joe Strummer De The Clash, Syd Barrett y David Gilmour de Pink Floyd (este último principalmente en el tema Run Like Hell y Dogs), John Frusciante, Keith Richards, Bruce Springsteen, Albert Collins, Roy Buchanan, Mike Stern, Brian May ("Crazy Little Thing Called Love"), Will Ray, John Jorgenson, Jerry Donahue (estos tres de hecho son The Hellecasters); Pete Townshend, George Harrison (todo el disco de Let it be y parte de Abbey Road lo grabó con una Telecaster), John Lennon, Chrissie Hynde y muchos otros incluyéndome
a mí, jajajajajaja.


28 de abril de 2016

Limitantes del "Primero yo"

Las consecuencias del Ego en una carrera musical

No hace mucho todavía mucha gente me consideraba "egocentrista" pero esa época del ego acabó para mí ya desde hace mucho justo cuando comencé a darme cuenta que realmente mi vanidad comenzaba a darme complicaciones. Es decir, cuando un músico se siente orgulloso de serlo está muy bien pero cuando la dosis de autoestima va más allá de lo recomendable es cuando las cosas comienzan a andar mal. Yo mismo, a lo largo de mi carrera, deseché o evité a muchos colegas precisamente por su ego inflado y no solo fui yo, otros colegas también evitaban a los mismos egocentristas precisamente por ello pero sin darme cuenta comencé a andar igual hasta que un día acá en la Ciudad de México otro colega que andaba formando un grupo de Blues me dijo que sería magnífico formar "una banda" conmigo pero que él quería hacer algo sencillo y sin estrellas. Me llegó el mensaje velado. Realmente me estaba diciendo que no podía con mi autocomplacencia pero de una manera bastante educada y respetuosa. Desafortunadamente se deja huella, buena y mala, y todo lo que yo expresara después sería tomado como "un desplante de estrellismo". Decidí entonces dejar el ego de lado y concentrarme en hacer las cosas bien y tomando en cuenta a los colegas con los que estuviera trabajando. Y toda la perorata anterior viene al caso por el asunto de que el egocentrismo puede acabar (o limitar en el mejor de los casos) la carrera de cualquier músico y eso sucedió con artistas como Ritchie Blackmore, Yngwie Malmsteen, Madonna, Noel Gallagher y, entre otros más, el recientemente fallecido Prince.

Pero el que sean personajes con un alto nivel de ego no quiere decir que sean por fuerza malos, de hecho en algunos casos es precisamente su sobrada capacidad lo que acentúa más el defecto. Prince por ejemplo, para mi gusto fue un artista cuyo talento le permitió hacer virtualmente lo que él quería y no lo que su agente o disquera le impusieran. Prince creó toda una época y de hecho es de los contados artistas autoadministrados que mejor manejaron su carrera en muchos  sentidos (Prince fue considerado un éxito de taquilla y una garantía total de ventas en los años 80 y parte de los 90). Ritchie Blackmore es, como en el caso de Paul McCartney, un músico serio bastante exigente y perfeccionista al grado tal que modificó dos veces la alineación del grupo que lo llevó a la fama, Deep Purple, simplemente porque necesitaba que las cosas funcionaran bien técnica y musicalmente hablando. Conviene reconocer que Rod Evans pasó por muchos episodios de excesos y estuvo a punto de poner en jaque al grupo en tanto Ian Gillan (reemplazo de Evans) tenía una apreciación más operística de la música que hacían y su divergencia radicó en que Blackmore quería hacer un rock más duro. Yngwie Malmsteen por su parte es todo un caso; el guitarrista sueco tenía una meta claramente establecida de lo que él quería hacer y por ende todo aquello que chocara contra su idea no era de su agrado (aún así Malmsteen sí tiene sobrado nivel de narcisismo).

Pero el ego de muchos de esos artistas tiene una extraña razón de ser y en casi todos los casos es la misma: autoestima dañada.

Curiosamente en la mayoría de los casos que he mencionado sus inicios son virtualmente parecidos. Los artistas comienzan enfrentando rechazos y hasta humillaciones (John Lennon cierta vez dijo que él no se sentía agradecido con el público porque él había pagado un costo aún mas elevado que el precio de las entradas y de los discos que vendieron los Beatles y George Harrison apoyó tal hipótesis añadiendo que los fans dejaron sus gritos y su dinero pero que ellos habían pagado dejando los nervios. Paul McCartney en algún momento hizo referencia a lo mismo diciendo que ellos habían pasado por muchas humillaciones a lo largo de su ascenso a la fama) y también sacrifican los artistas muchas cosas propias de cada momento. Los hay quienes sacrificaron momentos de fogatas, paseos, futbol y novias hasta los que sacrificaron las etapas de crecimiento de sus hijos. Debe tomarse en cuenta también que las horas de lecciones y práctica resultan tan castigadoras como el precio mismo del equipo que un músico debe comprar para poder tocar su música.

