10 de enero de 2020

Verdades y Mitos de Freddie Mercury

Queen y el vértigo de la cima

En los años ochenta, recién Queen había lanzado su onceavo disco oficial, "The Works", también fue puesto a la venta un libro escrito por Roy Thomas Baker y Jerry Hopkins (uno productor de los primeros discos de Queen y el otro biógrafo de estrellas de rock) llamado "Working Under Pressure" que en realidad estaba orientado a David Bowie. Dicho libro duró poco en circulación después de que Elektra interpusiera algunos recursos legales por el título y por implicar al grupo y mencionar datos que la disquera llamó "imprecisos" respecto a la relación legal del grupo con EMI Capitol y su acuerdo con Elektra. Pero básicamente el libro era una dura respuesta a las difamaciones que Paul Prenter arrojó sobre el vocalista Freddie Mercury aproximadamente en la misma época del concierto "Live Aid" y a la vez una reivindicación para Bowie. El punto es que en ese libro de 1985 mencionaron algunos detalles de Queen que aparecieron en la película como el eventual distanciamiento entre Mercury y el resto del grupo a partir de 1977, justo cuando Prenter comenzó a asesorar a Freddie respecto a su vocalización y presencia pública ante los medios (y con el que sostuvo una caótica relación sentimental), las discusiones entre el baterista Roger Taylor y Freddie respecto a los coros operísticos de "Bohemian Rhapsody", el incipiente alcoholismo y adicciones al tabaco y cocaína del cantante y muy particularmente la casi pelea a puños entre Roger y Freddie tras quedar en desacuerdo por grabar algunos temas que a Roger no le parecían ser música Rock como "Another one bites the dust" y la mayoría de los que conforman el peor disco del grupo, "Hot Space". Dicha bizarra pelea en la que Roger llevaba las de perder, dividió mucho a estos dos por mucho tiempo a partir de 1980 pero desde luego a Roger Tayor no le faltaba razón. En resumen, el libro de marras llegó a mis manos a través de una tía en California y como regalo de navidad, obviamente lo leí y quedó por ahí en la vida de estudiante que el viento dejó en algún otro lado. De ese libro me quedó muy en la memoria la manera en que Bowie, antagonista de Mercury, llegó al estudio, hizo algunos comentarios mezquinos y fue retado por Taylor a "hacer algo mejor", cosa que el Ziggy Stardust hizo tomando el micrófono y cantando sobre una línea de bajo que John Deacon estaba haciendo a modo de ejercicio (John siempre digitaba su bajo para no inmiscuirse en discusiones cuando había alguna, tal y como lo muestra la película). Otro poderoso detalle fue la charla que sostuvieron para volver a grabar con Freddie en la que le hicieron salir de la oficina, aunque no fue por "Live Aid" sino de hecho antes de grabar "The Works" pero en la que que establecieron que nadie más intervendría en las decisiones del grupo. Otros épicos detalles fueron las dos frases "matonas" que Roger Taylor y el guitarrista Brian May le dijeron en su momento a Mercury, Roger al señalar cruelmente que: "Nosotros te dimos la oportunidad de tocar con nosotros" (en referencia a que Freddie pidió entrar al grupo cuando aún se llamaban "Smile") y Brian al hacerle hincapié al vocalista con: "Somos un grupo de Rock Freddie, no somos Village People".

Ahora bien. Después de que "Bohemian Rhapsody" fuera lanzada en 2018 mucha gente se opinó a sí misma como fan de Queen y entre los que realmente lo somos desde aquellos gloriosos años hasta la nueva generación, eso no deja de ser cierto pero también se presta a las exageraciones lógicas de la moda. Muchos ubican temas como "I want to break free", "Another one bites the dust", "Radio Gaga", "Crazy little thing called love", "We will rock you" (despiadadamente versionada hasta el cansancio) y probablemente clásicas como "Bohemian Rhapsody", "We are the champions" y "Somebody to love" pero no conocen a fondo el verdadero buen trabajo que hizo de Queen una leyenda. A partir de colocada la película de 2018, producida por Roger y Brian, las exageraciones virales de facebook en manos de "Cultura Colectiva" (que tiene de todo menos cultura ni verdad) y otros fanáticos varios, hicieron que Freddie Mercury fuera señalado como "La mejor voz de todos los tiempos" de hecho colocándolo por encima de sus colegas en la banda. Lo cierto es que si bien la voz de Freddie fue característica, definitivamente la guitarra de Brian May ha sido por mucho el sonido mismo del grupo, así como los experimentos técnicos tanto de él como de John Deacon y Roger Taylor (ellos inventaron el efecto que hace que la voz y la guitarra se repitan como si fueran dos al mismo tiempo). Tampoco se pueden dejar fuera las voces ni de Brian ni de Roger, quien por cierto es el que le da vida a los dichosos "Galileos" de "Bohemian Rhapsody" tal y como lo señala el filme. En resumen es necesario mencionar que Freddie Mercury era una gran voz pero desde luego no era la mejor de todos los tiempos y la historia así lo hace ver ya que vocalistas como Roger Daltrey (The Who), Paul Rodgers (Free), Ian Gillan (Deep Purple) y Robert Plant (Led Zeppelin), entre otros, eran retos sumarios en el ánimo de Mercury y a los que nunca pudo hacerles sombra. Desde luego que hay otros talentos de Freddie Mercury que jamás podrán ser ni discutidos ni debatidos como eran su habilidad para componer por sí mismo temas complejos que hoy son históricos, su visión musical, su dominio escénico y muchas otras cosas en las que Freddie Mercury sí fue el primero.

Pero también hay que tomar en cuenta un severo complejo que Mercury sufría, el de sentirse ignorado. Los primeros cuatro discos de Queen, los mejores de hecho, muestran a un Mercury Maestro dominante de la música y la voz aparte de ser el precursor de una imagen en stage que justificaba al ente "hombre/mujer" muy reconfortante para algunas consciencias liberales y básicamente una revolución por sí misma en sentidos artísticos que aún hoy son vilipendiados, incluso el del diseño gráfico (Freddie hizo todas las portadas y el logo del grupo). Freddie sufrió, según él mismo lo dijo varias veces, de cierta soledad en sus días de colegio y luego vino la persecución política cuando Zanzibar dejó de ser colonia británica y la familia Bulsara tuvo que emigrar a Londres. Sus diferencias étnicas en su momento fueron objeto de burlas y acoso social y Farouk (su nombre real) fue confinado a la soledad de su habitación en casa o en el colegio, como ya mencioné arriba. Mercury era definitivamente un genio, un cerebro científico y artístico pero la Inglaterra de los primeros años sesenta, tan inclinada al nacionalismo, lo limitaba de manera dramática. Sus contactos con el naciente MOD londinense y el advenimiento de la beatlemanía lo animaron a dedicarse más a su indiscutible habilidad de tocar el piano y la guitarra (así es, Freddie también tocaba la guitarra) y cantar favorecido por sus incisivos adicionales que tan famosos se hicieron también. De alguna manera Mercury, por ese entonces autollamado Frederick Bulsara, encajaba en la postura irónica y cruda de un John Lennon rebelde así como en el cinismo del Rolling Stone Keith Richards y sus héroes del momento eran The Who, Yardbirds, Eric Clapton y Jimi Hendrix, a quien adoraba de manera particular. De ese modo Mercury palió su inseguridad y se refugió en el "Showbizz" aunque de manera más bien externa. Pero eso fue precisamente el motor inspirador que le hizo patológicamente perfeccionista y le valió haber creado grabaciones maestras a la altura de la multicitada y harto conocida el día de hoy como lo es "Bohemian Rhapsody". Resulta peculiar pensar que los demos que dieron lugar a discos como "Queen" (1973) y "Queen II" (1974) fueron trabajados en un tiempo récord de una semana en ratos de "tiempo muerto" en el que los estudios no eran utilizados por nadie y, no obstante eso, muchos pasaron a ser parte de las grabaciones finales. Si Mercury era un bisoño "Paki" (así les llamaban a los paquistanís en Londres por ese entonces) en las calles del Shepperd´s Bush y el Picadilly Circus (no, no es un circo, así se llama el lugar), en el estudio y en el escenario Freddie Mercury era tan Dios como se le pudiera haber considerado a Eric Clapton. Sus temores infantiles y de adolescente los combatió escribiendo canciones y creando su personaje escénico y su carácter pretendidamente extrovertido eran un mecanismo de defensa ante sus demasiados complejos por ser moreno, delgado y por tener los dientes prominentes. Irónicamente mucha gente por esos días de debut creía que el vocalista de unos tales "Queen" era una lesbiana con nombre masculino.