Poca gente puede entender que el artista egocentrista en realidad está creando un mecanismo de defensa por previas experiencias desagradables aunque no debe dejarse fuera el hecho de que existen megalomanías que alcanzan el nivel clínico de "sobreestimación". Desafortunadamente es precisamente la gente que no lo entiende la que decide si un artista sube o no sube en niveles de fama. Sucede precisamente en los casos de Malmsteen y Prince que, siendo un par de genios, su música no está colocada al nivel merecido y pocos son los medios que los mencionan. La diferencia en ambos es que el sueco es bastante ortodoxo y ha limitado su concepción como artista a una suerte de "Metal Neoclásico" enfocado al virtuosismo tipo Paganini de cuyo encasillamiento ya no puede escapar. Las ventas de sus discos se limitan a un público definido y fiel pero también un tanto limitado (y cuya mayoría se compone de guitarristas). Prince por su parte fue un músico más extenso (dominaba 30 instrumentos) y con amplia experiencia en el campo de la producción (su padre, músico, era propietario de un estudio de grabación) y su trabajo comenzó con la ya mencionada autoadministración y con la autoproducción. Prince creó todo un mercado dentro del funk-soul con claros tintes de blues y godspel a pesar de que nunca fue realmente apreciado como se debería pero en cierto modo fue bastante más práctico manejando su propio mercado pleno de gente con gustos comerciales y al mismo tiempo atraído por su extraña imagen indefinida y bastante sexual. Lo cierto es que Prince ganó tres premios Grammy y Malmsteen no ha sido siquiera nominado.

Ritchie Blackmore es el resultado de una exigente escuela de música y un terriblemente conservador y disciplinado seno familiar. Si existieron niños consentidos y sobreprotegidos después de la segunda guerra, Ritchie no fue uno de ellos. Desertó del colegio a temprana edad y fue ayudante de un operador de radio en un aeropuerto militar en donde se enfrentó a muchos desplantes de oficiales incluído su padre y sus lecciones de guitarra dependían en mucho de su instructor Big Jim Sullivan. Por este comenzó a trabajar como músico de sesión y por las tardes asistía a la escuela de iniciación musical en donde, en sus propias palabras, era harto cuestionado por profesores y compañeros de clase. Resulta un tanto irónico que solamente dentro de un estudio de grabación Ritchie fuera mas respetado y apreciado en contraste con las personas que estaban más cerca moralmente de él (aunque fue su padre quien siempre le dio ánimos para seguir adelante con la guitarra). Ritchie se enfrentó al hecho de que muy pocos músicos con preparación formaran parte de las filas que aspiraban a tocar en un grupo de Rock y en The Savages aprendió a odiar a los músicos empíricos que dependían mas de situaciones externas que de tocar bien y su encuentro con el profesional teclista y maestro Jon Lord, que a su vez estaba asociado con otro músico de escuela llamado Ian Paice, le hicieron más exigente aún ya que trabajar entre profesionales le ampliaba el horizonte pero también lo colocaba en la difícil posición de no poder actuar con "cualquier otro" que no tuviera estudios y, como mencioné antes, eran pocos los músicos que tuvieran preparación musical formal por ese entonces en Inglaterra. Blackmore probablemente tenga un gran ego pero este definitivamente no es gratuito.

Las consecuencias de mantenerse dentro de esos límites del ego, me refiero a nivel fama, estriban en que las carreras de estos artistas se encapsulan y se confinan al grado tal que, pese a que pueden realmente ser los mejores, el público real y el potencial los observan con ojos totalmente diferentes. Para los religiosamente fieles, el artista en cuestión tiene una razón de ser pero para el resto ese artista ha perdido el piso. Y en muchos casos así es, muchos han perdido el piso. No todos ciertamente pero sí artistas como Madonna, Lady Gaga, Lindsay Loghan que actualmente poco pueden aportar a sus respectivas carreras y sus dañadas reputaciones. En el caso de Malmsteen, Blackmore y Prince existe toda una polémica pero si de algo jamás se podrá discutir ni jamás se podrá cuestionar es la calidad de artistas que ellos tienen.

Sea pues, dejemos el Ego por un lado.

Es cuanto

Messy Blues

21 de abril de 2016

Un gusto culposo: Adele

Entre malos apreciadores del Rock te encuentres...

Hace un tiempo recibí algo así como un mail instándome a "Reflexionar" sobre mi opinión a gustos "fresas" (en virtud a una lista del extinto "Fuego Blanco" del repertorio que un ex colega nos había extendido, más pop que el Moco Jackson) y remata ese párrafo con lo siguiente:

"Eso es raro viniendo de alguien que propuso canciones de Adele..."

Me hizo cagar de la risa. Si eso fue en defensa propia, wow, es pésimo para eso.

Solo como para hacer ver ciertas diferencias entre "No doubt" y "Adele", comencemos con la calidad de música y voces, ya dejemos el Rock un poco de lado y, peor, "I was made for loving you babe" de los payasos de Kiss como uno de los mejores tracks de Rock. Por Dios!!!, es en serio????. Yo pensé que yo era no docto en esto del "Retro" pero los hay que hasta se venden como tales.... SIN SERLO!!!!.

Ahora bien. Adele. Cierto, no es lo mas rockero que se haya dado pero es música de CALIDAD muy por encima de No doubt (y su ridícula cantante). Me encantaría ver a una persona del grupo de este señor cantando la pieza mas sencilla de Adele y, mas aún, alcanzar el grado académico de sus músicos y coros. y, perdón que lo mencione así porque ya había prometido no ser conflictivo, pero es que honestamente hay argumentos que pretenden ser demeritorios que dan mas risa que coraje.

La neta Don, qué pinche gusto tan mas jodido te cargas. Sí, esperé mucho tiempo para decirlo, y qué?.