En los años setenta Freddie Mercury se reinventó varias veces hasta que tuvo la poca fortuna de darse de cara con la moda de las discotecas (hoy llamadas antros) y el naciente activismo pro derechos homosexuales. En esas reinvenciones pudimos conocer al menos a tres Freddies diferentes como el Dandy de cabello largo y ropas "Glam", el arlequín con leotardos y el gamberro de chaqueta de piel y playeras con el logo de Flash Gordon. En ese periodo Queen podía viajar al espacio sideral compitiendo con los también mencionados Daltrey, Gillan y Plant y a la vez darse unos picones con el eterno burgués perverso del rock, Mick Jagger de los Rolling Stones. Freddie fue definitivamente un ícono del Rock a partir de "Killer Queen" ("Sheer heart attack," 1974) hasta probablemente "Don´t stop me now", incluído en el disco en el que Queen comenzó su declive creativo, "Jazz" (1978) y en el que el alarde de maestría dio paso a lo comercial con sus también hostigantes "Fat bottomed girls" y "Bicycle Race". Según Baker y Hopkins, este periodo fue el que comenzó a marcar ciertas diferencias entre Freddie con Brian May y Roger Taylor aunque siempre estaba tímidamente respaldado por John Deacon. A decir de muchos expertos, el lanzamiento de "Queen Live Killers" definió el final de esa primer época de Queen como grupo de Rock, misma que se caracteriza por ser del orden de bandas Monstruo como los propios The Who, Led Zeppelin, Jethro Tull, Genesis, Passport, Yes, Premiata Forneria Marconi, Deep Purple, Judas Priest, Rush, Pink Floyd y Kansas, esta vez haciéndole fuerte sombra a un diluido y debilitado Paul McCartney que ya hacía discos por encargo comercial. Después de "Live Killers" (uno de los mejores discos en vivo en la historia del Rock) Queen se inclinó dramáticamente hacia el "Techno Disco" cayendo abruptamente bajo su calidad acostumbrada. El soundtrack de "Flash Gordon" fue en realidad una invitación que Dino De Laurentis, productor y director de ese filme, a Brian May para hacer la música de la película pero Brian aprovechó para levantar los votos del público hacia el grupo, lo que consiguió por poco tiempo y hoy ese disco no es considerado malo, simplemente ni siquiera es considerado un disco en forma. Pero "Hot Space" es en definitiva el peor disco que Queen haya hecho en toda su historia y esto debido en mucho a los complejos de Freddie señalados atrás en los que necesitaba sentirse aceptado y Paul Prenter le había convencido de que la música disco era la tendencia. Este periodo fue el de "Pago por audacia" ya que fue el que más confrontó a Queen con su vocalista y eso se puede ver en los discos solistas de Roger Taylor ("Fun in Space") y Brian May ("Star Fleet Project"), ambos de 1984 en los que también ambos tocan con un sonido bastante más rock que siquiera como Queen y de hecho fue cuando se dio la pelea Roger vs Freddie, reseñada en la película. Es un dato poco conocido que Brian y Roger coquetearon con Ronnie Jame Dio para que este reemplazara a Freddie dentro de Queen ("Like a rainbow in a dark" del vocalista Ronnie tuvo una versión "entre amigos" con Brian y Roger pero luego fue grabada en forma con sus propios músicos) y aunque hasta el día de hoy Roger y Brian niegan tal hecho, bastantes testigos, incluido Ronnie, dieron fe de eso.

Los problemas de Queen como grupo no terminaban de acabarse, cuando realizaron la grabación de "The Works" había tantos problemas administrativos como líos personales se pudieran contar, sin embargo en cierto modo el disco marcó cierto regreso del grupo al rock aunque su tributo a "Metropolis" (la primer película Dark Fiction realizada por Fritz Lang en 1927) en "Radio Gaga" fue considerada como parte de lo más comercial del grupo junto a su medrosa y gatuna "I want to break free", que muchos consideran el momento en que Freddie salió del closet (y que les valió una estrepitosa caída de su popularidad en Estados Unidos). Aparte de esos dos temas el disco "Per sè" es un mejor trabajo que "Hot Space" aunque bastante menos bueno que "The Game" (1980). Sin embargo "The Works" marcó un buen comienzo después de peleas y alegatos aunque muestra a un Freddie Mercury con la mitad de capacidades creativas que tuvo en los años setenta, nada que pudiera compararse con las grandilocuencias de "Bohemian Rhapsody" o "Somebody to love", aunque "A hard life" resulta ser una canción excelente. A pesar de esa caída Freddie Mercury siguió siendo el Freddie Mercury de voz intensa en un disco de campo minado como es "A Kind of Magic" en el que hubo buenas cosas pero siguieron a tientas dentro de lo mercantilizado, aunque es cierto que este disco les dio oportunidad de realizar una de sus más ambiciosas y redituables giras mundiales: "The Magic tour". Aún con el silencio posterior derivado de su diagnosticado VIH en 1987, Freddie Mercury y Queen dejaron con "A Kind of Magic" un buen revuelo comercial que los mantuvo vigentes como artistas del momento, no así como leyendas del rock como antaño, y la generación nacida a mediados de los setenta terminaron vinculándolos con artistas del tipo mercader como Michael Jackson y el señalado Paul McCartney, ni siquiera el "Live Aid", en donde arrasaron, pudo devolverlos a la altura de Led Zeppelin o The Who, incluso fueron abatidos como rockeros por grupos más jóvenes como Van Halen, Iron Maiden y hasta los caseros Metallica. Aún con su excelente voz Freddie Mercury se había convertido en un artista vodevil en los años ochenta.

Según Brian May en una entrevista de 1994, tres años después de la muerte de Mercury, el cantante era descuidado y poco disciplinado (también mencionado en el libro citado al principio) y de hecho le gustaba la juerga tanto como tocar el piano. Padecía nódulos en la garganta, fumaba de manera alarmante y era capaz de beberse una botella de champagne en un par de horas. Resulta necesario destacar que Freddie estaba desgastado físicamente en la grabación de "The Miracle" (1987) y completamente mermado en la de "Innuendo" (1991) pero su voz siguió siendo la misma al final de los 18 años que duró la carrera musical de Queen. Cuando entre 1988 y 1990 se rumoreaba que Freddie padecía SIDA, muchos fanáticos nos negamos a aceptar tal cuestionamiento dado que los discos recientes marcaban un cantante en forma, así que sorpresivo y amargo fue saber el 24 de noviembre de 1991 que: "Falleció de SIDA el cantante Freddie Mercury". Por mucho, el cantante que siempre vivió e hizo las cosas a su modo aunque a veces las hiciera mal. Al cerrar el día Freddie está lejos de ser "La mejor voz de todos los tiempos" (Frank Sinatra y Elvis Presley podrían desmentir eso si vivieran) pero sin duda sí es un artista único en demasiadas cosas, se exigió mucho a sí mismo y logró que su música trascendiera al nivel de grandes dentro del rock como los Beatles y el propio Elvis pero también al nivel de Mozart y Chopin, cuando Queen hacía buena música.

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Messy Blues

21 de octubre de 2019

The Joker... debe ser broma!

Héroes y Villanos como "Trade Mark" o Cuando hacen pedazos tu mundo antisocial

No, no la he visto y no está en mis cálculos hacerlo. "The Joker" o "Joker" o como sea que ahora le llamen a lo más nuevo del mítico archinémesis de Batman, Joker. Lejos de ser fan acérrimo de "A ver quién lo interpreta ahora" soy más fan del Batman que descubrí en la infancia, paralelamente a las boberías de William Dozier y su Batman panzón, en los cómics antiguos en los que Batman eran en realidad un hijo de la ch.... guayaba que mataba a diestra y siniestra a otros malosos buscando venganza contra Harvey Dent, dos caras (no en realidad el Joker como se pensaba). Pero en realidad era el DC Comics en 1939 en el que el vero héroe era "James Gordon", el comisionado de policía que llevaba 26 capítulos de su cómic peleando con Harvey y Joker, ambos asociados del crimen, uno traumado por la deformación de su cara y el otro un sociópata/psicópata obsesionado con el caos y la falta de orden hasta que en el tercer número Gordon se enfrenta con "The Batman" (por si se la pensaban que Batman era el mero mero chipocludo de la serie). De acuerdo a mi memoria en el número 26 o 27 de "Detective Comics" (reeditado en los años setenta en su versión en inglés celebrando cuarenta años del murciélago) fue cuando la escala de poder de los villanos superó cualquier marca (considerando que ese debut del Batman habìa sido en 1939) y Gordon se enfrentó con un villano hábil entrenado en toda clase de suertes peleoneras como el Box y la Lucha Greco-Romana pero especialmente hábil en el desarrollo de mortíferas y super-mega-archi-recontra-secretas armas que ni el pinche Hitler podría superar (era 1938!!!!!). Ese villano, que además en secreto era un respetable millonario, era hasta el momento el peor villano jamás conocido hasta entonces. Los propios Hitler y Mussolini podrían temblar ante su sola mención. En ese entonces el interés del Batman era matar a Harvey y a Joker más que hacerle la vida pesada a Gordon pero, de tener que deshacerse de este, el Batman no habría tenido mayor reparo, lo que lo hacía aún más peligroso.

El Joker definitivamente merece un sitio especial, como la película de marras trata de hacerlo, pero definitivamente también es imposible darle una justificación melosa y socialmente aceptable. No señor, la gracia del Joker (Guasón para los que odien el inglés) radicaba hasta antes del filme precisamente en que Joker era malo como la araña violinista y no tenia una razón de serlo. Es decir, era un malo con la pureza artesanal de ser un maldito sociópata/psicópata y de ser un narcisista cuyo poder psicológico logra transformar a la respetable psiquiatra Harleen Frances Quinzel en su no menos chiflada cómplice y amante Harley Quinn, tan nociva y letal como el propio Joker pero en contexto erotográfico (más que erótico) para equilibrar los pesos de la novia/enemiga del Batman, Catwoman, y la eterna rival delincuencial de Joker, Poison Ivy. Aunque Harley Quinn es relativamente joven en el universo DC Comics alrededor del obscuro mundo Gótico, podría decirse que era un mal necesario. Así las cosas, El Joker era un malo con todas las leyes y méritos propios sin dar más razones que simplemente ser quien es. A este punto cabe reconocer que Tim Burton cometió en 1989 el error de justificar a ambos en su filme (Batman 1989) refiriéndose la creación de uno y otro, uno como héroe y el otro como antihéroe y no presentó a Bruce Wayne como El Millonario Caprichoso con desorden bipolar (y una cierta esquizofrenia) y al Joker como un hijo de las arañas que no tiene ni maldita idea de por qué se porta mal pero se porta mal y ya.

En 1938 Bob Kane y Bill Finger crearon a El Batman como un antagónico de Gordon y a El Joker
como un enemigo común, aunque Joker apareció antes y no creyeron necesario explicar por qué Batman es el Alter Ego de un millonario medroso ni por qué Joker era el que quería destruirlo todo. Esa es la personalidad de ambos que le daba encanto a la historia, a ese pequeño dueto que tenemos todos de Bueno y Malo y que ahora trae a un buen actor como Joaquin Phoenix a salir del pantano en el que se metió por un periodo de 15 años en una carrera más bien mediocre después de su laureado Johnny Cash al lado de Reese Whiterspoon (que tampoco levantó demasiado después de eso) y en el que se vio envuelto en severos capítulos de ataques depresivos (es bipolar), alcoholismo y drogas. Probablemente su actuación será brillante, sin duda, pero la leyenda de Joker le queda, y esto es dicho con todo el respeto que Phoenix me merece, demasiado grande. En 1989 Jack Nicholson (de las grandes ligas) le dio al Joker una personalidad de bodevil, carnavalesca y bufónica pero a la altura de Nicholson que supo proyectarlo dramáticamente. En 2008 Heath Ledger encarnó a un Joker "Per sè", tan asesino como el Joker original del DC Comics de los años 1930's y estos dos dejaron complicado el poder mejorar dicha leyenda. Desde luego dejo fuera el ridículo Joker de Cesar Romero de la serie de los años 60. Sería un pecado tomarlo siquiera un poco en serio.

Ironía es que Batman hoy por hoy sea todo un héroe, se afresó con el tiempo, y lo mismo comienza a suceder con mi villano favorito, The Joker. Se acabó el idilio para nosotros los sociópatas respetables, el pinche Guasón ya es un "Rebelde con causa", exactamente la jodida situación que nosotros los dementes decentes tanto odiamos.

Para mi Joaquin Phoenix jamás dará el brinco de Johnny Cash y de hecho para mí sigue siendo Johnny Cash pero no es desde luego mal actor, de hecho al contrario, pero con eso de que a los gringos ya se les secó el cerebro en creatividad y a todo lo convierten en Disneylandia, considero esta película como una humillación intelectual al verdadero arte del cómic urbano, del que ofrecía un mundo sin razones de ser, sin decir por qué Batman es Batman o por qué Joker es Joker, solo eran y ya. Nada de que llegaron de otro mundo destruido (y fueran adoptados por unos buenos viejitos llamados Señores Kent) y que solo eran débiles ante la cartonita, no perdón, la Kriptonita. No señor, El Batman y el Joker eran hombres que se rifaban el físico a madrazo y pistolazo limpios, nada de nenitas super voladoras y con superpoderes extraterrestres.

Escribió el Messy Blues.

18 de junio de 2019

La aprovechada Minnie

Recordando a Betty Boop y a Cab Calloway

Hoy en día, siglo XXI, es muy común encontrar la imagen de Betty Boop adaptada a toda clase de modas y tendencias, desde una Betty muy Hippie hasta una muy reggaetón pasando por Betty Boop MOD y Betty Boop en Harley Davidson, vamos, hasta Betty Boop vestida de vaquera en la publicidad de eventos de música grupera. Célebre fue el refresco "Lulú Boing" fabricado por la cooperativa mexicana "Pascual Boing" en el que apareció precisamente la cara de Betty a la que todo mexicano nacido entre 1960 y 1999 identificó como Lulú y no como Betty Boop. Pero así es la cosa, su verdadero nombre es Betty Boop.

No me detendré en la biografía del cartón animado (misma que pueden leer aquí) sino en lo que realmente representó socialmente hablando en el mundo de los aliados ganadores de la primera guerra mundial. Betty fue el personaje contestatario, inconforme y social y moralmente más incorrecto de aquellos años 30´s en que fue creada a partir de, sí ríanse, una perrita bailarina. Su personalidad humana fue establecida hasta el primer corto de ella llamado "Platos Vertiginosos" (Dizzy Dishes) y de hecho la empresa Paramount Pictures primero la presentó como novia de Popeye y como la novia de Koko el payaso más tarde (ya andaba de canija la Betty jajajajaja). Pero la personalidad sexual y seductora de Betty Boop no llegó en seguida, primero fue objeto de varios experimentos y finalmente Max Fleischer, su creador, se basó en la actriz Helen Kane para antropomorfizarla de la manera en que se le conoce y así debutó en su primer gran estelar en el corto de Terror-Comedia "Minnie The Moocher". Como todos saben, la aventura de la adolescente rebelde que se escapa de casa acompañada de su fiel amigo Bimbo para adentrarse en un bosque a media noche y encontrarse con espectros y una morsa fantasma, el genial Cab Calloway, cantando "Minnie The Moocher". La caricatura en realidad no tiene un argumento muy profundo pero habrá que tomar en cuenta la época y prcisamente por la época fue que "Minnie The Moocher" fue prohibida por un buen rato para ser exhibida en las salas de cine, incluso luego con el advenimiento de la televisión también estaba "castigada" por la deliberada liberalidad de la falda corta que por ese tiempo era más propia de las cantantes y bailarinas de salón de variedades para caballeros. En su tiempo Betty Boop fue la enemigo a vencer por parte de la santiguada sociedad estadounidense. Así y todo, Betty Boop se convirtió en la fantasía sexual de muchos norteamericanos adolescentes y algunos adultos hechos y derechos pero también de muchas mujeres en un mundo en que el lesbianismo no solo era visto como incorrecto sino que incluso estaba prohibido. En los años 60 el grupo de rock The Who hizo un extraordinario tributo a Betty Boop (y a Bettie Page al mismo tiempo) en su canción "Pictures of Lilly".

Betty Boop fue la descripción misma del símbolo feminista y al mismo tiempo de los submundos dignos de Hades que sacudió a la sociedad poniendo en alto la figura de la mujer como dominio y alentando la rebeldía femenina luego utilizada por movimientos menos inocentes como el Swinger y las Open Relations nacidos en Europa partir de los años 50 y en los que la mujer rompió con los estatutos de patriarcado y exclusividad masculina en el sentido de la poligamia y la sexualidad abierta. No obstante lo anterior, Betty Boop seguía siendo una definición Dark-Dreaming de lo que las mujeres del mundo libre deseaban ser. No en balde a partir de ella surgieron las modelos del tipo Sexy Pin Up y se dio el paso a modas revolucionarias de los años 60 como la un tanto superficial moda de la minifalda (que a los hombres no nos disgusta si la chica tiene buen cuerpo, claro) y la inclusión de las mujeres en el mundo laboral e intelectual. Resulta así bastante extraño pensar que la líder del feminismo moderno sea... un dibujo animado.

Pero Betty Boop tuvo y tiene hoy en día un fuerte lazo con su nickname "Minnie The Moocher" y con su padrino el jazzista Cab Calloway, sin ninguno de ambos Betty Boop sería Betty Boop. Cab Calloway, quien también inspiró a Germán Valdés para crear su personaje de Tin Tán, estableció muchos parámetros de la musicalización de las películas y la creación del formato "Soundtrack" que luego representaría un gran negocio para las productoras de películas. Cab fue por sí mismo la escuela del Scat-Jazz trayendo de regreso el "Shouting" de los campos de algodón de sus ancestros y sus juegos vocales en duelo con la trompeta y el saxofón de su orquesta y de hecho los tributos como el cameo de Cab en "The Blues Brothers" son la afirmación de que Cab Calloway y Minnie The Moocher son parte de la cultura norteamericana como lo son las motos Harley Davidson y las guitarras Fender.

Hoy es común salir a la calle y ver cómo todos esos jóvenes que gustan del reggaetón (que para quien esto escribe no es ni música ni cultura) suelen portar imágenes de Betty Boop ataviada al estilo "Chaka" (así se llama, ustedes disculpen) así como cientos de versiones puestas al día del cartoon original de Max Fleischer. Lo cierto es que Betty Boop es netamente sajona y surgida de una idea alemana de chica montañesa que con el tiempo pasó a hacer de todo tipo de cosas, hasta alegrar un poco este loco mundo tan contaminado y maltratado tanto ambiental como culturalmente.

Un Viva por Betty Boop y Cab Calloway.

Es cuanto:

Messy Blues

20 de octubre de 2018

Pensando en Nonna Guida

En memoria de una persona inolvidable.

Qué es la vida sino la razón de cumplir una misión?. Decir la primer estupidez que se le viene a uno a la cabeza es la costumbre visceral ancestral que como humanos tenemos en casos como este, la partida de alguien a quien queremos y hemos amado desde pequeños, que nos vio crecer, que dejó sus noches por velar las nuestras. Más marcado cuando es una persona que le tocó arrullar tres generaciones siguientes a la suya.

Pero es precisamente esa tendencia imprudente de decir la primer tontería por diplomacia, o por falta de esta, la que nos hace humanos, indefensos, frágiles y nos orilla a nuestro mejor recurso al enfrentar estas realidades, el duelo y la tristeza. Pero, qué es la vida sino razones para justificar el final?. Yo conocí a Luisa Conti, afectuosamente llamada "Mamma Guida", sé que era la matriarca de los Conti en la ciudad del diseño y la alta moda, Milán Italia. Su universo, su patria, su mundo, su Milán. Mamma Guida amaba Milán pero por encima de todas las cosas amaba a su familia, la clásica madre que quedó sola por la guerra y crió hijos, nietos y bisnietos y alguno que otro sobrino que estaba en descobijo. La Doña más Doña del suburbio y fuerte líder de su fábrica de ropa y su compañía de modas. De esas abuelas que propinaban coscorrón y luego chocolate, adicta a sus puros ingleses y el brandy de cava de cinco estrellas, de bordón tipo abuela de película mexicana, comedora orgullosa de pizza y spaghetti pero amante del mole y los chiles rellenos. La entrañable bisabuela de nuestra también entrañable Teté Galindo.

Acostumbrado a ser condicionado por la gente debido a mi forma de ser y de pensar, de mis melenas y ropa de mezclilla, me sorprendió que la Doña Luisa Conti me dijera que le gustaba "mi estilo". Le gustaba que me gustaran los Beatles (es en serio) y le gustaba mi convicción por lo que creo y mi forma de tocar la guitarra, a ella le gustaba mi música, era la mejor fan de nosotros en Milán Italia y quien más me respetó siendo una persona que merecía mucho más respeto de mi parte. Mi amigo Gianca, su nieto, tan alegre y firme como ella, él me duele por ser quien más estuvo cerca de ella los últimos veinte años, allá en esa casona en Milán en donde viven aún al menos veinte personas entre nietos, sobrinos, bisnietos y uno que otro empleado de confianza que se ganó el cariño de la siempre generosa Luisa Conti, Doña Mamma Guida.

Yo no sé qué decir para que mis amigos los Galindo Lubaggi (Alex Sr., Luisa Lucía, Alex Jr., Alfredo, Horacio, Rodolfo y Luisa Itzel además de Magga Lubaggi -hija de Nonna Guida-) puedan sentirse mejor, yo no sé cómo se termina con el dolor, ni sé tampoco como decirles con palabras o un abrazo lo profundamente conmovido que me siento por su dolor. Verlos llorar no es fácil, pero sentir que te convierten en parte de su mundo, en su refugio y en su aliado es probablemente la mejor prueba de que si no puedes confortarlos con palabras, sí eres capaz de hacerlos fuertes con tu silencio y tu respeto.

Yo no sé qué se necesite para justificar una vida, ni sé qué se necesite para aceptar cosas como esta pero sé que Nonna Guida cumplió con una gran misión y ella se fue, cierto, pero ver su legado y la clase de familia unida, íntegra y cabal que ella educó es algo mucho más grande que muchas vidas vividas, es en humilde opinión la mejor muestra del gran espíritu de una mujer que, de la nada, hizo un imperio pero lo mejor es aún más grande, formó una gran familia de Contis, Lubaggis y Galindos que valen su peso en oro.

En donde quiera que estés Doña Luisa Conti, desde allá te seguirás preocupando, vendrás a hacerla de ángel de la guarda y seguirás disfrutando tus puros y brandy cada 2 de Noviembre en tu altar que tendrás especial para ti. Dios te bendiga Gran Señora y, por lo que a mí me tocó de ti, Muchas Gracias por Siempre  Nonna Guida!!!

En respetuoso tributo

Messy Blues

12 de septiembre de 2018

La Hostería del Bohemio 2

Parte II - La Hostería del Bohemio, Salvatierra, Guanajuato.

En el posteo anterior, porque este es un blog no un periódico, mencioné a Grosso Modo lo que pretende ser una biografía express de La Hostería del Bohemio de la Ciudad de México dejando pendiente lo que yo llamaría su "Alter Ego", más que sucursal, pero en la ciudad de Salvatierra, Gto. México. Primero habría que mencionar cuántas sucursales tuvo La hostería del Bohemio y citaré que, aparte de Salvatierra, nunca tuvo, ni tiene por cierto, sucursal alguna. En el grupo empresarial de las Industrias Rivera, S.A. de C.V. hubo, cierto, varios rubros desde el proceso de azúcar en sobre, café en paquete, un periódico, varios restaurantes y por razones sentimentales mantuvieron a La Hostería dentro del manejo financiero. Ahora bien, ¿por qué le llamo yo "Alter Ego" a esa única sucursal que tuvo La Hostería del Bohemio?, pues decirlo profundamente implicaría ventilar asuntos familiares y eso no es correcto pero sí es verdad que la esencia misma de ambas fue bastante diferente. En la reseña podrán ver un poco de eso.

Cuando recién se inauguró la Hostería en la Ciudad de México en realidad había poca gente que le tuviera fe, Don Rafael Rivera Trujillo era constantemente criticado por sus "Excesos Excéntricos" y la familia no era la excepción lanzando los calificativos, mi madre, esposa del señor Rivera, también solía lanzar cuestiones respecto a lo práctico que pudiera tener semejante idea pero La Hostería del Bohemio se fincó satisfactoriamente como negocio un año más tarde y fue entonces que el resto del mundo comenzó a elogiar (y hasta vanagloriarse de) el repentino éxito del café. Asunto que no pasó inadvertido para la abuela Doña Pilar Trujillo (aquí es donde esto se hace interesante para Salvatierra, nada más) y, de acuerdo a quienes me platican los hechos (tías mías especialmente), mi padre Don Rafael Rivera Trujillo y la abuela tuvieron un tiempo la idea de hacer otra cafetería en Salvatierra en lo que hoy se conoce como "Biblioteca Municipal" por el lado de la calle de Zaragoza (también es conocido como Portal del Carmen o Explanada de Agustín de Carranza y Salcedo).

En esos aciagos días de 1966, Don Rafael y un abogado llamado José Carmen Muñoz iniciaron su mini café, una versión minimalista de La Hostería de acá de la Ciudad de México, y dieron marcha a una serie de encuentros y desencuentros. Por un lado la aceptación convenenciera de la élite de entonces, ya saben (los salvaterrestres), Isabel Soriano, Pedro Huchin Tun, Aída Guerrero y varios adictos al primer plano por el ala de ultraderecha en el pueblo, perdón "Pueblo Mágico" (jajajaja bueno, si ustedes lo dicen). Pero también estaba el asedio de figuras musicales como Zoila Flores y el Trío Salvatierra que intentaron actuar en el lugar sin mucho beneficio obtenido. Hacia 1967 la abuela tomó las riendas del café y se llevó todo al 425 de la calle de Hidalgo en Salvatexas, no perdón, Salvatierra, Gto. justo frente a la paletería-nevería de Don Lamberto Aguilar, "La Regia", que también tuvo su historia y leyenda en Salvatexas. Justo en ese año sucedieron demasiadas cosas pero la cafetería mereció que Don Rafael enviara desde la Ciudad de México hasta allá un piano de muro para amenizar. La casa mencionada es aún hoy una propiedad histórica que de hecho debería estar protegida por el INAH y tiene en cierto modo la configuración establecida por la matriz en la Ciudad de México, es decir, habitaciones, patio principal y una fuente en el medio. Dicha casona ocupa casi una cuadra desde Hidalgo hasta la mitad de González Ortega hacia el sur y hacia el norte colinda con un templo llamado "Oratorio". Por estar en el centro de la ciudad su popularidad se impuso a otros lugares que también clamaban su nombre como la Nevería Susana, Nevería El Carmen, Lonchería El Médico y las meriendas nocturnas dentro del cuadro formado por el Jardín Principal en donde se encuentran la Parroquia de La Luz y el Ayuntamiento Municipal.

Pero finalmente la gracia y encanto de La Hostería del Bohemio radicaba en la intimidad que ofrecía, el romanticismo de su música dominguera en vivo (entre semana Santo y Johnny Farina se encargaban de hacer ameno el momento en sus discos de vinil publicados por Peerles). A diferencia de la capitalina, La Hostería de Salvatierra sí tuvo sus momentos de coqueteo con lo comercial como la Pepsi Cola y hasta emparedados (Sandwich) que desaparecieron casi en seguida. Se servía virtualmente lo mismo con algunas diferencias. A saber:
  • Café de olla
  • Café americano
  • Helado Bohemio (helado de vainilla con un poco de rompope)
  • Té (manzanilla, limón, hierbabuena y negro)
  • Limonada
  • Naranjada
  • Pastel
  • Helado (fresa, vainilla, pistache, ron, napolitano y nuez)
  • Nieve (limón, naranja, fresa y mango)

Como en la capitalina, en la cafetería de Salvarrancho se estilizaba romancear como en los tiempos porfirianos. Las chicas sacaban sus mejores vestidos y peinados MOD, las proletarias de manera sencilla pero las de "alcurnia" lucían sus prendas traídas de EEUU y/o Europa asimismo sus joyerías. Los jóvenes utilizaban trajes formales y los proletarios los conseguían en pagos en tiendas departamentales de Querétaro y los pagaban a un año en tanto los de "alcurnia" usaban el último grito de la moda (con tres años de retraso) emulando a unos Beatles que se habían vestido así durante la beatlemanía, misma que hacía poco más de un año que había dado paso al Sargento Pimienta y lo festivo de sus indumentarias "Pop", plenas de colores, pantalones acampanados y melenas. La abuela odiaba a los melenudos, como toda la gente conservadora del momento también se quedó atrapada en el Art Decó de los años 1940's y trató de regresar tales decoros a la fuente del café poniendo gardenias sobre el agua y vendiendo pequeños arreglos de rosas (de hecho también puso una florería en la cafetería de la Ciudad de México). La época de gloria de La Hostería del Bohemio fueron irónicamente el momento de cambio mundial hacia los choques de 1968 en términos políticos e ideológicos y, mientras el mundo se pasaba a protestar contra Vietnam, los hippies tomaban la sociedad por tempestad y comenzaba la decadencia del Rock and Roll, La Hostería del Bohemio en Salvatierra era el sitio de lujo para vivir la sociedad petulante en toda su expresión moral.

1967 fue el año en que Don Rafael Rivera Trujillo perdió la vida en un accidente de auto (por eso odio manejar) y eso impactó tanto a La Hostería original, la de la Ciudad de México, como a la de Salvatierra y el descenso en cierta calidad del servicio fue un tanto evidente en esta última. Aún así 1968 se marcó como el mejor año en la historia de este café provinciano y su música semanal se recargaba en discos LP de, ya los mencioné, Santo y Johnny y el organista queretano Juan Torres. Repentinamente había algún espontáneo local y hacia 1969 y 1970 fueron Zoila Flores (quien con el tiempo se convertiría en Zoyla Flor) y el Trío Salvatierra quienes se coronaron campeones y estrellas de La Hostería del Bohemio cada domingo alternando con quien también fuera el pianista oficial del café en la capital, Marco Antonio Hidalgo, a quien la abuela le pagaba viáticos y salario por tocar en Salvatierra, cada domingo. Esto duró un buen rato y el café fue el semillero de muchos valores musicales locales hasta bien entrados los años 1970's en que La Hostería ya se hallaba compitiendo con nuevos negocios como la famosa "Luigi" y el primer antro de Rock en todo el estado de Guanajuato, el también mítico "Walrus", ambos negocios también desaparecidos hoy en día.

Mientras en La Hostería del Bohemio se seguía delicadamente apostando por "las buenas y románticas costumbres" ya consideradas un tanto pasadas de moda en ese entonces, el "Walrus" se destacaba por ser todo lo contrario. El Walrus presentaba con su titular, Miguel Ángel "El Sheik" Camarena, y su guitarra Gibson, lo más nuevo en el Rock más pesado existente así que si en La Hostería se apostaba por una juventud conservadora, políticamente correcta y sujeta a la disciplina obscurantista de la misa de gallo con golpes de pecho, en el Walrus se apostaba por escuchar lo más reciente de Deep Purple y Black Sabbath y, por lo mismo, en los antes mencionados Isabel Soriano y Pedro Mateo Huchin Tun con la comparsa convenenciera de Efrén y Aída Guerrero, La Hostería encontró un apoyo involuntario cuando estos hicieron causa por desaparecer el Walrus y todo aquello que atentara contra las buenas costumbres de la alta sociedad salvaterrestre. Lograron su cometido a finales de los 1970's dejando a La Hostería del Bohemio compitiendo con La Luigui, en contexto más cercana al modelo de Fuente de Sodas establecido por Estados Unidos, muy a la "Pepe el de Los Archies". Antes del final del Walrus, este estuvo a punto de hacer caer a La Hostería cuando Doña Pilar mudó el negocio en una jugada que apostaba todo contra nada ya que, si bien el nuevo destino era una casi mansión de bastantes metros cuadrados y un patio enorme para alojar eventos empresariales, su ubicación era no mala, simplemente era la peor de todas. De estar en el centro de la ciudad, La Hostería del Bohemio se cambió al 313 de la calle de Ignacio Ramírez del popular pero por ese entonces poco concurrido barrio de San Juan, destacando el hecho de que se trataba de un rincón al sur de la cabecera municipal considerado como marginal y conflictivo y al que la clientela de costumbre no estaba muy dispuesta a seguir a La Hostería. Doña Pilar tuvo que ofrecer en renta para eventos de fin de semana su predio para poder costear las pérdidas que había dejado la mudanza, pérdidas que duraron por lo menos de 1976 a 1978 en caída libre.

En esta parte de la historia de La Hostería de Salvatexas, habrá que mencionar bien la presencia de algunos personajes pintorescos como Pedro Escamilla y Gustavo de la Vega. Pedro es, creo todavía, un cocinero de garnachas que se hizo popular por su manera de preparar cenas de mercado al modo de antojitos y fue tan lambiscón con Doña Pilar que su palabra era la ley para ella al grado de manipular muchas de las más serias e importantes decisiones a futuro, asunto que representó la ruina para Doña Pilar, cabe decir. Gustavo de la Vega por su parte fue popular entre los conservadores por su forma de cantar y hasta hoy creo que nadie a podido superarlo en ese sentido, pero entre la juventud el popular no era Gustavo sino sus dos hijas lo que eventualmente convirtió al cantante en un sujeto amargado y conflictivo. A mí no me caía ni bien ni mal pero cuando años más tarde todo mundo despreciaba a Gustavo yo lo defendí y lo traje de nueva cuenta al escenario, por eso me indignó mucho enterarme después que él había tratado de difamarme. Pero la cosa es que ese señor Gustavo dio nuevos bríos a La Hostería del Bohemio entre 1976 y 1978 y mucha de la clientela de costumbre regresó, esta vez con hijos y todo, a la nueva versión del café. A este punto vale comparar esta sucursal con la matriz en Ciudad de México ya que mientras en Salvatierra Doña Pilar pugnaba por repuntar, en la capital la cafetería ya era miembro de cámaras de negocios y comercio y la secretaría de turismo la había ingresado a catálogo por su estilo colonial (aquí la importancia de no perder de vista que La hostería no es La Hostería sin ese detalle, lo colonial). Por ese punto es que en ese momento una era el Alter Ego de la otra.

Ahora bien, hay un detalle harto importante que se debe mencionar y es el hecho de que desde sus inicios en 1966 La Hostería del Bohemio de Salvatierra, gto. estaba subsidiada por la de la Ciudad de México. Así es, para quien desconozca el detalle será sorprendente saber que los insumos del café estaban cubiertos por la administración del negocio en la Ciudad de México y este subsidio comenzaba a causar un gran peso de déficit bien entrado el año de 1980 que marca también el final de los eventos de modalidad "Disco" que Doña Pilar organizaba para sanear las cuentas. Aún así y con todo y su evidente decadencia, La Hostería del Bohemio se mantuvo firme hasta 1989, cuando ya los hijos de los primeros clientes andaban de novios y emigrando a ciudades como México, Guadalajara, Monterrey y Querétaro y en otros casos se fueron a los Estados Unidos. Cuando La Hostería del Bohemio en Salvatierra cerró sus puertas, mucha gente pensaba que hacía años ya lo había hecho, para muchos fue abandono y para otros fue descuido comercial de la ciudad pero lo cierto es que Doña Pilar le regaló, prácticamente, la propiedad a cierto corredor de bienes raíces quien en realidad era prestanombres de Vicente Aguilar, conocido como "El Texano", quien a su vez vendió la misma a una cooperativa que finalmente no pudo con el paquete y dejó el predio en pleito permanente bajo un fideicomiso que aún hoy no logra resolverse (y ni se resolverá, dijo el otro).

23 años de Hostería del Bohemio son ya parte de la historia cultural de Salvatierra, Gto. a pesar del final poco digno que este tuvo y es muy cierto que hay gente que aún la recuerda con cariño pero habemos quienes tenemos pocos recuerdos reconfortantes de esta y solemos pensar tristemente en el papel protagónico que nos tocó tener. Aún hay familiares de nosotros en Salvatierra, casi todos Trujillo pero en mayoría descendientes de los Escamilla Trujillo y Zavala Trujillo, algunos Zamora en el área del molino aceitero y algunos más en el fraccionamiento Salvatierra 2000, sin olvidar a la entrañable tía Nico Zavala que nos soportó a todos nosotros aún con nuestra forma bipolar de ser. Ella aún está en Salvatierra, testigo de todo aquello que brilló y que hoy hace destellos desde el pasado.

Gracias por la paciencia.

Messy Blues, el peor portado de los Rivera.

La Hostería del Bohemio

Parte I - La Hostería del Bohemio Ciudad de México

Mucha gente en la Ciudad de México aún recuerda la mítica y legendaria "Hostería del Bohemio" que hizo las delicias románticas de muchas parejas que fueron novios entre 1965 y 2009, cuatro generaciones diferentes. De esa gente ya son muy pocos y tendrán una edad algo avanzada quienes recuerden sus inicios en aquellos locos años sesenta. Incluso hay quienes se atribuyen hoy en día ser propietarios de la Hostería original pero en realidad esta ya no existe y su propiedad es originalmente de mi padre, Rafel Rivera Trujillo y el señor Alberto Usobiaga, abuelo patriarca de la familia Usobiaga que hoy administra la propiedad donde nació La Hostería del Bohemio en 1964.

En esa época México aún era inocente, plagado de recuerdos de un Pedro Infante mexicanista a tomo y lomo a través de sus películas rancheras y musicales, todo un macho bonachón mexicano. Pedro acababa de partir siete años atrás y a la gente de la ciudad aún le dolía que Pepe el Toro se hubiera marchado y que dejara los barrios del centro de la ciudad con un profundo vacío y bajo el miedo social del amenazante comunismo soviético que pugnaba por colocarse en América Latina a través de Cuba en donde hacía poco los cubanos disidentes a Fidel trataron de tomar Playa Girón (batalla de Bahía de Cochinos) y derrocarlo sin conseguirlo. México tenía ya dos vertientes ideológicas, la tradicional basada en el catolicismo como esencia y la liberal basada en literatura derivada de Karl Marx. Pero había una nueva corriente venida de Londres Inglaterra, el movimiento existencialista que a su vez brincaba de California en los Estados Unidos y al mismo tiempo estaba en la cornisa del espíritu colectivo la guerra de Vietnam y todo esto era tema de charla entre periodistas de élite. El famoso Club de los Elogios Mutuos formado por intelectuales de la época estaba lleno de columnistas, pintores y músicos de contracultura y se escudaban en una alta muralla de exclusividad que no se franqueaba a nadie a menos que tuviera un puñado de buenos libros en su haber de lectura, una correcta ortografía y una clara tendencia a la música no popular, el jazz cool.

Pero la Hostería no surgió bajo la visión de negocio, de hecho era un pasatiempo. Don Rafael Rivera Trujillo buscaba un lugar de reuniones entre él y sus compañeros periodistas ya que en la cafetería de "Novedades", periódico donde Don Rafael era columnista, había temas que ellos no podían abordar libremente, aparte de lo difícil que resultaba poner música al gusto por esa época (discos de vinil principalmente). Así de ese modo Don Rafael cayó en una lonchería (Lonchería Amalita) que vendía las populares quesadillas fritas hechas de carne, sesos, queso, papa, etc. y le gustó el lugar, un local variopinto alojado en el 107 de la Avenida Hidalgo en la Colonia Guerrero, frente a la Alameda Central a donde el periodista comenzó a llevar a sus amigos. Con el tiempo se hizo amigo del propietario del edificio de Av Hidalgo 107 (un antiguo edificio colonial que era vecindad por ese entonces), Don Alberto Usobiaga, quien de repente entraba al mismo negocio a comprar algo de comer. Viendo que la comunidad de periodistas era cada vez más grande, Don Alberto les ofreció una mesa exclusiva en la entrada contigua al negocio de quesadillas (por donde se entraba a la vecindad) y colocaron una pequeña estufa para calentar el café que los bohemios en tertulia bebían en sus arengas socio políticas. La creación de la hostería del Bohemio resulta bastante más peculiar de lo esperado.

Don Rafael Rivera, hijo de padres divorciados, buscaba afanosamente tener un círculo íntimo de profesionistas con su manera de pensar, Beatnik, y le concedió cierto decoro a todo eso poniendo una vieja radio de transistores en una estación naciente de Jazz y luego compró un aparato novedoso en donde se podían tocar discos de vinil sin necesidad de tener un mueble de consola como todas las casas pudientes de aquel entonces. Así de esa manera una noche, porque la bohemia comenzaba a las ocho en punto de la noche, llegó un despistado en resaca y viendo el café calentándose preguntó si vendían café, como buen hombre de negocios Don Alberto Usobiaga volteó a ver a Rafael preguntándole con la mirada y ambos se compadecieron del pobre sujeto con la peor evidente cruda buscando afanosamente encender un cigarrillo, cigarrilo encendido por el hoy respetado Félix Fuentes, periodista y testigo de todo eso. Luego llegó otro despistado, luego otro y así comenzó a servirse café en un ambiente propicio, propio de la época y al mismo tiempo puesto al nivel de la popular colonia habitada mayormente por profesores de nómina de gobierno, músicos de oficio, obreros de la tabacalera, maestros también de oficio (albañiles, carpinteros, etc.) y muchísimas vecindades que contrastaban con casas señoriales. Probablemente el nacimiento de La hostería del Bohemio pueda citarse entre mayo y junio de 1964 de acuerdo a las personas que son cercana mías que atestiguaron eso pero de manera comercial la cafetería probablemente tardó mucho más en establecerse.

La idea de que el negocio se extendiera hacia dentro del inmueble de Avenida Hildalgo 107 fue de Don Alberto Usobiaga y fue tal su éxito de inicio que Don Rafael Rivera compró un piano y comenzó a contratar músicos de boleros, el mobiliario cambió y comenzó a contratarse personal. Como Don Rafael Rivera no era precisamente la persona mejor administrada del mundo, de hecho tuvo fama de manirroto, fue aconsejado por Don Alberto Usobiaga a precisar de la intervención de dos expertos en finanzas, Don Héctor y Don Enrique Rivera, ambos hermanos de Don Rafael. Estos dos caballeros hicieron auditoría interna, modificaron las formas y modos y se dedicaron a buscar proveedores adecuados, Don Héctor fue hasta los estados de Hidalgo y Michoacán a comprar mobiliario de madera natural y adecentó la imagen del negocio, Don Enrique por su parte depuró los gastos inútiles y saneó los gastos obligatorios llegando a un acuerdo entre hermanos para no dejar caer el naciente negocio. Desconozco cuándo retiró su parte el señor Alberto Usobiaga pero fue alrededor de dos años más tarde debido a problemas de salud. La Hostería del Bohemio fue realmente un negocio rentable hacia marzo de 1966 y definitivamente el milagro financiero corrió a cargo de Enrique Rivera Trujillo.

La Hostería se convirtió en un símbolo romántico de la Ciudad de México en una época convulsionada por la revolución ideológica presentada por el movimiento de las flores (Hippie) y el naciente libre mercado. Había dos tipos de México, el aferrado a sus tradiciones y valores de familia y el México de melenudos y minifalderas que pugnaban por la revolución sexual, algo visto con terror por la sociedad de entonces. Los gobiernos conservadores dieron por erradicar cualquier idea que sugiriera el comunismo y la libertad sexual en tanto la Hostería ofrecía todo lo contrario, romance, decoro y valores familiares. Su público era también dual, por un lado los niñatos ricos que se escapaban de lugares como la Colonia Roma, el Pedregal de San Ángel y Polanco para tener su privacidad con la novia o novio prohibidos y el público del barrio, del que almidonaba sus mejores galas para cobrar raya los sábados y tomarse un café o un helado con la novia mientras escuchaban música en vivo. Romántica claro.

Y llegaron los años 1970´s, con sus pantalones acampanados, hombres melenudos con insignias de Amor y Paz, recordando cada 2 de octubre el choque de Tlatelolco en 1968, las chicas que habían perdido el compromiso de ser recatadas, las nuevas modas gabachas del pañal desechable, la mantequilla de cacahuate y el "Volks Wagen Malena", auto que se podía comprar en pagos vía nómina y que puso a Puebla, de donde era mi abuelo paterno, en los cuernos de la luna. De 1970 a 1978 tanto México como la ciudad misma cambiaron demasiado, la inocencia había descendido al nivel de la modernidad y los medios electrónicos ofrecían una nueva manera de pensar y vivir. A pesar de muchas cosas México parecía vivir una bonanza favorable y La Hostería del Bohemio favorecía a demasiada gente, no solo a quienes trabajaban en esta. Muchos zánganos comenzaron a aprovecharse de la familia Rivera. Al mismo tiempo el sindicato de músicos logró ser parte del control de los músicos que actuaban en el café y los meseros buscaron hacer lo propio a favor suyo. Hacia 1980 La hostería del Bohemio había crecido y vivía buenos tiempos pero la cultura en México comenzaba un declive tal que para mucha gente era igual escuchar a Los Beatles que a Chico Ché y La Crisis, las costumbres e idea de lo que era ser romántico comenzaron a ser genéricas y los valores morales también comenzaron a ser depuestos a favor del consumismo. En septiembre de 1985, a raíz del terremoto, México cambió súbitamente costumbres e ideas y negocios como La Hostería comenzaron una nueva etapa frente a una enrarecida generación de "sobrevivientes" que también comenzaron a actuar de manera menos decorosa. En esos días, de 1985 a 1987, el público de La hostería estaba compuesto en su mayoría de empleados burócratas acompañados de aventurillas que brincaban del café a lugares como "El Napolitano" en la cercana Avenida Chapultepec, lugar de danzón y mucha farra, un nivel siguiente al coqueteo previo en La Hostería del Bohemio.

Los años 1990's no fueron de buenas noticias. La crisis financiera del país comenzada por Miguel de la Madrid Hurtado en 1986 (o probablemente desde López Portillo) comenzó a hacer mella en la gente y los clientes de La Hostería que antes tenían un empleo más o menos decoroso se convirtieron en comerciantes informales, empleados de outsourcing o de plano en propietarios de otros negocios. A este punto ya eran los hijos de los primeros clientes quienes visitaban la cafetería y diez años más tarde fueron los nietos de aquella generación quienes llevaron a la Hostería a su etapa de némesis. Mucho se habla de la manera en que muchos comenzaron a introducir clandestinamente bebidas alcohólicas, aunque nunca se ha comprobado tal cosa.

En algún artículo referente a La Hostería del Bohemio menciona que se servían café, helado y coca cola con nieve y eso no es verdad. En la cafetería se servía todo preparado en casa, a saber (y de lo que me acuerdo):
  • Café de olla
  • Café americano
  • Café bohemio (con una bola de helado de vainilla)
  • Té (manzanilla, limón, hierbabuena y negro)
  • Limonada
  • Naranjada
  • Horchata
  • Jamaica
  • Tamarindo
  • Pastel
  • Monjes (hojaldras con pollo y mole)
  • Tacones (hojaldras con queso y frijoles)
  • Cocoles (con queso y miel, que desaparecieron en los 80's)
  • Helado (fresa, vainilla, pistache y nuez)
  • Nieve (limón y naranja)

Sí recordé todo y, como ven, las gaseosas comerciales no se vendían en La Hostería del Bohemio.

Después de cuarenta y cinco años de actividad, en 2009, La Hostería del Bohemio finalmente cerró sus puertas dejando muchos recuerdos y demasiados oportunistas colgándose del nombre pero su leyenda quedó ahí dentro del 107 de la Avenida Hidalgo lado norte, a las afueras del populoso metro Hidalgo, en contra esquina de la también histórica Alameda Central. Ahí con la cafetería quedaron los recuerdos de épocas decorosas y la historia de una familia que, contra viento y marea, logró un éxito que se elevó a leyenda.

Escribió: Messy Blues, la oveja negra de los Rivera.

Historia del "El Exconvento de San Hipólito", lugar donde estuvo la "Hostería del Bohemio"

21 de agosto de 2018

Breve resumen de la historia del Movimiento MOD


Los mods (que viene de modernists) son una tribu urbana que surgió en Inglaterra a finales de los 50 y que alcanzó su máximo esplendor durante los años 60.

Su cultura se basa en un intelectualismo existencialista que siempre se mantiene a la vanguardia, estética y mentalmente (modernistas). Escuchan música negra y británica, mucho soul, jazz moderno (Ej: Dave Brubeck), blues y bandas iconos del movimiento como The Kinks, The Jam o The Who.

Estaban enfrentados con los rockers, los cuales vestían con prendas de cuero y utilizaban motocicletas más potentes que las clásicas Vespas adoptadas por los mods. Estos últimos vestían de forma más elegante que los rockers y ambos grupos mantenían en una rivalidad constante. Esta situación “explotó” en 1964, cuando ambos grupos se encontraron en la playa de Brighton, donde una suma de 1300 jóvenes pelearon hasta que la policía llegó.

La cultura mod (música, baile, moda, pensamiento…) se ha mantenido viva hasta hoy día tras pasar por algunos revivals. No obstante, no quedan tantos mods tradicionales y se ha pasado a los movimientos que les siguieron, los cuales también se tratarán en este blog (hard-mods, suedeheads, rude boys y skinheads).

Practicaban una filosofía de “vida limpia bajo circunstancias difíciles”. Querían tener sólo lo mejor de lo mejor: la mejor música, la mejor ropa, los mejores libros, el mejor medio de transporte… que rara vez son los más caros o los más populares, aunque pueden serlo ocasionalmente.

"Avanzar y aprender” son las palabras claves de la esencia modernista. Conceptos como movimiento, acción y creación estaban bien arraigados en la mente de los mods y se concretaban en desplazamientos frenéticos de una parte a otra de la ciudad.

El “avanzar” implicaba la búsqueda de lo que pudiera estar en la vanguardia musical o de vestuario, para después abandonarlo cuando se hacía masivo y banal. Solamente de esta manera se podían sumergir en el estilo de vida modernista, cultivándolo y afinándolo progresivamente y confrontándose con los más sofisticados. Esto significaba “aprender”.

Origen

El mod (del inglés «modernista») es una subcultura que se originó a finales de los 50 en Londres e Inglaterra.

Alcanzó su máximo esplendor entre principios y mediados de los 60.

Su sofisticación definió la revuelta juvenil de esa época.

Los «mods» eran chicos de clase media que vestían de forma impecable, ya que eran hijos de sastres, por lo que tenían acceso a las tendencias en ropa. Mostraban interés por las nuevas modas, como trajes entallados italianos, y estilos musicales como el soul afroamericano, el «modern jazz» y el rhythm and blues. Su vehículo habitual era la motocicleta Scooter, Lambretta, Siambretta o Vespa. El uso de la «scooter» radicaba en que el transporte público dejaba de operar temprano y las «scooters» eran más baratas que los coches.

Después de la ley exigiendo, al menos, un espejo retrovisor en cada moto, los «mods» añadieron cantidades de ellos a sus vehículos, siendo habitual incluso llevar más de 10, como burla hacia la nueva ley. Las decoraban con adornos elegantes,  típicos durante los años 1963 y 1964, aunque se retornó a una estética más sencilla y minimalista posteriormente. Un ejemplo se ve en la portada del disco de Quadrophenia, de The Who, aparece el personaje principal de la ópera rock, Jimmy, mirando sus cuatro espejos retrovisores.

Los elementos significativos del movimiento «mod» incluían varios aspectos: la moda y la música, incluyendo el nuevo jazz de la década de los 50 (bebop, cool, «modern jazz»), el soul afroamericano,  y el skajamaicano, además, música beat británica, rhythm and blues estadounidense y los sonidos de bandas de garage rock estadounidenses y canadienses.

Declive y renacimiento

Los «mods» fueron una cultura de cambio continuo, y fue inevitable que la escena se devorara a sí misma. Al tiempo que Bobby Moore sostenía la Copa del Mundo de Fútbol en el verano de 1966, la primer época del MOD estaba en decadencia.

Según florecieron la música psicodélica y la cultura hippie mucha gente se fue adaptando a la nueva escena en detrimento del movimiento MOD. Con la llegada de la década de 1970 la escena se trasladó al norte de Inglaterra y adoptó el movimiento Northern Soul, una subcultura basada en los oscuros temas de soul estadounidense que se pinchaban en los clubes de esa parte del país. También una buena parte terminó alineada con los «scooter boys», íntimamente ligados al Northern Soul.


12 de agosto de 2018

MODs and Modettes

Movimiento MOD; Navegando en la historia de los Blues del Támesis

Una rápida definición de la palabra "MOD" sería como "Movimiento social juvenil de finales de los años 50's del siglo pasado representada por una generación nacida durante la Segunda Guerra Mundial que rompió ideológicamente con la generación anterior a modo de reproche por no dejar de apoyar a Estados Unidos, esta vez contra China, Corea y Vietnam", pero la Subcultura MOD es algo menos hirsuto que eso. A decir de MODs de raíz como los miembros sobrevivientes de grupos de rock como de The Beatles, The Who, Small Faces, The Kinks, The Rolling Stones, Queen y algunos más de semejante altura, así como celebridades de otras artes pertenecientes a esas generaciones, la Subcultura MOD es el resultado de crecer en ambientes rodeados de libros, música beatnik (Jazz y Blues), dependiendo del "Subsidio de paro" debido a la guerra y de amoldarse a una vida un tanto espartana como la de Londres en esos años de recuperación (de 1945 a 1960). De acuerdo a lo dicho por todos los mencionados a lo largo de poco más de sesenta años, el movimiento MOD (Modern Dudes) se derivó directamente de que esa generación comenzó a crecer escuchando Jazz, Soul, Ritmo y Blues y también Blues llevado a Inglaterra en discos de 45 RPM, y algunos LP's, convirtiendo tal afición en una tendencia elitista a la que sólo había dos maneras de acceder: siendo rico (y en es entonces en Inglaterra solamente la realeza lo era) o trabajando en pesadas jornadas por algunos chelines a la semana y reuniendo esos chelines para que al final del mes se tuviera dinero suficiente para comprar discos de Jazz y Blues, ropa elegante de moda y libros de literatura beatnik. El "Modernism" comenzó a ser un club exclusivo considerado como una postura arrogante, rebelde y extremista por parte de los adultos conservadores pero esta comenzó a tener ciertos resultados positivos ya que al negarse a consumir cosas de mala calidad también comenzaron a hacer que los negocios de ropa tuvieran un repunte que, a su vez, abriera fuentes de empleo y de igual manera el comercio entre marineros que desembarcaban en Liverpool provenientes de Estados Unidos que traían novedades en discos, ropa y lamentablemente también anfetaminas, probablemente el lado obscuro del movimiento.

El MOD no sólo tuvo sus contrarios entre la población adulta que poco aprobaba los locos fines de semana de bailes sin parar al ritmo de los Blues, el Soul y el Reggae (sin relación con el nefasto roñatón) sino también ante los Rockers puristas de cabello engrasado, actitud pandilleril y trasnochados en un Elvis que hacía poco se habría ido a hacer su mejor publicidad ingresando al ejército, aún llorando la muerte de Buddy Holy y Ritchie Valens y negándose por lo más sagrado a aceptar a aquellos "Bebitos de mami vestidos como nenas para ir a misa" y tenían esos Rockers una obvia ventaja sobre los nacientes MODs: las motocicletas tipo Harley con las que solían invadir las playas de Brighton y los puentes sobre el río Támesis en Londres. Ante esa situación los MODs decidieron también motorizarse pero a la italiana, ya que sus modas favoritas provenían, si bien casi toda de Estados Unidos por razones mercantiles, toda era originaria de Italia, particularmente de Milán. De ese modo fue que las motocicletas tipo Vespa Lambretta y Vespa Siambretta (Scooters en el lenguaje MOD) se convirtieron en los vehículos oficiales de los MODs y eventualmente se hicieron míticas las batallas campales entre MODs y Rockers precisamente en Brighton Sussex Inglaterra. A partir de 1960 fue que el movimiento MOD comenzó a imponerse en la sociedad británica a manera de respuesta ante el terror a las guerras atómicas, la inminente caída del Rock and Roll y el cada vez más creciente avance tecnológico.

El Movimiento MOD tiene una fama muy mal entendida debido a sus bases en las que se acusa a sus militantes de ser arrogantes, mezquinos, vandálicos, violentos, sexistas y autodestructivos y aunque en muchas cosas hay una cierta verdad, también es cierto que el movimiento buscaba especialmente calidad de vida (lo que aplicaban y practicaban comprando ropa, música y objetos de fabricación original ya fuera nacional o internacional) y un profundo respeto a los principios de pertenencia tribal/familiar y un pasmoso código de honor. Tan fue así que hoy en día muchos jóvenes se hacen adeptos a la Subcultura MOD huyendo de la tan en boga costumbre de insultos, vulgaridades, artículos piratas, descargas ilegales en internet, sexualidad implícita en medios y el descenso en el cuidado personal de la gente (algo que se hace evidente con el también creciente porcentaje de muertes por obesidad). Aunque el movimiento obedecía a algo más social y político, con el tiempo se convirtió en una forma de vida basada en el consumo, la vanidad y, cierto, la arrogancia pero también estaba basada en muchos principios que pasaron inadvertidos al consumismo como son el respeto a la producción de los obreros (que fabricaban los artículos que los MODs consumían), el respeto a la economía de su país y de los países que contribuían a crear cosas "fantásticas" pero primeramente a sus coterráneos, y un respeto de sangre hacia sus compañeros de lucha.

Sexualmente los MODs no parecían más correctos que los Rockers pero había una gran diferencia entre ambos. Los Rockers se conducían por patriarcados machistas, las chicas dentro de los clanes eran los juguetes sexuales de los machos rockeros en tanto los MODs pueden considerarse como los creadores del feminismo ya que, aunque los hombres de los clanes se comportaban como Caballeros con las Damas de los mismos, daban una igualdad de derechos a las chicas que incluso participaban en las peleas campales en Brighton con la misma rudeza que los chicos MOD. También en este sentido los MODs fueron más que revolucionarios ya que una MOD de cepa como Mary Quant inventó la minifalda, los Beatles crearon el estilo francés de cabello largo en los hombres cuando el cabello largo era exclusividad de las mujeres, los Rolling Stones llevaron los Blues al alcance de las chicas adolescentes, Rod Stewart fue el primero en usar chicas músicos en sus presentaciones y The Who fue el primer grupo de Rock en hablar de chicas sin connotaciones sexuales o románticas sino en un estatus de "igual a igual". También es verdad que la Revolución Sexual de los años 60's se debe en mucho a la subcultura MOD (que muchos la hayan utilizado mal ya es otro pepino).

Pero haciendo un enfoque breviario de lo que significa MOD, podremos resumir a que es "La rebeldía más honorable que hayan arrojado los tiempos modernos y dejo algunos mandamientos MODs para su análisis:

1.- Siempre estar guapo(a) y presentable.
2.- Siempre usar motos Vespa.
3.- Escuchar Jazz, Blues y Soul (se permite el Reggae).
4.- Nunca demostrar debilidad.
5.- Respetar los derechos de los otros para así pdoer exigir respeto hacia nosotros.
6.- Comprar las cosas de calidad antes que imitaciones.
7.- Apoyar a la gente que trabaja para la comunidad, especialmente si gana poco.

Los anteriores son sólo algunos principios pero también quiero destacar el tipo de trabajadores que los MODs solían apoyar:

Mecánicos (para sus motos), diseñadores de ropa, oftalmólogos (los MODs usaban pupilentes violeta), músicos, expendedores de discos, propietarios y empleados de bares (en donde actuaban grupos locales de Rock y Blues), secretarias, obreros, agricultores (por su preferencia hacia lo natural), limpiabotas, deshollinadores (limpiadores de chimeneas que en Inglaterra son comunes) y todo aquel empleado cuya dignidad debe respetarse. Precisamente por razones de estos principios los MODs detestaban personajes como Botones de Hotel, Vallet Parkings, Meseros de Restaurantes finos y todos aquellos que para los MODs representaban ser sumisos y serviles con la clase poderosa. Este es probablemente el principio más discutido y cuestionado de los MODs.

Es cuanto

Messy Blues

15 de julio de 2018

Es que así soy yo

Lo que decides hacer

En mi pueblo, Salvatierra, Gto. se celebra un Festival de Jazz Blues iniciativa de un médico veterinario zootecnista entusiasta de esos estilos. Personalmente pensé en un inicio que la idea no era mala pero tratándose de estilos más bien culturales iban a requerir algo más que "Entusiasmo". Por otro lado sé cómo es Salvatierra, especialmente los grupos sociales que orbitan en los dos poderes del pueblo, el económico y el político y sé que es poca la gente que realmente conoce el jazz y el blues. Realmente se trata de una minoría que podría definir las veras raíces y el vero desarrollo de esos estilos y un festival de esa naturaleza es idóneo para ciudades cosmopolitas como CDMX, Memphis, San Francisco, Chicago, París, Londres, Roma, Madrid, New York, Buenos Aires, Sidney, Tokyo y otras a la altura pero en México, fuera de CDMX, Monterrey y Guadalajara, al menos en mi humilde opinión, esos festivales son un tanto "Snobs". Desde luego puedo equivocarme pero en el caso de Salvatierra, y con el respeto debido, sigo pensando que su principal atractivo radica más en lo festivo y en la oportunidad de convivencia que realmente en el Blues o el Jazz o los ejecutantes de estos. Aunque no niego que la música les pueda resultar agradable, obvio. Esto anterior lo expreso sin afectación ni atacando sino simplemente porque es mi criterio, muy personal y porque de esto derivó, por un lado un alejamiento del creador de dicho festival que era mi amigo, y por otro lado muchas reacciones tanto a favor como en contra de mi criterio.

En base a esto, y por consejo de mi mánager y de mi agente de prensa, decidí reconsiderar mis opiniones y ofrecí una disculpa pública por los ataques de mi parte y pensé que al menos yo quedaba tranquilo pero de pronto me llegaron más mensajes y correos criticándome por haber reculado mi criterio "Anti Festival" y desde quienes simplemente no compartían conmigo mi decisión, hasta insultantes disgustados que me llamaron "Pinche agachón de mierda". Lo de menos son los insultos, ojalá lo hicieran de frente, en realidad es el hecho de que algo tan personal y propio como es mi criterio produzca tanta urticaria. En colegas y amigos cercanos puedo entenderlo, más no justificarlo, pero en terceras personas, las mismas que van y le enseñan al organizador mis opiniones, sí resulta un poco, digamos, ocioso y aburrido.

Pero me encantaría decirle a quienes sí son mis amigos y que se sienten decepcionados de mi cambio de actitud, algunas cosas. Es muy fácil estar molestos o incómodos por lo que hacen otras personas, como es el caso del creador del festival, o los que encabezan otras cosas, no importa cuáles, pero ese malestar solamente nos afectará a nosotros mismos, no nos permitirá crecer ni salir adelante y, peor, solamente demostrará, para nosotros mismos, que no somos capaces de hacer algo mejor. Atacar a Vicente Corona no me hará mejor que él ni demostrará que yo sea superior, de hecho demostrará que lo que tengo es envidia. No opino que el Salva Blues Jazz Fest (así se llama el festival) sea lo mejor que le haya sucedido a Salvatierra (tampoco La Marquesada, por cierto) pero creo que no es algo en lo que yo quiera poner o quitar ni mi contribución ni mi opinión porque ni estoy en Salvatierra ni tengo ganas de ofrecer NADA para Salvatierra. Sin embargo creo que lo cortés no quita lo valiente y el reconocer mis excesos no me hace menos hombre ni menos músico.

Este es el punto. Obedecer o quedar bien con alguien, especialmente mis colegas más recalcitrantes, no me hará mejor o peor, simplemente me hará ser lo que los demás quieren que sea y yo no puedo ser así. Lo que yo hago puede no gustarle a muchos pero también existen a quienes les encanta y eso me hace tener un compromiso con esa gente que ha pagado por los discos que se están vendiendo y que ha apartado lugar para los conciertos planeados como el de San Hipólito. No han sido pocos años ni ha sido poco el sufrimiento así que, tal y como respeto a los colegas, también manifiesto y solicito mucho respeto para mí. Solamente esos colegas saben lo que representa llevar esta carga de ser un músico y artista que trata de no prostituirse y que ha pasado por demasiadas cosas para obtener lo mucho o lo poco pero que al final de cuentas se ha obtenido.

Tener un proyecto no es la cosa más sencilla del mundo y darle forma es todavía más complejo. He visto pasar muchos colegas en el camino y algunos me han traicionado arteramente (Omar Jacobo, Judith Hernández, Luis Elizondo y Alfredo Flores, por ejemplo) y he visto otros que simplemente no se toman en serio esto de tocar música y prefieren fingirse severamente enfermos en lugar de seguir adelante con lo acordado. Los he tenido que tienen un ataque de ego y hacen su pataleta marchándose y luego hacen una peor queriendo regresar. Los hay que se han sincerado diciendo que "La neta no me gusta tu onda". Es cierto que puedan tener razón pero también es cierto que a ninguno de ellos les he visto hacer algo mejor. En treinta y ocho años de tocar la guitarra he convivido con tres generaciones diferentes de músicos y me sorprende que los de antaño, que hoy rondan los casi sesenta años, muchos aún están en activo y hasta tienen una empresa implicada en el espectáculo en tanto los más jóvenes, de entre veinticinco a cuarenta, la mayoría dejaron ya la música. He tratado con toda clase de situaciones que me han llevado tanto a la cúspide y el triunfo como a las situaciones más humillantes posibles. He sido vilipendiado así como también alabado y, créanme, hoy a todos les agradezco, especialmente a los que me insultaron, porque sin conocer mis limitaciones no habría podido conseguir lo que he logrado.

Salir a tocar ante caras nuevas que no sabes si te aceptarán o rechazarán es algo que te produce mucha incertidumbre pero es una tarea que se tiene qué hacer. Es como salir a la obscuridad a pesar de haber luces, es como probar una comida nueva sin saber si te va a indigestar, o como probar una bebida sin saber a que sabrá o si será peligrosa. Pasar tantas horas aprendiendo a tocar, practicar aún más horas, endeudarte para comprar equipo, buscar jetas para que alguien quiera tocar contigo (ahí disculpen Vassy Courtes, no es contra ustedes), invertir horas de ensayo y hasta el tiempo que se tarda uno en componer la música y en el caso de canciones ajenas aprendérselas no es lo más sencillo. Nadie sabe, no el miedo, sino el terror escénico en determinadas situaciones, nadie sabe las dosis necesarias de adrenalina para poder superar ese vacío en el estómago. Nadie sabe lo que representa tener que lidiar con esa carga cuando el público ya te aceptó y debes mantener el nivel o de otro modo vas a caer al vacío y nadie sabe lo pesado que es asumir el estigma que te marca cuando te has puesto como el estandarte de tu propia creación. A mucha gente le gusta que bailes socialmente al son que esa gente te toca y jamás aceptará que seas tú mismo, que seas genuino y que expreses ideas propias. Y también los más de mis colegas sabrán que es muy difícil estar rodeado de comparsas que no pagarán por un disco ni la entrada de una de tus actuaciones y que muchas veces se molestan contigo porque no tuviste una cortesía permanente con ellos así como sabrán esos colegas que hay quienes piensan que te hacen un favor permitiéndote tocar a cambio de una cerveza o una limosna en una copa en medio del escenario (esos weyes cómo me cagan). poca gente entenderá que ser músico de Rock es una profesión tan respetable y costosa como lo puedan ser la de Arquitecto o Dentista.

No, el ameritar o demeritar a Vicente Corona no me hará mejor o peor, simplemente me hará "Alguien que se fija en Vicente" y hace rato que dejé de sentir envidia por lo que hacen los demás. Hoy me alegro del triunfo de mis colegas músicos y hasta me alegra saber que Vicente, su esposa Wendy y sus hijos Vicos y Nicole, hayan logrado levantar una empresa familiar con su proyecto del Salva Blues Jazz Fest" aunque no esté yo de acuerdo ni con el fondo ni con la forma. Tendría yo que ponerme a a analizar detenidamente si en el fondo no me habría gustado a mí encabezar o ser parte de ese proyecto. Tendría que meditar si en el fondo no soy yo el que ve todo mal. Aún sin estar del todo de acuerdo con la filosofía integral de ese festival, es cierto que al menos ellos ya lo hicieron,

No es al amigo o al conocido al que hay que hacer guerra, en realidad es hacia el interior, hacia esa zona de uno mismo que no se consigue dominar. Todo estriba en la vieja pero cierta frase de "Si no doy, mejor no quito". Así que por esa simple razón decidí disculparme con Vicente Corona, al margen de que mi equipo me lo hubiera sugerido. Decidí que eso de hacerle el caldo gordo a los idiotas lambiscones que lo mantienen al tanto de mis opiniones y que no tienen huevos de reclamarme a mí, es una forma muy estúpida de perder el tiempo. Aparte de todo, ya he perdido demasiados amigos por mi tendencia a decir exactamente lo que pienso.

Así las cosas, hoy prefiero simplemente cantar y tocar mi guitarra.

Gracias.

Messy Blues

13 de junio de 2018

"Rooted Time" disponible en descarga

Finalmente nuestro disco "Rooted Time" ya se puede comprar en digital y en unas semanas más podrá ser comprado en CD y vinil. Después de casi seis años de haber empezado a componer y todo eso pasando por el viacrucis de haber tenido nódulos y toda clase de cosas que se atravesaron, ya, quiso Dios que el disco ya pudiera ponerse a la venta en el primero de sus tres pasos, en ese orden: 1ro.- digital, 2do.- Disco compacto y 3ro.- Vinil. Obviamente por internet las canciones no se escuchan igual que teniéndolas en el equipo (PC, SmartPhone, OS Phone, Tablet, etc.) y probablemente tengan que escuchar los samples de la tienda online con audífonos o un buen sistema de sonido (aunque siempre está la posibilidad de ir mejorando el máster). Total, el disco ya está en venta, cada canción cuesta poco más de un dolar y el disco completo cuesta diez dólares así que creo que conviene más comprarlo completo.

Pero hay algunas cosas que me encantaría decir sobre esto. Primero, la verdad no fue nada fácil desarrollar este disco y no fue por el disco en sí sino por las circunstancias que rodearon su creación. cuando Oly Betancourt y yo comenzamos la idea carecíamos de un lugar para montar el estudio, luego, cuando ya lo hubo, sufrimos algunas traiciones por parte de, se supone, amigos cercanos. Más adelante me enfrenté a nódulos en la garganta y muchos sabrán lo que eso representa, de ahí siguieron algunas complicaciones financieras (hacer un disco cuesta dinero) y al final, cuando lo lanzamos vía Reverbnation (en donde solamente se puede escuchar), el grupo ya no tenía bajista y nos tomó algo de tiempo conseguir que Héctor Melgarejo, el actual bajista, estuviera disponible. Sin mencionar entre todo lo anterior que sucedieron las fatalidades que todos conocemos en Septiembre de 2017. Al final las cosas se complicaron y hubo que hacer muchas devoluciones de dinero a empresarios que se habían interesado en una gira apoyando el disco.

Aunque ahora tendremos que volver a empezar con el asunto de la gira en forma, me alegro de compartir con ustedes que "Rooted Time" finalmente ya está a la venta.

Muchas Gracias por el apoyo!

Los quiere:

Messy Blues